OPINIÓN
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

A por la última oportunidad

A río revuelto ganancia de pescadores. Y esos somos nosotros, pescadores de agua dulce que buscamos el “campanu”, como dicen los asturianos

Imagen del pelotón camino de Valence
Imagen del pelotón camino de ValenceDoug Pensinger (Getty Images)

Chicos, última etapa del Tour antes del segundo día de descanso, después tan sólo –y por este “sólo” no me tiréis botellines a la cabeza que para eso ya están otros en otras circunstancias- quedará el póquer de etapas alpinas y la llegada a los Campos Elíseos. Vista mi fiabilidad cuando ayer os aseguraba que llegaría la fuga, casi mejor que os dejo hoy la voz cantante.

Hombre, -comienza uno tratando de disculpar la fallida predicción del director-, también pensábamos nosotros que la fuga de ayer llegaría, y como nosotros gran parte del pelotón, por eso la media que sacamos (46.41 km/h en 183 kilómetros de etapa). Que no es por exceso de fuerzas, al contrario, es porque todos queremos estar ahí, -se justifica-.

Pero es que, ¿habéis visto quienes saltan a los ataques?, -hace una pregunta retórica otro-, Pinot, Rogers, Kwiatkowski, Hesjedal, Sagan… estamos hablando de la aristocracia del pelotón, ¿qué podemos hacer?

Y tanto, -añade otro-, lo de Sagan es impresionante. No ha ganado ninguna etapa pero ha hecho entre los 10 primeros en 10 de las 15 etapas, ¿quién es capaz de hacer algo así? Y… ¿cuántos segundos puestos? Tres o cuatro, ¿no?, -pregunta porque ya ha perdido la cuenta de las veces en las que el eslovaco se ha quedado con la miel en los labios-. Y el maillot verde más que ganado y encima ayer se llevó el premio a la combatividad de forma totalmente merecida, porque no hacemos más que escuchar eso del dorsal 47 en radio-vuelta a todas horas, que está el hombre metido en todas las batallas –dice el director sumándose a los elogios para el todoterreno del Tinkoff-.

La verdad es que todos conocemos la dificultad del bucle final de hoy en la llegada a Gap, con esa subida y bajada al Coll de Manse, -dice uno de los veteranos-. Yo hace cuatro años iba ese día en la fuga buena, y os aseguro que la subida se agarra y la bajada se las trae; además ese pueblo es un horno, es como una olla que sentiréis hervir según nos vayamos acercando, -apunta-.

Bueno, a ver de salida lo que permiten los Sky, que querrán guardar fuerzas para lo que se les viene encima, -dice el director-. Sí, porque además de la presión de llevar el liderato han planteado la carrera de tal manera que es un todos contra ellos, -dice otro corredor-, y les están lloviendo hostias por todos los lados.

Que no hubiesen abusado tanto el día del Soudet, -dice otro-. Hombre, la que lio Froome fue impresionante, menudo destrozo, pero lo de Porte esprintando por el segundo puesto no gustó nada en el grupo, -dice un compañero suyo-. Ya, pero no es la primera de Porte, ya sabemos cómo es, -le contestan-. Quintana no dijo nada, ¿qué va a decir el hombre?, yo creo que nos sentó peor a todos los demás más que a él mismo, que estaba concentrado en su guerra, -dice el mismo de antes-.

¿Y habéis visto la movida que hay liada entre Froome y Jalabert?, -apunta otro-. Eso es lo que yo os decía el otro día, -dice el director-, que es mejor que permanezcáis inmersos en vuestra burbuja ajenos a todo lo que se mueve alrededor de este circo, que es mucho y muy interesado. Pues como no tienen poca papeleta en el aspecto deportivo, con este tipo de historias no me quiero ni imaginar la presión que tiene que haber ahora mismo en el autobús de los británicos, -dice el veterano que de estas ya ha vivido unas cuantas-.

¿Sabéis lo que os digo?, -dice el director concluyendo-: que a río revuelto ganancia de pescadores. Y esos somos nosotros, pescadores de agua dulce que buscamos el “campanu”, como dicen los asturianos, el primer salmón de la temporada. A matarlos chavales, que seguramente hoy sea nuestra última oportunidad.

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