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La liberación de Paulinho

El Barça paga 40 millones por el medio, que deseaba irse de China

Paulinho festeja su 'hat-trick' ante Uruguay, en marzo de este año.

Ha sido un fichaje hecho por teléfono, con conversaciones con el Guangzhou Evergrande y con el futbolista por parte del director de fútbol azulgrana, Raúl Sanllehí, y también del secretario técnico Robert Fernández. “No se ha ido allí porque ha sido un fichaje limpio, porque se ha pagado la cláusula dado que ellos no querían negociar”, resuelven desde el Barça. “Y tampoco era necesario ir a verle jugar porque es de sobra conocido y sabemos lo que nos puede dar, que esperamos que sea mucho”, agregan. Así, José Paulo Bezerra, Paulinho, de 29 años, ya es futbolista del Barcelona, que ha pagado 40 millones. Firma por cuatro años y tiene una cláusula de 120 millones. Todo un alivio para el brasileño, que no veía la hora de salir de China.

Hace un tiempo, Robert Fernández explicó lo que quería. “Un centrocampista que pueda jugar de volante y de mediocentro”, señaló. Ahora, desde el club añaden: “Paulinho puede desempeñarse en las tres posiciones del eje y reúne las cualidades que nos pidieron desde el cuerpo técnico”. Y enumeran: “Es fuerte, da equilibrio y aportará fuerza y músculo en los momentos que el equipo lo necesite, como en esos partidos encallados o ante equipos poderosos”. Un futbolista al que Ernesto Valverde dio el visto bueno. “¿Acaso alguien cree que se ficha en contra de lo que dice el entrenador?”, se cuestionan desde Can Barça.

Escogido como el peor centrocampista del Tottenham —donde jugó antes del Guangzhou— por los lectores de la prestigiosa revista Four Four Two, el precio pagado por Paulinho parece desorbitado para la hinchada azulgrana. “Se juzga y critica con demasiada facilidad”, esgrimen desde el club; “pero es un jugador que ofrece ese trabajo oscuro que no se ve, como el que hacían en su día Eusebio, Bakero o Keita. Y tiene calidad, ¿eh?, que por algo es titular en la selección brasileña”. Aunque añaden: “Hemos hablado con él y está tranquilo y confiado, con ganas de demostrar”.

Sabe que fue una decisión equivocada y la oportunidad del Barça le daba la opción de subsanarla

La ilusión por triunfar en el Camp Nou la tiene. “Ya que no ha negociado el Guangzhou, ha sido el jugador el que se ha bajado el sueldo para venir”, le elogian desde el Barcelona. Ha pasado de cobrar ocho millones a unos cinco. Entre otras cosas porque deseaba salir de la liga de China. “Sabe que fue una decisión equivocada y la oportunidad del Barça le daba la opción de subsanarla”, cuentan desde la ciudad deportiva; “pero debía quedarse porque necesitaba jugar para seguir en la selección brasileña”. Ahora, Paulinho llega al Barça y desde el club descartan a Seri (Niza), con el que negociaron con su representante la semana pasada, aunque van a cancelar la reunión que tenían para esta.

Otro asunto es que no son pocos los que vinculan a Paulinho con Adelte, empresa de construcción de servicios globales en aeropuertos en la que el presidente Josep Maria Bartomeu es consejero delegado y que se está expandiendo en Asia. Precisamente con Evergrande Group —propietaria del club—, que inicia junto a Adelte un proyecto en un archipiélago artificial dirigido a turistas de lujo. “No tiene nada que ver. En absoluto. No es cierto y desmerecería el trabajo del área deportiva”, replican desde el Barça. Ahora, la pelota la tiene Paulinho.

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