Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Óscar Husillos, como un león a la final del 400

El atleta de Astudillo se clasifica directo por puestos al entrar segundo en su serie de semifinales, con un tiempo de 45,17s

Óscar Husillos, flanqueado por Zalewski y Re, ayer en su serie del 400m.
Óscar Husillos, flanqueado por Zalewski y Re, ayer en su serie del 400m. EFE

“Parecéis leones, a la caza…”, bromeaba Óscar Husillos rodeado por los compañeros de la prensa española. Su sonrisa de oreja a oreja era el final feliz de la impaciencia con la que había esperado la semifinal, paseando arriba y abajo por su calle, la 4, mientras otros atletas preferían sentarse para aguantar el bochorno que caía durante todo el día en Berlín.

El palentino no, él tenía las ganas de un león. Antes de colocarse en los tacos de salida, con sus manguitos negros que se han convertido en su símbolo y que no se quita ni con 40 grados, le envío un beso a las gradas. “Se lo dediqué a mi familia, a mi novia y a toda la gente que ha venido a apoyarme, incluso he visto banderas de Castilla y León”, decía ilusionado.

Husillos salió muy controlado, casi demasiado tranquilo, y llegó hasta la curva de los últimos 200 metros. “Me he dormido un poco en la contrarrecta, pero en los últimos 100 he recuperado y he llegado bien. Las sensaciones de carrera no han sido las que esperaba al 100 por cien, pero he cumplido el objetivo, que era pasar a la final”, relató el atleta español. En la última recta, Husillos le supo aguantar el tirón al polaco Karol Zalewski —que ganó la serie con 45,11s— y se clasificó directamente para la final de mañana por puestos. Pasaban los dos primeros de cada eliminatoria y los dos mejores tiempos. Husillos fue segundo con 45,17s.

El capitán de los cuatrocentistas sonreía como pocas veces. Ahora sabe que no tendrá que correr el relevo y podrá centrarse en el principal objetivo con el que llegó a Berlín: la venganza de Birmingham —fue descalificado tras ganar el oro—, la pelea por el que sería su primer triunfo internacional en la prueba que decidió preparar hace un año para probarse en pista cubierta.

Fuera Búa y García

La única sombra que se le dibujó en el rostro al de Astudillo fue cuando le preguntaron por sus compañeros, Lucas Búa y Samuel García, que no lograron clasificarse para la final. A Lucas le tocó la serie más rápida, con los titanes: el británico Matthew Hudson-Smith (1º con 44,76s) y el gemelo belga Jonathan Borlée (2º con 44,87s). “He hecho unos primeros 200 metros más rápidos de lo normal para mí, en 21,06s, pero esa era mi idea. Me he visto en carrera todo el rato pero en los últimos 50 metros me han faltado fuerzas”. El toledano, que llegaba con unos excelentes 45,25s, quedó en sexto lugar con 45,48s. Se queda fuera de la final, pero contento porque, según dice, ha hecho la carrera que había venido a hacer. “En otros campeonatos salía y me podían las circunstancias y esta vez no”.

Con las buenas sensaciones recogidas en su semifinal de 400 metros, Lucas puede centrarse ahora en el relevo. España tiene muy buenas opciones de medalla y desde que estuvo concentrado en Potsdam con el resto del gran “fondo de armario”, a Lucas, pelear por una medalla en el relevo le hace especial ilusión. Junto con él, también podrá disputar el 4x400 Samuel García. El canario no logró clasificarse tampoco para la final al terminar séptimo con un tiempo de 45,87s. Pero para ellos queda el relevo y, como dice Husillos, “la ambición perfecta sería una medalla en el 400 y en el 4x400”.

 

Una amplia competencia por la medalla

Óscar Husillos decidió apostar hace un año por el 400 con su entrenador. Sabe que es un atleta capaz de mantener ritmos muy rápidos y tener fuerzas aún para cambiar en la recta final. El palentino, que llega tercero en el ranking europeo con 44,73s, tendrá que sacar mañana todas sus fuerzas. Ayer hubo cuatro atletas que corrieron en 44 segundos su semifinal.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.