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Catalunya y Euskadi quieren una fecha FIFA

Ambas federaciones cooperan para conseguir que sus partidos se jueguen los mismos días que compiten la selecciones oficiales

Rico conduce entre Gerard Moreno y Javi Márquez. Ampliar foto
Rico conduce entre Gerard Moreno y Javi Márquez.

Las autoridades políticas y futbolísticas se felicitaron el sábado por la noche por el poder de convocatoria del último partido amistoso que disputaron Catalunya y Euskadi en el Camp Nou (0-1). Al estadio del Barça acudieron 51.224 espectadores mientras que el Miniestadi, escenario previamente del duelo de los equipos femeninos, congregó la cifra récord de 4.106 aficionados (1-1 con victoria final para las vascas por penaltis: 3-4). Los registros se consideran excelentes porque el encuentro se disputó en una jornada festiva en Cataluña, como es Sant Esteve, y porque el amistoso navideño estuvo a punto de ser suspendido cuando se supo que se programaba una jornada de Liga para el 30 de diciembre de 2015.

El actual formato, sin embargo, empieza a ofrecer serias dudas, como si se tratara de una fórmula agotada

El actual formato, sin embargo, empieza a ofrecer serias dudas, como si se tratara de una fórmula agotada, y tanto la federación catalana como la vasca se plantean diferentes alternativas desde la complicidad. Así, el presidente vasco, Luis Mari Elustondo, confirmó en declaraciones a Rac1: “No podemos conformarnos con celebrar un partido al año por Navidad. Tenemos asumido y vamos a pelear por competir en fechas FIFA contra selecciones que tengan poder y puedan traer a sus mejores jugadores. Hay que intentar dar un salto de calidad”. Elustondo anunció además que su federación “trabaja” con la catalana para alcanzar el objetivo: “A la hora de competir queremos ganar los dos, pero en todo lo demás caminamos unidos y vamos en la misma dirección. Juntos es mejor que por separado”.

Competir oficialmente

Las palabras del presidente de la Federación Vasca llegaron después que el presidente de la Federación Catalana, Andreu Subies, manifestara durante el descanso del encuentro del sábado: “Hay que analizar lo que venimos haciendo de cara al futuro. Estamos cambiando como país y posiblemente estos actos deben tener lugar en momentos especiales, y eso quiere decir importantes”. Y remachó: “La fórmula es como la sociedad, necesita un cambio y mejorar para avanzar. Hay que repensarla y tomar decisiones. Me gustaría que las instituciones y la sociedad civil se implicaran”. El secretario general del deporte de la Generalitat, Iván Tibau, se expresó en un sentido parecido: “Veremos qué pasa en el país, pero esperamos que, en un futuro no muy lejano, podamos competir de manera oficial”.

Ambas selecciones aspiran a ser reconocidas oficialmente y poder disputar partidos internacionales, una reivindicación que se visualiza sobre todo en el partido anual que la catalana celebra desde el año 1997. El atractivo del encuentro ha variado en función de contrario y de la lista de convocados —algunos clubes o entrenadores se niegan a facilitar a sus jugadores por cuestiones del calendario. Los enfrentamientos, en todo caso, son amistosos y se han venido celebrando en fechas en que no hay jornada internacional, o, como se denomina, en fecha FIFA. El siguiente paso es precisamente poder jugar cuando compitan las distintas selecciones reconocidas por la UEFA y la FIFA.

Aunque el nombre del contrario ha variado con el tiempo, el duelo entre Catalunya y Euskadi se está convirtiendo en un clásico. El partido del sábado se desarrolló con cordialidad, el público ovacionó las mejores jugadas de ambos equipos y hubo muchas estelades y cánticos en favor de la independencia.

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