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El increíble Mr. Brady sale a escena en el Super Bowl

El ‘quarterback’ de los Patriots busca ampliar su legado con el sexto campeonato en la NFL

Philadelphia EaglesNew England Patriots: Super Bowl 2018
Brady, durante una conferencia de prensa del Super Bowl. USA TODAY Sports

A Tom Brady (San Mateo, California, 1977) no le falta ganar nada más. Es el rey del fútbol americano. En su museo personal tiene cinco anillos de campeón, un hito que nadie más ha podido discutirle. Su nombre ha desplazado a los históricos lanzadores – como Terry Bradshaw y Joe Montana – y se ha convertido en un sinónimo extraoficial de la gloria. Va en busca de su sexto Super Bowl este domingo (00.30 horas en España, 18.30 hora local).

Los Patriots han monopolizado a la NFL. Ellos, desde el 2002, han participado en el Super Bowl un 47 % de las ocasiones y lo han ganado en cinco ocasiones. En todas ellas bajo los lineamientos de William Stephen, Bill, Belichick y guiados por el brazo derecho de Brady. Este año van por el sexto trofeo Vince Lombardi y así empatar a otra exitosa franquicia como lo es Pittsburgh Steelers. Sus rivales serán los Eagles de Philadelphia, los dominadores de la conferencia nacional.

Brady no tiene secretos o alguna rutina especial para encarar un Super Bowl, el octavo en su estancia en la NFL. “Es un juego único, es un juego largo. Debes estar tranquilo todo el partido. Quiero estar emocionado en el partido, todas las emociones están allí, hay que dejarlas salir, pero siempre con control”, mencionó el galardonado jugador.

Existe una declarada apología por Tom Brady. Los aficionados de los Patriots le han erigido como el jugador de la época. Brady tiene un doctorado en cómo remontar partidos que pintan para derrotas. La que marcará su carrera, sin duda, fue el año pasado. Su equipo, en menos de 20 minutos, logró remontar 25 puntos de diferencia en la final del Super Bowl contra los Atlanta Falcons. Los Patriots, que perdían, lograron empatar el marcador 28-28 y se fueron a la prórroga, lo nunca antes visto en una final. En la primera jugada ofensiva, los Pats se quedaron con el triunfo.

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Brady, tras ganar la conferencia americana. Getty

“Nuestros entrenadores dijeron: ‘hagamos una jugada a la vez, no nos podemos preocupar por las cosas que no podemos controlar. Vamos a preocuparnos por los que sí podemos controlar. Nos preocupamos por ir una jugada a la vez”, comentó el receptor de los Pats, Julian Edelman, el año pasado. “Creo que el no resignarnos es una buena palabra para este equipo”, diagnosticó Brady.

Tanta miel ha indigestado al resto de aficionados que lo ven como el rival repudiado. Incluso algunos le consideran un tramposo. Uno de los episodios que cuestionan su laureada trayectoria data de 2002. Ese año, en la final de la conferencia americana, los Pats se enfrentaban a los Oakland Raiders, quienes mantenían la ventaja 13-10. Solo faltaban dos minutos para el final. Brady tenía el balón y cuando intentó lanzarlo fue derribado por Charles Woodson y eso provocó que el balón quedara suelto. Eso significaba que los Raiders se quedarían con la victoria. Pero los árbitros dictaminaron que fue una infracción sobre Brady. Los silbantes no estaban seguros y le devolvieron la posesión a los de New England. En una jugada lograron remontar 16-13. A ese episodio le llamaron Tuck Rule.

En 2015, los Pats se vieron involucrados en otra polémica conocida como Deflagate, el escándalo por los balones desinflados. En la antesala del Super Bowl 2015, contra Indianápolis, el equipo de Boston usó balones menos inflados de lo permitido para beneficiar a Brady y su equipo ofensivo. Eso significó una multa de un millón de dólares para el equipo y el quarterback fue sancionado con cuatro juegos sin ganar.

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Brady celebra con Belichick su primer Super Bowl en 2002. AFP vía Getty

Pese a los halagos y éxitos, Brady ha sido sobrio en sus declaraciones a la prensa. No busca ser incendiario. Antes de partir a Minneapolis (Minnesota), soltó un mensaje como si se tratara de un político en campaña. “Será un arduo trabajo. Jugaremos contra un gran equipo, pero les contaré que tenemos un vestidor lleno de chicos que están listos para el reto”, comentó antes de soltar el micrófono sobre el escenario.

En la actual temporada, Brady jugó los 16 partidos de temporada regular. Brady consiguió dar 385 pases completos, sumó 4.577 yardas en la temporada representadas en 64 anotaciones y perdió solo en cinco ocasiones el balón. En la fase de postemporada sumó 61 pases completos. El porcentaje de efectividad en campaña regular es de 66 % por ciento, mayor que la de Nick Foles de los Eagles (56 % en nueve juegos), el suplente del lesionado Carson Wentz.

Las lesiones no se meten con la mística de Tom Brady. En los entrenamientos previos a la final de la conferencia americana contra los Jacksonville Jaguars, el quarterback lanzó el balón y chocó con el de su compañero Rex Burkhead. El golpe le provocó una herida que requirió de 12 puntadas. Y aún así logró que su equipo remontara una desventaja de 10 puntos para poner a su equipo en la final del Super Bowl. Brady está hecho para la hazaña y a sus 40 años aún tiene tiempo para una más.

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