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El gordito que pudo con Phelps

La complexión de Joseph Schooling, oro en 100 mariposa, "no ofrece resistencia al agua sino que le brinda potencia", según Sergi López, el seleccionador español de Singapur

Phelps felicita a Joseph Schooling tras la carrera. Ampliar foto
Phelps felicita a Joseph Schooling tras la carrera. AP

“Sergio es la razón por la que yo estoy aquí”, dijo Joseph Schooling, primer campeón olímpico de natación de la historia de Singapur, tras superar en la final de 100 mariposa a tres de los mejores mariposistas de siempre: Michael Phelps, Chad le Clos y Laszlo Cseh.

Sergio es Sergi López, primer medallista olímpico en natación de la historia de España con un bronce en Seúl, y actual seleccionador nacional de Singapur. Conoció a Schooling cuando dirigía el equipo del prestigioso colegio Bolles, en Florida, de donde salieron algunas de las figuras del campeonato de Río. “Le entrené en Florida entre los 13 y los 19 años”, recuerda Sergi. “Allí coincidió Joseph con Caeleb Dressel, Ryan Murphy y Santo Condorelli. Lo que ha hecho en el 100 mariposa no es una sorpresa. Joseph ganó cuatro campeonatos colegiales nacionales. Con 15 años hizo 51,56s, una marca que le habría permitido nadar las semifinales de los Juegos. Desde hace un año y medio se entrena con los Longhorns de la Universidad de Texas, en Austin, y allí han trabajado mucho con pesas para ganar potencia. Eso le ha brindado un plus”.

En Singapur, Schooling, de 21 años, es algo más que una celebridad. Es el ídolo de masas por excelencia. Un hombre del que todos esperaban el oro. Antes de la final, el primer ministro, Lee Hsien Loong, acudió a la piscina con una caravana de coches oficiales escoltados por un cuerpo de motociclistas de la policía. Entró en la piscina de calentamiento y para encontrarse con el nadador y le manifestó todo su apoyo. El 14 es el día de la fiesta nacional del país, que se independizó del Imperio Británico en 1948. “Habrá un desfile y sacarán los tanques a la calle”, se asombra Sergi. Por supuesto, Schooling será la figura central de los fastos.

Sergi dice que ha intentado aislar al muchacho: “El jueves no lo dejamos hablar con el ministro. Pero hay que tener en cuenta que Singapur es un país pequeño. Son poco más de cinco millones de habitantes. Hasta yo me he reunido con el ministro cuatro veces”.

La marca de Schooling, 50,39s, es el mejor tiempo de la historia con bañador textil

“Una de las cosas que ha aprendido Joseph en Estados Unidos es a gestionar la presión”, explica Sergi. “Por mucho que la gente diga que en las universidades americanas la gente se pierde. Si sigues un camino constante y aprendes, no te pierdes. Estás siempre luchando desde el colegio secundario. Compites, compites, compites. Mucha gente no aprende. Pero si aprendes, aguantas cualquier presión”.

Schooling asintió con cara de circunstancias, cuando le recordaron el terrible peso que debió cargar. “No puedes aprender a soportar la presión sin antes sufrir un montón de fracasos”, dijo. “Solo el fracaso te enseña a encontrar el estado mental indicado para concentrarte en competir”.

“A Joseph intento enseñarle a controlar lo que puede controlar; nada más”, explica Sergi sobre su preparación de la final bajo unas condiciones de presión deportiva, política y social extremas. “Salió con anteojeras como los burros. En una carrera como esta te equivocas o muestras un poco de debilidad y Le Clos, Laszlo, o Michael, se dan cuenta y te matan. En los Mundiales de Kazán no aguantó en los últimos 15 metros, y aquí sí. En Kazán hizo los primeros 50 con 17 brazadas y aquí hizo 16. En Kazán hizo 23,5s en la ida y aquí 23,6s. Salió de la vuelta y a las tres o cuatro brazadas ya estaba ganando terreno. La llegada a la pared del viraje fue regular pero tiene un nado subacuático mejor que Phelps. En 200 metros Phelps puede ser más decisivo en el subacuático, pero en un 100 no tanto. Ahí Joseph es muy potente. Phelps pasó por los 50 a seis décimas por detrás y acabó 70 décimas por detrás”.

El tiempo de Schooling en la final de 100 mariposa fue histórico. El singapurense se convirtió en el hombre más rápido de la historia con bañador textil. Sus 50,39 segundos recortan en una centésima los 50,40s que hizo Ian Crocker para conquistar el oro en los Mundiales de Montreal en 2005. Posteriormente, ataviados con los bañadores impermeables que la FINA prohibió en 2010, Phelps y Cavic bajaron de 50 segundos. Pero nadie logró mejorar lo que hizo Croker con bañador textil. Hasta Schooling.

Laszlo Cseh se mostró admirado: “Michael, Chad y yo no somos velocistas puros. Hacemos el primer 50 lo mejor que podemos y luego conseguimos hacer la diferencia en el regreso. Joseph va y vuelve a toda velocidad. Nunca vi a nadie hacer los dos 50 tan rápido”.

Sergi López sonríe cuando le señalan que Schooling era el nadador más robusto de la competición. Un notable caso de complexión hermosa en un mundo de flacos planos como tablas. “Cuando deje de nadar será rechonchito como yo”, dijo el entrenador. “Eso es fuerza. Eso no ofrece resistencia al agua en la medida en que ganas potencia. Antes de la final en el calentamiento ha hecho un par de cosas que si no las ves no las crees. Con Eddie Reese, su técnico en la Universidad de Texas, se lo dijimos: “¡Si haces esto en la final ganas el oro!”.

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