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Guardiola se va del Bayern como se fue del Barcelona

El club alemán contrata a Ancelotti después de asegurar que ponía las mejores condiciones para la renovación del técnico catalán

Guardiola y Ancelotti, en la Champions de 2014 en el Bayern-Madrid.
Guardiola y Ancelotti, en la Champions de 2014 en el Bayern-Madrid. EFE

Pep Guardiola abandonará en junio el Bayern de Múnich de una manera parecida a la que en 2012 dejó el Barça. A pesar de que el timing ha sido diferente, más extremo en el caso del Barcelona, que siempre pensó que le convencería para que se quedara, la liturgia seguida en el Allianz Arena ha sido muy parecida a la del Camp Nou. Ninguno de los dos clubes ha conseguido comprender los motivos exactos de la renuncia, después de tener la sensación de que habían puesto las condiciones necesarias para asegurarse la continuidad de Guardiola.

La causa es tan compleja como multifactorial, indescifrable para las dos entidades y en cambio irreversible para Guardiola, que en enero cumplirá 45 años, después de ganar 14 de 19 títulos en el Barcelona —además del campeonato de Tercera con el Barça B— y, de momento, dos Bundesligas, una Copa, una Supercopa y un Mundial de Clubes con el Bayern Múnich.

El técnico es preso del desgaste y de unas expectativas condicionadas por la Champions

El técnico es preso del desgaste y de unas expectativas condicionadas por la Champions. El éxito o el fracaso depende de la consecución de la Copa de Europa: si su equipo la gana, saldrá por la puerta grande, igual que en su día Jupp Heynckes, y si la pierde se ahorraría una prórroga difícil de sobrellevar a título personal y colectivo, sobre todo para una institución tan particular como la del campeón de la Bundesliga. Nadie, y menos un entrenador, cambiará el ADN del Bayern, tampoco Guardiola. El entrenador es un empleado cualificado y no el dueño en un club manejado por célebres exfutbolistas que mandan sus mensajes a través del Bild.

La prioridad de Pep es la Premier

Pep Guardiola dispone de diferentes ofertas, sobre todo de varios clubes de la Premier, y sabe también del interés del PSG. Aunque nunca jugó en un equipo inglés, la prioridad para el técnico catalán es entrenar en Inglaterra. El Manchester City es uno de los mejor posicionados porque el director deportivo es su amigo Txiki Begiristain.

También dispone prácticamente de un cheque en blanco para dirigir al Chelsea, que ha destituido a Mourinho, y se especula incluso con el interés del Manchester United desde que no cuaja Van Gaal.

Guardiola, que ha iniciado las vacaciones navideñas en Barcelona, todavía no ha tomado una decisión después de rechazar una oferta de 20 millones de euros para renovar por el Bayern. Tenía claro que no valía la pena continuar. Un dirigente del club alemán llegó a comentar en privado: “Pep nos dijo: ‘¿Un año más para qué?’ Tiene otra ambición”.

Guardiola considera que el momento es idóneo para tomar una decisión de tanto calado y el Bayern no ha tenido ningún problema en anunciar la renuncia del entrenador catalán a renovar su contrato y al mismo tiempo comunicar el fichaje por tres temporadas de Carlo Ancelotti, que no tenía equipo desde su salida en verano pasado del Madrid.

“Agradecemos a Guardiola todo lo que ha dado a nuestro club desde 2013. Estoy convencido de que Pep y nuestro equipo trabajarán aún con más intensidad para alcanzar los principales objetivos deportivos”, subrayó el presidente del consejo directivo Karl-Heinz Rummenigge. “Carlo es un profesional tranquilo y sereno, capaz de liderar a las estrellas y que permite jugar un fútbol con muchas variantes”, añadió. “Era lo que estamos buscando y es lo que hemos encontrado. Nos alegramos de la futura colaboración”.

Y Ancelotti, que ya ha trabajado para Berlusconi (Milan), Abramovich (Chelsea), Nasser Al-Khelaïfi (PSG) y Florentino Pérez (Real Madrid), se entrega ahora sin reservas al club de Beckenbauer: “Es un honor para mi formar parte desde la próxima temporada de un gran club como el Bayern. Cuando supe de su interés no quise considerar ninguna otra propuesta. Deseo al Bayern y a mi amigo Guardiola todo lo mejor en lo que queda de temporada”.

Rummenigge incidirá hoy en el Bild en que no hay un motivo concreto para explicar la salida de Guardiola después que haya expresado su satisfacción con la ciudad, el club y un equipo que cada vez juega más de acuerdo a sus criterios futbolísticos, sobre todo después de los fichajes de Thiago, Douglas Costa y Coman. Los futbolistas, los directivos y muchos aficionados se habían pronunciado a favor de la continuidad de Guardiola. El técnico, sin embargo, nunca fue partidario de prorrogar sus ciclos más de tres o cuatro temporadas, el tiempo que estuvo en el Camp Nou. No hay ningún culpable en su adiós ni nadie capaz de hacerle cambiar de opinión. Así es Guardiola.

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