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Sergio Ramos se dispone a renovar con el Real Madrid

El jugador estudia la oferta del club y la directiva se siente liberada para atar a De Gea

Sergio Ramos, durante la reciente gira del Madrid en China
Sergio Ramos, durante la reciente gira del Madrid en China

Sergio Ramos se dispone a aceptar la última propuesta de renovación que le ha hecho el Madrid. La cifra, según fuentes de la directiva del club, es de ocho millones netos por temporada durante cinco años, más medio millón de prima por cada Champions ganada. A decir de personas que participaron de los contactos la oferta se la hizo Florentino Pérez, el presidente del club, en la entrevista que mantuvieron en China la semana pasada. Estuvieron presentes el hermano y agente del jugador, René Ramos, y el director general corporativo madridista, José Ángel Sánchez. Según manifiestan todas las partes el acuerdo está casi cerrado. Ahora el Madrid tiene lo que, en palabras de un directivo es “el as de oros” en la estrategia negociadora para fichar a David de Gea. Los mandatarios madridistas opinan que el Manchester United ya no puede utilizar a Ramos para cerrarle la puerta a su portero, que acaba contrato en 2016 y ya rubricó un acuerdo con el Madrid.

Los funcionarios del Madrid consultados aseguran que la directiva se disponía a vender a Ramos si el jugador insistía en salir y el United elevaba su oferta de 65 a 70 millones de euros. La cuerda estaba tan tensa que para Florentino Pérez fue una sorpresa encontrarse con que Ramos daba marcha atrás y quería negociar. El presidente viajó a China porque sintió que su deber ante los socios era formalizar una oferta a un futbolista de importancia capital al que no podía vender sin intentar retener. Un futbolista al que la directiva, y el presidente el primero, creía convencido de dejar el club para fichar por el United. Así se lo había manifestado el propio Ramos a José Ángel Sánchez y así lo había trasladado a los medios de comunicación hace un mes. El discurso del entorno del jugador no ofrecía matices: el desencuentro con el presidente era tan insuperable que ni un aumento de sueldo podría repararlo. Pero no fue esto lo que los máximos mandatarios del Madrid se encontraron en China, como señalan personas próximas al presidente.

Los responsables del club esperaban que Ramos insistiera en que se escucharan las ofertas que el Manchester hiciera por él. Pero, según la directiva, fue el propio jugador quien le dijo a Florentino Pérez que estaba abierto a la posibilidad de permanecer en el Madrid. Entonces le formularon la oferta de ocho millones netos por año y Ramos, lejos de mostrarse irreductible, dijo que lo pensaría y daría una respuesta esta semana. También exigió a los mandatarios que le protegieran ante el sector mediático más crítico con él. José Ángel Sánchez le animó a firmar diciéndole que por fin así culminaría su sueño de ser capitán del Madrid durante muchos años. La mística del brazalete, en opinión de los dirigentes, fascina a Ramos.

La versión de Ramos es distinta. El jugador asegura que la directiva no se podía permitir venderle tras la impopular marcha de Casillas, y que Florentino Pérez le manifestó que solo le podría traspasar si el club comprador pagaba la cláusula de rescisión de 180 millones de euros. Ramos, al que le quedan dos temporadas más de contrato, dio por acabado el conato de rebeldía.

Ramos pretendía ganar diez millones de euros netos por temporada y el club le había ofrecido algo más de siete. Las negociaciones se rompieron en primavera y el central trasladó hace un mes a través de su hermano y agente, René, que quería dejar el Madrid. El anuncio se hizo después de que René abriera una ronda de contactos con el United para sentar las bases de un eventual traspaso. El United se lo tomó muy en serio y ofreció al futbolista un contrato de cinco temporadas a razón de 12 millones de euros netos, mientras que al Madrid le puso sobre la mesa más de 60 millones. La directiva madridista también se tomó en serio a los hermanos Ramos y comenzó a ponderar el traspaso. La postura del central, y la necesidad de acelerar el fichaje de De Gea, retenido por el United hasta que el Madrid accediera a traspasar a Ramos, abrió el escenario del trueque.

Deseoso de cerrar un compromiso, el United propuso a Ramos la firma de un contrato civil que garantizara que la operación se haría, bajo pena de indemnización. René se negó. Dicen los delegados del United que el hermano del futbolista les aseguró que entre hombres bastaba con la palabra. No fue así. Ahora los agentes que envió el United aseguran que el club inglés se siente utilizado. Despojado de la carta de Ramos y prácticamente forzado a traspasar a De Gea si el Madrid paga una buena cantidad. Los administradores del United saben que en enero el Madrid podría adquirir los derechos del portero sin pagar al United porque el jugador acaba contrato en junio de 2016. Cobrar ahora entre 30 y 40 millones de euros sería un excelente negocio.

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