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La longeva y fructífera sociedad que forman Messi e Iniesta

Juntos han jugado 97 partidos en la Champions, más que ninguna otra pareja, con 195 goles para el Barcelona y 54 victorias

Messi corre hacia Iniesta tras marcar en Stamford Bridge. Ampliar foto
Messi corre hacia Iniesta tras marcar en Stamford Bridge. Reuters

Andrés Iniesta (Fuentealbilla, 33 años) es un jugador admirado. El gol que marcó en Sudáfrica en la final del Mundial del 2010 le encumbró. Su magia en el campo y su carácter humilde le han valido aplausos en muchos campos distintos del Camp Nou. En otros, como Stamford Bridge, no se corea su nombre, pero le temen y respetan por igual. Si muchos recuerdan el remate majestuoso desde fuera del área que hizo con la selección española, en Londres no pueden olvidar aquel que firmó con la zamarra azulgrana y con el que logró que el Barcelona llegara a Roma para ganar la Liga de Campeones en 2009. Este martes, en el mismo escenario, en lugar de ser él quien recibiera de Leo Messi (Rosario, 30 años), fue el 10 quien llegó en carrera al área para aprovechar una asistencia del manchego.

Antes de aquello, Iniesta —88 pases buenos (por los 128 de Busquets y los 110 de Rakitic) en Stamford Bridge, ocho balones recuperados (solo dos menos que Busquets), dos ocasiones creadas (el que más) y una asistencia— había probado con un disparo desde fuera del área, pero no sorprendió a Courtois; y había tratado de filtrar balones por cada recoveco que encontraba, que fueron pocos —“Cuando intentas proponer y hay un equipo que tiene 7 u 8 jugadores detrás del balón es difícil”, concedía tras el encuentro—; lo intentó sin parar hasta que, fruto de la presión alta, pilló a Christensen en un renuncio: robó el balón tras una carrera explosiva, condujo con la derecha, sorteó a Moses, levantó la cabeza y, tras escoger (bien) entre Suárez y Messi, lanzó el balón atrás. A Cesc lo había cogido a contrapié ya. Era la ocasión esperada.

Y la conexión volvió a funcionar. Faltaban 15 minutos para el final del encuentro y pusieron un esperanzador 1-1 en el marcador. El abrazo entre ambos será una foto para la historia. A la espera de que llegue el partido de vuelta en Barcelona, la pareja Messi-Iniesta, además de fabricar el gol del empate en Inglaterra, alcanzó la cifra récord de 97 partidos jugados juntos en la Liga de Campeones: 54 victorias, 27 empates y 16 derrotas. Y superaron así a Xavi y Puyol, que contaron 96 partidos juntos, más que Raúl y Roberto Carlos, con 94. La pareja no solo es mítica por su longevidad, aunque esta explica las cifras alcanzadas: con ellos en el equipo, el Barcelona marcó 195 goles en esos 97 encuentros (al menos, dos por partido) y encajó 87, con un 68,5% de posesión media.

Las cifras, curiosamente, también explican que, aunque se entendían bien aquella temporada 2008-2009, lo siguieron haciendo, incluso mejor, en los cursos siguientes. Desde que coincidieran por primera vez en un partido contra el Shakhtar, en diciembre del 2004, el día del debut oficial de Messi en la competición, se han ido buscando más y más, aunque especialmente el curso 2010-2011, el de la final en Wembley, la cuarta en la historia del club. Camino de Roma cruzaron un centenar de pases entre ellos en nueve partidos. Camino de Wembley la cifra se triplicó: en 10 partidos, Messi le dio el balón a Iniesta en 143 ocasiones, y aquel al argentino en 154, además de tres asistencias de gol. Para llegar a la final de Berlín se encontraron en once partidos (78 pases de Messi a Iniesta, 57 de Andrés a Leo) aunque jugaron menos tiempo juntos, básicamente porque Luis Enrique dosificó muy mucho los minutos del de Fuentealbilla.

Esta temporada la pareja mítica va camino de superar esas estadísticas. En cinco partidos (346 minutos, menos de la mitad de los que coincidieron durante la competición aquel curso 2014-2015) se han pasado el balón 42 y 37 veces respectivamente, uno de los días que más lo hicieron fue el martes, ante el Chelsea: 13 pases de Messi al 8, nueve de este a La Pulga. Y una asistencia de gol, claro. Si Messi fue el socio ideal para que el manchego lograra el iniestazo en Stamford Bridge, Iniesta es un socio genial para Messi. Y longevo.

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