Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

España cambia de dibujo sin variar el estilo de juego

Del Bosque ha consolidado el 4-3-3 con vistas a la Eurocopa durante una fase de clasificación más complicada de lo que aparentaba

Los jugadores españoles celebran el primer gol ante Luxemburgo.
Los jugadores españoles celebran el primer gol ante Luxemburgo. EFE

Con el lastre de la tremenda decepción que supuso el Mundial de 2014, Vicente del Bosque afrontó la fase de clasificación tras aceptar una continuidad que no tenía prevista. Al poco de aterrizar de Brasil, el seleccionador mantuvo una comida con Jorge Pérez, secretario general de la Federación en el restaurante Piñera de Madrid. Del Bosque, consciente del fuerte varapalo sufrido con la eliminación en la primera fase, acudió a la cita con la idea de renunciar al cargo. Expuso que no quería perjudicar ni a la selección ni a la Federación y que quizá debía abrirse una nueva etapa. El directivo le convenció entre plato y plato argumentándole que tenía todo el respaldo federativo y que si había que emprender una renovación a la vez que obtener la clasificación para la Eurocopa él era la persona indicada.

Del Bosque aceptó la continuidad, pero aclaró que si el ambiente o los resultados no acompañaban y la Federación creía conveniente un giro, él renunciaría sin necesidad de pagarle el resto del contrato. “Nunca ha hablado de dinero, ha firmado casi sin mirar lo que se le ha ofrecido. Ha estado más preocupado por los pagos a sus ayudantes hasta el punto de repartir a partes iguales algunas cantidades por ingresos de patrocinio que eran mayores en su caso”, relatan desde la federación.

Algo más de un año después, Del Bosque está seguro de tener un once casi definido, a falta de lo que depare el resto de la temporada en cuestiones de lesiones y puntos de forma, con Casillas; Juanfran, Piqué, Ramos, Alba; Iniesta, Busquets, un tercer centrocampista entre Cesc, Thiago, Cazorla, Isco; Silva, Morata y Pedro. También ha consolidado un dibujo que ha variado del 4-4-2 o el 4-2-3-1 a otro que parece definitivo. “Hemos cambiado el dibujo para jugar con el 4-3-3 en ataque y el 4-1-4-1 en defensa, pero siempre respetando el estilo y tratando de ser dominantes desde el balón”, dice el técnico.

Durante la fase de clasificación hubo un punto de inflexión. La derrota en Eslovaquia (2-1) fue engarzada directamente con el batacazo del Mundial. Dos contragolpes y el desperdicio de las muchas ocasiones de gol abrieron una crisis. No fue un mal partido, pero sí le hizo mucho daño el resultado por prestigio y a la credibilidad del estilo. El juego de toque con el que España se aupó a la cima del fútbol mundial con la conquista de la Eurocopa de 2008, el Mundial de Suráfrica 2010 y la Eurocopa de 2012, fue muy cuestionado. Fue un momento crítico en el que el seleccionador tuvo que responder más que nunca si se arrepentía de haber continuado tras el Mundial. “Aquel día fue duro por la derrota, había que estar tranquilos y confiar en el grupo”, concede Cazorla. El propio Del Bosque admitió en la rueda de prensa posterior al partido con Luxemburgo que “hemos sufrido muchísimo para clasificarnos”. También aseguró que esa dulce transición que anunció para emprender la renovación en general se había asentado. En total ha utilizado 29 jugadores sobre 43 convocados para llegar al Europeo. De Gea, Carvajal, Bartra, Isco, Thiago, Koke, Morata y Alcácer son el núcleo duro de la regeneración emprendida. Los Silva, Iniesta, Cazorla y Cesc también parecen haber dado en los últimos partidos el paso al frente que se les pedía para liderar el juego con la pelota, irregular desde la retirada de Xavi.

Tras aquella derrota en Zilina, España ha enhebrado siete victorias consecutivas que le han permitido presentarse en Francia como primera de grupo y cabeza de serie por su condición de vigente campeona. La lista de 23 jugadores que acudirán al Europeo, parece perfilada. El futuro de Del Bosque, que ya anunció que no seguiría apunta a su adiós como seleccionador, pero puede dejar la puerta abierta para asumir el cargo de director deportivo que quedó libre tras la renuncia de Fernando Hierro.

La Federación maneja varios nombres agrupados en técnicos veteranos como Caparrós, Camacho y Benítez y otro ramillete en el que entran Valverde, Míchel, Luis Enrique, Emery y Paco Jéméz. Alguno de ellos, como Jémez, bien de palabra o bien por escrito tienen informados a sus clubes de que una llamada de la selección significaría la rescisión del contrato con sus clubes.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información