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Pau Gasol: “No podemos pecar ni de arrogancia ni de conformismo”

El líder de la selección española de baloncesto, que a sus 36 años afronta sus cuartos Juegos, analiza para EL PAÍS los objetivos para Río de una generación que sueña con coronarse con el oro olímpico

Pau Gasol durante un amistoso entre España y Lituania el pasado julio.
Pau Gasol durante un amistoso entre España y Lituania el pasado julio. REUTERS

Estados Unidos es el frontón competitivo de Pau Gasol y de la selección española de baloncesto en los Juegos. En la primera cita olímpica del pívot de Sant Boi, en Atenas 2004, concluyó desolado tras la derrota en cuartos de final ante el equipo entonces comandado por Duncan, LeBron y el verdugo español en aquel partido, Stephon Marbury. En Pekín 2008 y en Londres 2012, Pau lideró a una selección que sedujo por su juego en ambas finales y acarició la posibilidad de arrebatar el oro a las potentísimas escuadras de la NBA. Un mes después de haber cerrado su fichaje por San Antonio Spurs y de haber cumplido 36 años, Pau Gasol afronta su cuarto asalto olímpico tras haber brindado un formidable recital en el Eurobasket de 2015, en Francia, donde España obtuvo el billete olímpico y reafirmó su rango.

Pregunta. ¿Solo les colmaría el oro?

Respuesta. Hombre, no. No solo vale ganar. El equipo debe ser fiel a la identidad y actitud que le han distinguido en los últimos campeonatos, trabajar con todo el deseo y toda la humildad. Tener ambición, un poco de suerte… y a ver dónde llegamos. Ojalá que sea a lo máximo. A todos nos gustaría ganar el oro, pero tenemos claro que tenemos que ir paso a paso. No podemos pensar en una final desde el primer día y sabemos que el camino será difícil. Tenemos rivales complicados en la primera fase.

P. ¿Ese error es el que pagaron en el Mundial, hace dos años en Madrid?

R. Por ejemplo. Todo el mundo hablaba de una final España-EEUU, de que ellos tenían un equipo más flojo, de que ya teníamos el oro en la mano. Y a la hora de la verdad, en cuartos de final contra Francia, para casa. No podemos pecar ni de arrogancia ni de conformismo. No me gusta obsesionarme. Yo y el equipo tenemos la máxima ambición posible pero sabiendo que el campeonato es muy complicado. No es llegar a la final e intentar ganar el oro. Es llegar en forma a la competición y ganar partido a partido.

P. ¿Cómo se ven?

R. Con potencial, realmente con talento, con un equipo con profundidad y experiencia. Lo hemos demostrado. Somos campeones de Europa y medalla de plata en los Juegos. Pero eso está ahí, ha pasado, no nos da ninguna garantía para lo que nos espera ahora en Río.

P. ¿Qué le parece la selección estadounidense?

“EEUU es favorito, pero no somos una selección que se acompleje"

R. Muy complicada para cualquier rival. No nos dejemos engañar por las ausencias de cuatro nombres importantes, de primer nivel, porque han venido otros cuatro también de primer nivel. Ellos son los candidatos al oro. Los demás equipos, estamos aquí para ver si podemos competir con ellos. Nosotros no somos una selección que se haya acomplejado ante nadie y hemos competido con ellos cara a cara. Hemos tenido alguna opción en las dos últimas finales olímpicas, pero no ha podido ser, impusieron su superioridad. Veremos si este año se da la ocasión de ganarles.

P. ¿Cómo recuerda la penúltima imagen olímpica, cuando el equipo estadounidense en pleno, tras ganar la final, en Londres, hizo cola ante el banquillo de España para confortarle?

"No hemos podido e¡trabajar todos juntos hasta cuatro días antes de viajar a Río. Es una desventaja importante"

R. Estaba allí sentado, muy afectado por la derrota. Los periodistas me preguntaron qué me había parecido ese signo de respeto. Supongo que dije que muy bien, pero yo lo que quería era una medalla de oro y no pudo ser.

P. ¿Qué sintió en ese instante?

R. Estuvo bien. Es una sensación bonita que tus rivales te muestren ese signo de respeto y reconocimiento, pero a la vez estaba tocado porque no habíamos conseguido nuestro objetivo: ganar la medalla de oro. Los equipos de Estados Unidos contra los que hemos jugado eran realmente muy potentes.

P. La base de la selección es similar a la de los últimos años, con la notable baja de su hermano Marc. El talento está comprobado, ¿qué otras características la distinguen?

Pau en un entrenamiento en RÍO
Pau en un entrenamiento en RÍO AFP

R. El espíritu, la humildad, la química del equipo, la unidad, que no haya habido egocentrismo, la aceptación de papeles, el sacrificio individual. Estas son las cosas que ha hecho que nuestro equipo haya sido siempre especial y esperamos seguir en esta línea.

P. ¿Cómo han integrado a los más jóvenes en esa dinámica?

R. Eso se les transmite. Cualquier jugador que pueda formar parte de este equipo, o está en esta línea o no está. Y eso es así. Cuando la totalidad del equipo está en esa línea, o te subes al tren, o directamente quedas fuera del tren.

P. Sin su hermano Marc, que ha tenido que renunciar a competir en Río a causa de la lesión en un pie, ¿se resiente el juego interior?

R. Hay menos jugadores, pero el equipo sigue teniendo un grandísimo nivel. Mirotic es un gran jugador, tenemos a Felipe, Claver y contamos con Willy Hernangómez. Con todos ellos jugamos un gran Campeonato de Europa y espero que en estos Juegos podamos alcanzar un nivel todavía mejor.

P. Además de la baja de Marc, la preparación de la selección española ha estado plagada de dificultades, con varios jugadores ausentes en los entrenamientos y en los partidos por lesión o por los contratos que han firmado con sus equipos de la NBA. ¿Cómo llega el equipo a la competición?

R. Por unas cosas o por otras, no hemos podido estar y trabajar todos juntos hasta cuatro días antes de viajar a Río. Eso supone una desventaja importante. Los exámenes realmente buenos van a producirse durante la competición. Si vas avanzando, yendo de menos a más, sin que ello nos cueste no avanzar a los partidos clave, bien. Pero podemos pagar todas las adversidades. Estamos en un grupo complicado, con Croacia, con Brasil, el anfitrión, con Argentina, una selección con grandes jugadores y con mucha experiencia, con Lituania, subcampeón de Europa.

P. ¿Cree que los Juegos de Río reflejarán y premiarán la excelencia de algunos deportistas españoles en estos últimos años?

R. Se ha producido una gran evolución, un crecimiento a nivel mundial muy fuerte y en diversos deportes. Las últimas generaciones han conseguido grandes resultados. Se ha realizado un excelente trabajo con los jóvenes. Eso ha hecho posible que su talento haya explotado. Y se ha producido un efecto contagioso, un efecto dominó. El éxito de unos ha motivado a otros. Estoy muy motivado para continuar formando parte de esta generación del deporte de un país reconocido al más alto nivel mundial.

P. ¿Quiénes le inspiran en su trayectoria?

R. Me fijo en los éxitos de otros deportistas para motivarme y para seguir haciendo las cosas como las hago. Por ejemplo, el éxito de Rafa [Nadal] durante muchos años me ha motivado mucho. También el de jugadores con los que he podido convivir como Kobe [Bryant]. Ha jugado a 20 años a un nivel único, espectacular. O mi hermano Marc, que se ha convertido en uno de los mejores jugadores del mundo. Lo he visto crecer desde que éramos pequeños y para mí es un orgullo y una motivación.

“Me fijo en los éxitos de Nadal y de mi hermano Marc, me motivan”

P. Una motivación que continúa viva. La medalla de oro, como escribió en un artículo en The Players Tribune es su desafío.

R. A mis 36 años, escribí, la llama de mi competitividad sigue siendo la misma que cuando era un novato en Memphis. Y el oro, sí, es el objetivo, pero siendo consciente de que una medalla, sea cual sea, sería un gran resultado.

P. Se mostró públicamente muy activo en la denuncia de los peligros del virus del Zika y valoró los pros y los contras de estar en Brasil durante muchas semanas antes de decidir que competiría en estos Juegos Olímpicos. ¿Por qué?

R. Creo que se debe estar muy encima de este tipo de problemas, por eso me mostré proactivo, para obtener y difundir la mayor información posible. Me siento responsable de formar y concienciar a la gente. Hablé y evalúe la situación para garantizar la seguridad de todos cuantos acudieran a Brasil. Se debían y se deben tomar todas las medidas para minimizar el riesgo. La reacción fue muy positiva y me alegra el impacto que tuvo. No son temas para tomárselos a la ligera y por eso evalué muy bien antes de tomar una decisión. Al final, me decanté por mi ilusión de competir en los Juegos Olímpicos por cuarta vez y mi compromiso con el equipo. Y también por el trabajo que hicimos el año pasado en el Eurobasket que ganamos y en el que pudimos clasificarnos para estar aquí en Río.

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