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Moses Malone, el amo de los tableros en la NBA

Fue uno de los pívots dominantes entre 1974 y 1995, ganó el anillo con los Sixers en 1983 y fue tres veces MVP de la temporada

Malone en 1998 en un partido de exhibición contra China.
Malone en 1998 en un partido de exhibición contra China. AFP

Moses Malone legó la noción del pívot eficiente, estelar y con buena mano, la estirpe que tras su retirada en 1995 prosiguieron Hakeem Olajuwon, Charles Barkley, Shaquille O'Neal o Tim Duncan. Sus aptitudes y su poderoso físico, con sus 2,08 metros y 120 kilos, maravillaron durante las dos décadas que compitió en la NBA.

Estaba predestinado, aunque no empezó a jugar a baloncesto hasta que tenía 13 años. Pero progresó de una manera tan rápida que se convirtió en el primer jugador que saltó directamente desde el instituto a la Liga profesional. Fue en 1974. Firmó una carta de intenciones para jugar en la Universidad de Maryland, pero se lo repensó y acabó dando el salto desde el instituto de San Petersburg, la ciudad de Virginia donde nació en marzo de 1955, y jugó con Utah Star en la ABA.

Malone dejó una huella profunda en la NBA, especialmente en Houston y en Filadelfia. Fue el jugador clave en una de las épocas doradas de los Sixers, y tan decisivo en la consecución del anillo de campeones en 1983 ante los Lakers de Magic Johnson que fue nombrado el mejor jugador, MVP, de las finales. Tres veces fue designado el MVP de la temporada, en 1979, 1982 y 1983. Fue All Star en 13 ocasiones y se ganó el apodo de Chairman of the Boards.

Durante sus años dorados con los Sixers tuvo como compañero a Julius Erving, otra de las grandes estrellas de la NBA. Formaron un equipo con un extraordinario potencial. En 1983 arrollaron a sus adversarios, hasta el punto de que el propio Malone hizo famosa la respuesta que dio a un reportero: "Fo, fo, fo" (Four, four, four), vaticinando que los Sixers iban a barrer a sus rivales en los playoffs de 1983 y a ganarles por 4-0. Solo cedieron una derrota a los Milwaukee Bucks, pero efectivamente doblegaron por 4-0 a los Knicks y a los Lakers. Aquella derrota le indujo a grabar su anillo de campeón con la leyenda "Fo, fi, fo" (Four, five, four).

Muchos de los logros de Malone permanecen en un lugar destacado. Es el jugador que más rebotes de ataque capturó en la historia de la NBA, 6.731, por delante de Robert Parish con 4.598 y Buck Williams con 4.526. Promedió 20,6 puntos y 12,2 rebotes a lo largo de su carrera. Es junto a Kareem Abdul-Jabbar, Wilt Chamberlain y Elvin Hayes uno de los cuatro únicos jugadores de la NBA que han acumulado durante su carrera más de 25.000 puntos y 15.000 rebotes. Todavía es quinto en la clasificación de máximos reboteadores de la historia con 16.212 y octavo en la clasificación absoluta de anotadores con 27.409 puntos. Fue cinco veces el máximo reboteador de la Liga, formó parte de la lista de los 50 mejores jugadores de la NBA.

Un triple ganador

Los Rockets, equipo con el que jugó durante cinco temporadas, retiraron la camiseta con el número 24 en su honor. También jugó con Washington, Atlanta, Milwaukee, y se retiró en San Antonio. En su último partido, contra Charlotte, anotó un tiro ganador desde la línea de tiros libres de su propia cancha. Fue el octavo triple que anotó a lo largo de su larga carrera.

Malone falleció el pasado domingo a la edad de 60 años de un paro cardiaco mientras dormía en un hotel de Norfolk (Virginia), donde iba a participar en un torneo de golf. "Resulta difícil expresar hasta qué punto, tanto como amigo como jugador, ha sido importante para nosotros, para la ciudad de Filadelfia y para sus fieles seguidores", expresó en un comunicado Scott O'Neal, presidente de los Sixers. "Moses tiene un lugar especial en nuestros corazones. Permanecerá en nuestra memoria como icono y pilar de la época más dorada en la historia de los Sixers".

El comisionado de la NBA, Adam Silver, glosó la calidad de Malone: "Estuvo entre los más dominantes pívots y fue uno de los mejores jugadores en la historia de la NBA y de la ABA. Más aún que su prodigioso talento, echaremos de menos su amistad, su generosidad, su exuberante personalidad y la extraordinaria ética de trabajo que demostró durante los 21 años de su carrera".

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