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Ramos y Piqué se reencuentran para cerrar la temporada contra Macedonia

Concluida la disputa entre madridistas y culés, Lopetegui procura armonizar la pareja de líderes en la zaga de la selección para enfrentarse a Macedonia

Piqué, a la derecha, durante un rondo de la selección. Ampliar foto
Piqué, a la derecha, durante un rondo de la selección. EL PAÍS

Concluida la batalla de las competiciones de clubes, Ramos y Piqué volverán a unir fuerzas con la selección para dar el último toque a la temporada futbolística. Solo 90 minutos antes de las vacaciones. Un ejercicio de armonización de antagonismos que el seleccionador, Julen Lopetegui, modera procurando serenar el pulso.

Los líderes más estrepitosos del equipo de España, visiblemente malencarados en el último clásico, se reunirán el próximo jueves 8 en Las Rozas, cuatro días después de iniciada la concentración, para viajar a Skopje, a enfrentar a Macedonia en la sexta jornada de la clasificación para el Mundial de Rusia de 2018. Sin margen de error en un grupo en el que España e Italia están empatadas a 13 puntos y necesitan imponerse para obtener el pase directo a la fase final.

La palabra gestión se ha puesto de moda en el mundo del fútbol, cada vez más parecido a un negocio que a un juego. Lopetegui ha observado con alarma la rivalidad dialéctica y deportiva que mantienen Sergio Ramos y Gerard Piqué, ambos intérpretes de un papel más representativo que deportivo como miembros del Madrid y del Barça, respectivamente. De puertas adentro, el técnico ha intentado que los dos adquieran cuotas de protagonismo, que se sientan importantes, y que establezcan lazos de complicidad. En el seno de la selección hay personas que creen que tanto Ramos como Piqué —aunque no lo manifiestan abiertamente— preferirían jugar con una pareja más dócil en el eje de la defensa. Lopetegui procura que se compenetren. El técnico está convencido de que juntos dan más valor al equipo. Solo puede persuadirlos dejando que convivan y que prueben el efecto que producen en los rivales. Desde que Lopetegui es seleccionador, España solo ha encajado dos goles en cinco jornadas oficiales de competición mundialista.

Ramos, Isco y Carvajal, los tres titulares españoles en la final de la Champions, se unirán a la expedición el jueves. Serán los últimos en incorporarse al grupo que este miércoles jugará un amistoso contra Colombia, en Murcia (21:30, Telecinco). Los otros madridistas internacionales presentes en la final de Cardiff, Morata, Nacho y Asensio, se entrenan desde ayer con la selección. En particular Nacho podría desempeñar un papel importante este miércoles.

Lopetegui debe conformar una defensa que haga frente a Falcao y James. Ante la dupla más famosa que ha ofrecido el fútbol colombiano en la última década, reunida por segunda vez después de 2014, el técnico español dispondrá de tres centrales: Piqué, Azpilicueta y Nacho. Su intención es formar dos alineaciones, una por cada mitad de partido, para paliar de ese modo el bache de tres semanas sin competir que atraviesan algunos de los futbolistas del equipo.

Gerard Piqué es un caso particular. El central del Barcelona se apuntó a un máster de la Universidad de Harvard sobre Negocios, Entretenimiento, Medios y Deporte. Lo cursó en Estados Unidos tras disputar la final de Copa del Rey y se incorporó a la concentración de Las Rozas este domingo. Un día después de la fecha prevista para el resto, que se reunieron el sábado por la tarde para ver la final de la Champions por televisión y disfrutar de una barbacoa.

Las barbacoas fueron uno de los puntos fuertes de la convivencia de la selección sub-21 que ganó el Europeo de Israel en 2013 bajo la dirección de Lopetegui, reconocido asador. La repetición del ritual con el equipo absoluto persigue el punto de distensión imprescindible. Encontrar el equilibrio entre la exigencia de la competición y el descanso de las vacaciones es una de las preocupaciones del técnico en estos días. Lopetegui considera que es muy complicado para los futbolistas volver a implicarse mentalmente en la máxima exigencia después de experimentar el estrés del final de temporada y los días libres que siguieron.

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