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Laso: “Ahora no hay que pensar que está todo mal”

El entrenador del Real Madrid y sus jugadores rumian la derrota en semifinales afilando el propósito de enmienda para reaccionar en busca del título de Liga

Pablo Laso, durante el partido ante el Fenerbahçe.
Pablo Laso, durante el partido ante el Fenerbahçe. REUTERS

La llegada de los jugadores del Real Madrid al entrenamiento vespertino en el Sinan Erdem de Estambul fue un desfile de miradas ausentes, rostros pesarosos y cuerpos abatidos. La melancolía seguía escondiendo una profunda frustración porque, después de siete meses de competición, los blancos fueron incapaces de competir en el día clave. Se cumplió el guión previsto por el Fenerbahçe y el equipo de Laso ni pudo ni supo rechistar al anfitrión. “No da igual una derrota jugando bien que una jugando mal, por eso nos queda el sinsabor de no haber estado a nuestro nivel”, explicó el técnico madridista. “Has sido campeón de la Liga Regular después de 30 jornadas, pasas el playoff de cuartos, llegas de nuevo a la Final Four y, en un partido, la pierdes. Es jodido y no se pasa en una noche. Te queda dentro la sensación de haber estado cerca, pero hay que darle la vuelta rápido”, continuó su relato con cadenciosa amargura.

Después de la derrota en la final de 2013 ante Olympiacos y de la contundente eliminación en los cuartos de la pasada edición, precisamente, ante el Fenerbahçe, el Madrid reaccionó con ambición y propósito de enmienda y acabó la temporada conquistando la Liga frente al Barça. Después del varapalo de la final de Milán, en 2014 ante el Maccabi, los blancos fueron incapaces de levantarse de la lona y cedieron el título ante los azulgrana. Está por ver el rearme moral de los blancos en esta ocasión. “Al equipo le veo bien para reaccionar a esta derrota. No me debería preocupar un partido puntual. Me preocupa más la trayectoria y las sensaciones del grupo. Sería absurdo por nuestra parte desconectarnos ahora. No hay que pensar que está todo mal”, detalló Laso, antes de pasar revista rápida a las causas de la eliminación europea. “Puedes analizar mil cosas, pero lo fundamental es que no jugamos bien. Tuvimos muchas pérdidas de balón, hicimos malos porcentajes, no ganamos el rebote, no salieron las cosas. No estuvimos. Nunca conseguimos enlazar una buena secuencia para entrar en el partido”, detalló. “Tenemos que seguir con nuestro trabajo y pensar que la próxima semana empieza una guerra diferente en la que vamos a tener que estar bien. Nos espera un mes muy exigente y veo al equipo preparado. La presión la tenemos igual aunque hubiéramos salido de aquí como campeones. Es difícil cambiar el chip pero estamos obligados a hacerlo”, remató Laso.

“No es fácil llegar hasta aquí y hemos dejado pasar otra oportunidad de ganar la Euroliga”, relató Llull, con las secuelas de una noche en vela marcadas en la cara. “Este equipo ha demostrado que en los malos momentos se crece y da un paso al frente y es lo que tenemos que hacer otra vez. A nadie le gusta perder, pero cuando el rival es mejor que tú solo te queda pasar página y mirar al frente. Nos queda la Liga que es un reto bonito”, dijo el líder del equipo. “Tenemos que reagruparnos y olvidar la derrota lo más rápido posible. Sabíamos a lo que veníamos, pero la situación nos sobrepasó”, sumó Nocioni, con gesto doblemente contrariado por haber visto la derrota desde la barrera, como un león enjaulado. Tampoco jugó Felipe y no volvió a pisar la pista Maciulis después de los calamitosos cinco minutos iniciales del equipo. “Por orgullo y personalidad, mi ilusión era jugar y me había preparado lo mejor posible para ello. Pensé que podía llegar a tener una oportunidad pero no se dio. No vale demandar o no mi presencia porque este equipo hizo un grandísimo recorrido en la competición sin mi participación”, dijo El Chapu.

El recorrido en la presente Euroliga finaliza este domingo para los blancos con el incómodo partido por el tercer y cuarto puesto contra el CSKA. Primero y segundo descabalgados en la final de consolación tras repartirse el dominio de la temporada. Un purgatorio con precedente en la edición de 1996, en París, cuando el Madrid de Obradovic cayó en semifinales ante el Barça y los rusos cedieron ante el Panathinaikos. Fue la Final Four del tapón de Vrankovic a Montero. El CSKA ha disputado la Final a Cuatro en 14 de las últimas ediciones y solo ganó el título en tres de ellas. El Madrid suma un título en los cuatro intentos de la era Laso. Nadie como Doncic resumió la pena del equipo. “Cuando se gana muchas veces no aprendes tanto, pero cuando pierdes un partido tan importante como la semifinal ante el Fenerbahçe aprendes mucho. Yo he aprendido muchísimo de lo que pasó ayer y me va ayudar mucho en mi futuro. Nadie habló nada más acabar. Después se me acercó el Chapu, que es tan grande tanto fuera como dentro de la pista, y me intentó aconsejar: ‘Tienes 18 años y te queda mucho por delante’ me dijo”, contó el canterano con demoledora inocencia.

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