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JUEGOS DE INVIERNO OPINIÓN i

Regino Hernández, un nuevo compañero de viaje

Como a mí en su día (hace 26 años), ese bronce le ha debido de saber a oro. El lugar en el podio es lo de menos

Regino Hernández con la medalla de bronce. En vídeo, Hernández agradece el apoyo recibido desde España.

Como tantos españoles, me puse el despertador a las 5.30 para ver a Regino Hernández, Lucas Eguibar y Laro Herrero, pero por varios motivos me lo perdí en directo. Me acabé enterando de la noticia por un mensaje de la periodista y buena amiga Olga Viza: “Paco y tú ya tenéis compañero de viaje”. ¡Y qué compañero!

Como a mí en su día (hace 26 años), ese bronce le ha debido de saber a oro. El lugar en el podio es lo de menos. No hay más que ver sus gestos en la celebración. Esa medalla lo va a significar todo para el snowboard. Ha pasado de ser la espinita de los deportes de nieve, de recibir las quejas de los esquiadores, a convertirse en un deporte que lo practica y lo disfruta mucha gente. Y ahora Regino y Lucas, los que ya están allí, van a ser la liebre de los que vengan.

Al esquí alpino siempre se le ha considerado el deporte rey de la nieve, pero disciplinas como el snowboard cross me parecen brillantes, competiciones de valientes, descarados, buenos estrategas, con un punto de locura.

A Regino le conocí hace unos meses en la III Gala del Deporte Blanco, donde la federación andaluza le galardonó. Fue un acto muy solemne, en el que se rindió homenaje a Israel Planas, su entrenador fallecido el año pasado a causa de un infarto cerebral con solo 41 años. Regino me pareció un tipo serio. Con esa barba, parecía mayor de lo que es.

Mi caso fue diferente. Yo casi me identifico más con Lucas. Su caída que nos aparta del podio pero que nos hace más fuertes para los próximos JJ OO. Regino ha tocado la miel casi a la primera. Para saber ganar a veces hay que saber perder. Yo tuve una espada de doble filo. Mi hermano Paco me abrió el camino. Fue mi referente; si él podía, yo también. Pero yo fui poco menos que un producto de laboratorio. Me llevaron al valle de Arán, con 40 niños más, y de ahí salimos muy pocos. Sí, me conocía todo el mundo, pero también se me comparaba y se me exigía. Fui la eterna “hermana de”, A veces me presionaba, otras me desesperaba. Regino ha vivido otro tipo de malas experiencias, pero también ha sabido sobreponerse. Ha descubierto el snowboard cross y le ha apasionado. Lo sigue disfrutando como el primer día. Yo no tuve elección y además tenía que hacerlo bien.

Todo este tiempo sin medalla ha sido complicado. En esquí alpino hubo una laguna después de mí y otra tras María José Rienda. No somos un país alpino, como Austria y Suiza, que tienen nieve nada más salir de casa. Aquí, llega una edad en la que los chavales tienen que decidir si dejar a amigos, familia… Muchos llegan quemados. En cambio, el resto de deportes está creciendo. La federación está apostando por estas nuevas disciplinas y hace bien, porque ahí estamos más equiparados, no hay tanta tradición.

No creo que pasen tantos años sin otro podio español. Espero y deseo que Javier Fernández logre medalla en patinaje. En esquí alpino aún va a tardar. Se está trabajando desde la base y eso requiere un tiempo. Solo les deseo a todos nuestros deportistas que trabajen sin desfallecer, y que jamás pierdan la ilusión.

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