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La hora del ‘camarón’ Lemar

El fichaje más caro en la historia del Atlético ha sido el sacrificado de Deschamps

 Thomas Lemar durante un entrenamiento de Francia.
Thomas Lemar durante un entrenamiento de Francia. REUTERS

El equilibrio pizarrero condena al talento. Thomas Lemar (22 años), el fino y veloz atacante por el que el Atlético de Madrid ha desembolsado cerca de 70 millones al Mónaco, lo ha comprobado durante las últimas semanas.

El Camarón de Guadalupe, como se le conoce por su físico liviano y por su procedencia antillana, se imaginaba en el once con el que Didier Deschamps arrancaría el Mundial. Nunca imaginó Lemar que la derrota en un amistoso con Colombia en el mes de marzo (2-3) le llevaría a ser el sacrificado por su técnico. Más que nada, porque había sido el mejor jugador francés sobre el campo con un gol y una asistencia. Los tres tantos encajados generaron dudas en Deschamps sobre la fiabilidad defensiva de una selección que por entonces formaba en 4-4-2, con Lemar ocupando el pasillo izquierdo.

El seleccionador francés operó directamente sobre el dibujo en los dos amistosos previos al Mundial. Para el partido inaugural contra Australia, su seleccionador perfiló un cambio de sistema para que el medio del campo se blindara con un trivote formado por Pogba, Kanté y Tolisso. Un 4-3-3 en el que no tenía sitio como volante ni como extremo, desplazado por Dembélé a última hora. Francia ganó (2-1), pero Deschamps tampoco quedó muy convencido de lo que vio.

Contra Perú (1-0), el técnico galo volvió a agitar la pizarra. Esta vez un 4-2-3-1, un dibujo que favorece a Griezmann y que en realidad es un 4-4-2 disfrazado. Tampoco esta vez fue elegido para jugar de inicio pese a que la disposición táctica le favorecía. Kanté y Pogba fueron los mediocentros, y en la línea de tres, por detrás de Giroud, se desempeñaron Mbappé por la derecha, Griezmann por el medio y Matuidi, un mediocentro de ida y vuelta, por la izquierda. De nuevo, el equilibrio defensivo dejaba fuera al chico que primero admiró a Xavi, Busquets e Iniesta y ahora confiesa que es un enamorado de Silva.

Thomas es muy buen jugador y si bien tuvo un final de temporada complicado con el Mónaco, evidentemente un sistema le conviene más que otro”, se justifica Deschamps. Sin Mbappé, Bakayoko, Mendy y Bernardo Silva, todos traspasados, y aquejado de una lesión, su rendimiento este curso, tres goles y 10 asistencias, fue inferior al de la campaña anterior, la de su explosión, 14 dianas y 17 pases de gol. “Su situación la lleva más o menos bien, más allá de que en algún punto siente frustración”, admitía su excompañero en el Mónaco Sidibé, el lateral que también puede acompañarle en su aventura en el Atlético de Madrid. “Converso con él en la habitación, se pone a punto para cuando le toque entrar”, afirma Sidibé.

Con Francia ya clasificada, parece que Deschamps le otorgará su primera titularidad hoy ante Dinamarca (16.00, Cuatro). Será una ocasión para reivindicarse y mostrar las cualidades que han llevado al Atlético a convertirlo en el fichaje más caro de su historia. “Es muy inteligente con o sin balón. Tiene buen centro en carrera y a balón parado. En el uno contra uno tiene salida por los dos perfiles. En los entrenamientos disfrutaba viéndole porque es muy dinámico”, le describe Antonio Cordón, con el que coincidió Lemar cuando ocupaba la dirección deportiva del Mónaco. “Tiene una zurda magnífica. Puede marcar la diferencia en cualquier momento porque tiene técnica para crear, regatear y pasar. También para disparar desde fuera del área”, recalca Tolisso. “Hace todo más rápido que otros, ve el fútbol antes que los demás”, le ensalzó Mbappé cuando compartían vestuario en el Mónaco.

Hace dos temporadas, la cotización de Lemar se disparó hasta los 100 millones de euros. Este fue el precio que Arsène Wenger pretendió pagar, pero se encontró con la negativa del jugador. El Atlético, con la colaboración de su padrino Griezmann, cerró la operación hace una semana. Se culminaba una negociación que comenzó a acelerarse cuando Carrasco se fue a China en invierno. Ahora falta por ver si responderá a las exigencias y al esfuerzo que demanda Simeone. “Es trabajador y tiene ida y vuelta, no creo que tenga problemas para hacer lo que le pida Simeone”, afirma Cordón.

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