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Simeone pone en su sitio a Koke

El técnico del Atlético, preocupado por el bajón del medio, le alineará contra el Valencia junto a Saúl en el eje. Diego Costa añora sus pases al espacio

Koke disputa el balón a Toledo durante el último Atlético-Las Palmas.
Koke disputa el balón a Toledo durante el último Atlético-Las Palmas. Getty Images

¿Qué le pasa a Koke? El estado de forma del volante forma parte de las conversaciones del cuerpo técnico del Atlético y de sus compañeros. Su suplencia contra el Girona y que Diego Pablo Simeone le sustituyera en el descanso contra Las Palmas extrañaron. La condición de futbolista intocable que le otorga su entrenador se resintió con ese par de decisiones. Simeone defiende que Koke no se equivoca en sus decisiones, que podrá estar más o menos acertado en el pase, pero que siempre elige la opción correcta. Que no jugara de inicio contra el Girona se camufló bajo la óptica de refrescarle las piernas para la vuelta de los cuartos de final de la Copa con el Sevilla. Mandarle a la ducha contra Las Palmas ya respondió más al juego. Simeone pretendía un equipo más veloz y vertical y lanzó al tapete a Carrasco. “Lo más difícil es tener una buena precisión de transición de defensa a ataque. Para eso se necesita gente rápida y sobre todo con buena salida de la pelota”, argumenta Simeone. El preparador argentino está preocupado por el rendimiento de un jugador trascendental en los éxitos del equipo.

Esta noche, contra el Valencia (20.45, Movistar Partidazo), se espera que forme pareja en el doble pivote con Saúl. Una manera de intentar que recupere su nivel en un partido en el que el Atlético puede consolidar su segunda plaza alejando a nueve puntos al Valencia de Marcelino, tercero en la tabla. Koke jugará en su sitio natural, donde el mayor contacto con el balón puede revitalizarle. Su entrenador no ha terminado de concretar definitivamente la apuesta por mantenerle en el medio. No acaba de ver Simeone la consistencia que demanda para su centro del campo cuando lo alinea en el centro. La pujanza de Gabi y la exigencia de resultados también es un impedimento para perpetuar una idea que al entrenador le ronda en la cabeza desde hace dos temporadas. Hasta ahora, el dilema se ha resuelto con un pacto tácito. Cuando juega más caído en banda, en defensa, Koke debe defender su flanco. En ataque, tiene libertad plena para moverse por dentro.

 

Con el Mundial a la vista

La recuperación de Koke no solo preocupa a Simeone. Diego Costa también echa de menos al futbolista que le facilitó 14 goles en su anterior etapa juntos. En su regreso, el delantero hispano-brasileño se ha encontrado todo en orden menos esa conexión que le cebaba de goles y amplificaba el fútbol en línea recta que propone su entrenador. En su papel de revitalizador y animador en el día a día del grupo, Costa trata de levantar a Kokinho con sus perrerías y sus bromas. Individualmente, a nadie le interesa más que a él que recupere su buen pie para que le filtre pases. Costa está inmerso en la carrera por estar presente en el próximo Mundial de Rusia y necesita que le abastezcan de goles con los que demandar no solo su presencia en la cita, también la titularidad.

Koke también es importante para Julen Lopetegui. Como Simeone, le tiene por un jugador muy fiable. Le valora el despliegue que realiza para ofrecerse siempre como apoyo en las triangulaciones que se generen en cualquier parte del campo. Por ahora, no parece peligrar su puesto en la lista del seleccionador. Pero si algo tiene España es excedente de centrocampistas.

Esta noche, partiendo desde el medio de inicio, Koke tendrá dos opciones de pase arriba, el propio Costa y Griezmann. Y en los costados, a Correa y Carrasco. Un cuarteto ideal para afilar su juego.

 

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