Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mariano y el peso del siete

El punta elige el dorsal de Amancio, Juanito, Butragueño, Raúl y CR, asegura que no le asusta el reto y Lopetegui le convoca ante el Leganés

Mariano, en su presentación.
Mariano, en su presentación. EL PAÍS

La carrera futbolística de Mariano Díaz ha estado marcada por tres giros inesperados con el Real Madrid como protagonista principal. Primero, una llamada del club blanco para abandonar Badalona y recalar en Valdebebas cuando tenía 17 años; segundo, la petición de Zinedine Zidane en enero de 2016 de renovarle el contrato y hacerle ficha del primer equipo cuando estaba a seis meses de quedar libre; y tercero, la decisión del Madrid el pasado lunes de ejecutar su derecho de tanteo para traerle de vuelta a Chamartín cuando tenía un acuerdo con el Sevilla. El círculo lo cerró ayer, a los 25 años, en el Santiago Bernabéu, donde podría reaparecer este sábado ante el Leganés (20:30, Movistar + Partidazo).

A Mariano, un muchacho tímido y muy arraigado a su entorno de Premiá del Mar, se le notó especialmente nervioso y titubeante en su presentación, la más multitudinaria del verano en Chamartín. Esa imagen que enseña en público contrasta con la figura que muestra en el césped, la de un delantero peleón, insaciable, de carácter indomable y valiente. El mismo que sacó cuando el club le enseñó la lista de dorsales libres para escoger. Mariano no dudó y señaló el siete, vacante tras la salida de Cristiano, el número de mayor tradición en Chamartín, propiedad del luso, Amancio, Juanito, Raúl o Butragueño, todos emblemas del club. "Es un reto y un orgullo llevar este número que lucieron tantas leyendas. Estaba libre y me hacía muchísima ilusión llevarlo", aseguró Mariano, de vuelta tras un año en el Lyon.

Su salida generó debate en el club. El jugador nunca se quiso marchar y muchos dirigentes reconocen que su traspaso al Lyon fue error. Cuentan que siempre tuvieron la sensación de que dejaron marchar a un futbolista válido para jugar en el Madrid. La decisión de ejercer el derecho de tanteo se tomó de manera inminente pese a que existía un plazo de 48 horas para ejecutarla.

Mariano se besa el escudo.
Mariano se besa el escudo.

A Mariano, cuyo deseo siempre fue volver al Real, le terminó de convencer una llamada de Julen Lopetegui. "Gran parte de mi decisión tuvo que ver con ello. Me dijo que estaría muy contento si volvía". Según ha podido saber este periódico fue una conversación breve en la que el técnico le aseguró que tendría un rol importante en una plantilla en la que ya no está Mayoral, cedido al Levante. "Cuando a uno le toca irse de su casa está muy triste y era bastante difícil imaginar que tuviera la oportunidad de volver solo un año después", reconoció el hispano-dominicano. "Por eso al recibir la llamada estaba muy nervioso, pero a la vez contento. Es lo que queríamos todos. Para mí es el club de mis sueños, el que me ha criado. Si se interesa por mí, solo puedo venir", expresó el jugador en la puesta de largo de su segunda etapa.

Ahora, a diferencia de la primera, en la que tenía a Morata por delante, ejercerá de segundo punta, lo que incrementará su cuota de minutos pero también de exigencia. "Vengo a trabajar y mi objetivo es dar el máximo. Ojalá sigamos ganando títulos y haciendo historia", dijo Mariano. La suya, de vuelta a Madrid, empieza de cero y con el siete a la espalda, el dorsal con más mística en Chamartín.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información