Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

En Europa no hay tregua

El Real Madrid se toma con toda la solemnidad su duelo con la Juventus pese al 0-3 de la ida

Champions League
Real Madrid's Cristiano Ronaldo runs ahead of team mates during a training session in Madrid, Tuesday April 10, 2018. Real Madrid will play Juventus Wednesday in a Champions League quarter-final, 2nd leg soccer match.(AP Photo/Paul White) AP

En la Copa de Europa no hay tregua que valga. Más que nadie lo sabe el Real Madrid. Un club que jamás se ha tomado a la ligera el torneo en el que ha cimentado su mística, el que ha sido principal motor emocional de la entidad y en el que está a punto de afrontar su 29ª semifinal. Ni siquiera con el 0-3 de Turín resulta imaginable ver hoy un Madrid de puntillas en Chamartín (20.45, beIN Sports). Incluso aunque no estuviera descarrilado en la Liga, lo previsible sería un equipo dispuesto a seguir amplificando su extraordinaria reverberación futbolística. Un partido de cuartos de final de la Champions frente a otro jerarca europeo como la Juve invita a ello. Con el Madrid de por medio en Europa el eco infinito es inevitable. Y con Cristiano por el camino todo armisticio es en vano. Lleva diez partidos consecutivos goleando en Europa y con su tanto al Atlético ya son ocho las temporadas seguidas en las que como mínimo alcanza los 40 goles, justo los que ya suma.

Zinedine Zidane, incapaz de razonar por qué el Madrid coquetea mejor con la Copa europea que con la Liga —la que el propio técnico dijo preferir—, ya ha dado pistas de la solemnidad con la que se toma el partido. El derbi del domingo se redujo a una hora para Cristiano, y gente como Isco, Modric, Casemiro y Benzema se quedaron de entrada en el banquillo. Frente a los juventinos se espera a toda la caballería, con la duda de cómo resolverá Zidane la baja de Nacho por lesión y la del castigado Sergio Ramos. Vallejo no pudo participar contra los colchoneros, pero el técnico no lo descartó ayer. La otra opción sería retrasar a Casemiro, que ya fue central contra el Celta en Copa la pasada campaña y este curso en Liga ante el Valencia. Con la Liga fuera de foco y con una visita al colista programada para la noche del próximo domingo, Zidane no tiene motivos para guardarse nada. Lo mismo da que a lo largo de sus 116 años de vida el Real Madrid jamás haya sellado como local, en competición internacional, un tropiezo similar al que le dejaría fuera ante el campeón italiano.

Para la Juve, que recupera a Pjanic y Benatia, pero pierde por sanción a Dybala, el partido tiene mucho de contracultural. Cuesta imaginarse a un socio del calcio, por conspicuo que sea, aceptar un desafío a pecho descubierto. No le queda otra, pero habrá que ver hasta dónde tiran los genes. Con Massimiliano Allegri, entrenador de la Juve, vaticinar una alineación es una quimera: lleva 44 diferentes en 45 partidos. “Lo que hemos de hacer es jugar un gran partido ante un equipo increíble, tener un poco de suerte e intentar borrar el 0-3”, subrayó Allegri.

También será un choque de nostalgias. Higuaín regresa al Bernabéu por primera vez desde su salida en 2013. Y quién sabe si no será la última visita al estadio de La Castellana, o su último partido de Copa de Europa, para un mito como Buffon, al que ya peinan 40 años. Ayer, ante la prensa, pidió un deseo ante el reto del Bernabéu: “Seriedad, dignidad y saber sufrir”.

De todo le hará falta a una Juventus que nunca ha marcado más de dos dianas en el feudo madridista. Por si acaso, el Real Madrid en alerta. Europa no admite pasatiempos. Ni favoritismos extremos. Etiqueta que molesta a Zidane: “Por ahora, nos queda una final, la de la Juve”.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información