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Piqué, el gol, el parchís y una contradicción

Pese a su marcado sello ofensivo, España encaja pocos goles y tiene problemas para marcarlos

España en la Eurocopa 2016.  Pique, celebra su gol. LUIS SEVILLANO ARRIBAS Vídeo ATLAS

El parchís descargado en las tablets abunda entre los internacionales españoles. El clásico juego de mesa tiene enganchado a Gerard Piqué, que suele competir contra Jordi Alba, Marc Bartra y Pedro. En los vuelos, en las esperas de los aeropuertos, o ahora con el Atlántico de fondo en la concentración de la Isla de Ré, partidas interminables se disputan con Piqué como animador principal. Para algunos psicólogos, el parchís es una forma de evitar el estrés y también un buen ejercicio de gimnasia mental. A partir del azar propulsado por cubiletes y dados, entran en acción el juego de posición y la toma de decisiones. Vicente del Bosque no había dado orden ni a Piqué ni a Sergio Ramos de permanecer en el ataque tras el saque de esquina previo al gol. Ambos centrales, según el cuerpo técnico, tomaron por sí solos la decisión de seguir en las inmediaciones del área tras el rechace ante la necesidad de un gol y el cercano final del partido.

Ramos y Piqué siguieron atentos a la nueva jugada que acabó en la banda izquierda con esa combinación entre Pedro e Iniesta, que este último hizo buena con ese pase templado a la cabeza del central azulgrana. A Piqué, ese tanto, el quinto con la selección, además de ayudarle a recalcar su compromiso ante los escépticos, también le valió para sacarse una espina que arrastraba desde el Mundial de Brasil.

Tras la debacle en el partido inaugural ante Holanda (5-1), Del Bosque sentó a Piqué, que arrastraba desde antes de iniciar el campeonato dolores por una fisura en la cadera. La decisión del técnico no fue bien digerida por el central, que había hecho un gran esfuerzo por llegar al Mundial y se sintió un tanto señalado. Una conversación entre ambos zanjó el asunto. Aunque el seleccionador no quiso focalizar ayer en Piqué el triunfo al finalizar el partido, es consciente de lo que significó para el jugador. En sus reflexiones, en privado, le concede una importancia suprema al gol del central porque culminaba un partido que le llenó en muchas fases, pero que hubiera generado algunas dudas y mucho ruido de no haber logrado los tres puntos.

El liberador tanto de Piqué también subrayó una contradicción que Del Bosque remarca con frecuencia. España es una selección de un marcado sello ofensivo que, en cambio, encaja pocos goles y, desde hace tiempo, arroja problemas para marcarlos. A esta última parte de esa extraña contradicción anda dándole vueltas estos días el técnico. El control del juego a través de la posesión ante rivales inferiores técnicamente —ante los checos tuvo un 70%— le ha servido a La Roja para presentarse a esta Eurocopa con solo dos goles encajados en la fase de clasificación. Ambos los recibió Casillas en Eslovaquia el 14 de octubre de 2014 (2-1). Desde entonces España no ha recibido tanto alguno en competición oficial.

 

Récord europeo

 En el partido contra Italia (1-1) de la última Eurocopa Di Natale marcó el último gol que ha encajado España en un europeo, lo que con el partido de ayer le permite mantener la racha de imbatibilidad más larga de la competición con 600 minutos sin encajar.

Contra la República Checa, jugó mucho tiempo con Ramos y Piqué metidos en campo contrario y apenas concedió contragolpes. Ese dominio le generó una cascada de ocasiones que no fueron materializadas. De nuevo, emergió ese problema para hacer goles que ha caracterizado a La Roja con Del Bosque. Incluso en el Mundial de Sudáfrica, en 2010, y en la Eurocopa de 2012, conquistadas ambas bajo su dirección, el marcador más habitual fue el 1-0. Aun así, España ha ganado dos Eurocopas y un Mundial en los últimos torneos. “No veo números. Tenemos un buen balance ofensivo y defensivo. Lo importante es ganar, no marcar cuatro o cinco”, dice Thiago. “Ojalá ganáramos todos los partidos 1-0”, concluye Nolito, que lanza un mensaje con su gracejo: “No pierdan la fe, amigos, el gol llegará”.

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