Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

So impone su clase frente a Duda tras un error garrafal

El estadounidense se impuso por 2,5-1,5 y disputará la final el domingo frente a Anand o Jaime Santos

Wesley So, durante la primera semifinal, contra Duda, hoy en León
Wesley So, durante la primera semifinal, contra Duda, hoy en León

El estreno en León de Wesley So, 3º del mundo a los 23 años, no pudo empezar peor: regaló su dama al comienzo de la primera partida, en un duelo al mejor de cuatro con el prometedor polaco Jan Duda, 43º a los 19. Pero el estadounidense de origen filipino demostró luego por qué es un serio aspirante al Campeonato del Mundo, y se impuso por 2,5-1,5. Viswanathan Anand y Jaime Santos disputarán este sábado la segunda semifinal del XXX Magistral Ciudad de León.

Cuando So salió al magnífico escenario del Auditorio de León ya sabía que Duda es un rival durísimo, pero el asombroso desenlace del primer asalto le obligó a encender todas las alarmas. El exfilipino, con blancas, siguió dos partidas que el polaco había jugado frente a Sargissián en 2015 y Rodshtein en 2016, pero Duda introdujo una novedad teórica en la octava jugada que incomodó a So, a juzgar por el tiempo invertido en responder. Tal vez esa sensación molesta contribuya a explicar lo que ocurrió poco después, algo rarísimo en el ajedrez de élite: So se dejó la dama limpia en el movimiento 17, se echó las manos a la cabeza y se rindió de inmediato. Luego explicó que esperaba otro orden de jugadas por parte de Duda, y se hizo un lío.

So y Duda, durante la conferencia de prensa posterior al duelo ampliar foto
So y Duda, durante la conferencia de prensa posterior al duelo

En un momento tan doloroso, los ajedrecistas necesitan desahogar la rabia durante los diez minutos de descanso previos a la siguiente partida, pero la persona idónea para ello era Lotis, la madre adoptiva de So, filipina residente en Estados Unidos, y estaba sentada en el anfiteatro, muy lejos de la parte trasera del escenario. Ambos son muy religiosos, y de hecho So llevaba un elegante crucifijo colgado en el pecho, por fuera de la ropa, pero era evidente que ninguna divinidad le había ayudado a evitar ese error de principiante en la partida inaugural.

Lo ocurrido en el segundo asalto confirma que So estaba muy tocado y necesitaba más tiempo para rumiar la derrota y ser de nuevo él mismo. Al crucifijo añadió ahora unas gafas negras, como si temiera que Duda pudiera ver su estado de ánimo. Y así le puso en bandeja una broma a Amador Cuesta, gran experto en ajedrez informático, quien la víspera había impartido una conferencia muy interesante sobre el riesgo de trampas muy sofisticadas en un próximo futuro: “Ayer expliqué lo de las lentillas biónicas, que pronto será una manera de hacer trampas casi imposible de detectar. Quién sabe, tal vez So las haya estrenado en León”, bromeó Cuesta. En la conferencia de prensa posterior, So dijo que se puso las gafas para evitar que le molestasen los brillos de la luz en el tablero, pero eso encaja mal con que él mismo calificase la iluminación de “perfecta” unos minutos antes del inicio.

Y lo que se veía en el tablero iba en la misma dirección. So planteó con negras una variante que implicaba un tempranero cambio de damas y una posición bastante sosa. Es decir, estaba siguiendo el viejo consejo de los entrenadores soviéticos a mediados del siglo pasado: tras una derrota, busca un empate balsámico en la siguiente partida. Pero lo hizo gastando bastante más tiempo del razonable, aunque también era cierto que logró una posición muy activa y ligeramente ventajosa.

Jan Duda ampliar foto
Jan Duda

En ese momento, So empezó a dar muestras de recuperación y apretó bastante al polaco, quien hizo varias jugadas con sólo uno o dos segundos en el reloj (cada uno dispone de 20 minutos por partida, más diez segundos que el reloj añade automáticamente tras cada movimiento). Pero Duda mostró frialdad y buena técnica en cantidades suficientes para asegurarse el empate.

De nuevo con sus gafas negras, So acertó en el planteamiento de la tercera partida, con blancas: logró una ventaja muy pequeña, pero en una posición muy apropiada para maniobrar hasta el juicio final. En efecto, la lucha fue muy larga (73 movimientos) y entonces sí vimos, por fin, a ese jugador durísimo, con una enorme profundidad en la comprensión de la estrategia, a quien muchos ven como el principal candidato para destronar a Magnus Carlsen a finales de 2018. Acumulando pequeñas ventajas, el estadounidense logró una victoria impecable e igualó el marcador.

El desenlace de esta primera semifinal pudo haber sido muy distinto si Duda aprovecha las oportunidades que su rival le dio con un juego impreciso en los primeros lances del cuarto asalto. Pero el polaco no acertó con su ataque al rey, y fue arrasado por el flanco de dama.

Viswanathan Anand y Jaime Santos se saludan durante el sorteo de emparejamientos, el jueves en León ampliar foto
Viswanathan Anand y Jaime Santos se saludan durante el sorteo de emparejamientos, el jueves en León

Ambos fueron muy amables después ante la prensa y los espectadores, comentando muchas posiciones interesantes, como suele ser habitual en León. So no sólo se quitó las gafas, sino también el crucifijo, de lo que cabe deducir que lo utiliza como amuleto durante las partidas.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información