Los médicos frenan a Alonso

El piloto asturiano se perderá la primera prueba en Australia porque los doctores no quieren exponerle a que sufra una segunda conmoción como la de Montmeló

Los médicos de Montmeló asisten a Alonso el día del accidente.Foto: atlas | Vídeo: M. T.

Después de 13 temporadas completas, Fernando Alonso se perderá el primer gran premio de fórmula 1 de su vida. Según anunció este martes a mediodía McLaren, el piloto asturiano no formará en la primera parrilla de salida de este Mundial 2015, prevista para el próximo día 15 en Melbourne (Australia). Según el comunicado emitido por la escudería de Woking (Reino Unido), Alonso se encuentra perfectamente y su cuerpo no presenta ninguna secuela del accidente que sufrió hace 10 días durante los entrenamientos de pretemporada que efectuó en el circuito de Montmeló, y que le causó una conmoción cerebral. A pesar de ello, los doctores le desaconsejan que viaje a Australia para no exponerle al conocido como síndrome del segundo impacto[un nuevo golpe en la cabeza que le provocara una conmoción podría ser muy peligroso] . Su lugar lo ocupará el danés Kevin Magnussen, tercer corredor y probador del constructor británico, que ya lo sustituyó en la última tanda de entrenamientos que se llevaron a cabo la semana pasada en el trazado barcelonés.

“Después de haber completado una exhaustiva serie de pruebas y exploraciones —algunas de ellas el lunes—, los médicos de Alonso le han comunicado que lo encuentran asintomático de cualquier problema médico; no observan ninguna evidencia de ningún daño; y que, por lo tanto, lo consideran completamente sano desde perspectivas neurológicas y cardiacas”, arranca la nota de la estructura británica. “A pesar de ello”, prosigue, “los doctores le recomiendan limitar al máximo los factores de riesgo que podrían exponerle a sufrir otra conmoción en tan poco tiempo, con el fin de minimizar al máximo las probabilidades de que aparezca el síndrome del segundo impacto”.

El mensaje también transmite la voluntad del bicampeón del mundo de 2005 y 2006 de volver a enfundarse el mono tan pronto como pueda: “Los doctores son conscientes de que Fernando se siente bien y de que se ve a sí mismo preparado para correr, y como prueba de ello le han recomendado trabajo físico con tal de que se prepare para volver a meterse en su monoplaza con vistas al Gran Premio de Malasia [el 29 de marzo]”.

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Dos horas más tarde, el ovetense dejó constancia de su frustración por no poder debutar al volante del MP4-30. “Será difícil no estar en Australia, pero entiendo las recomendaciones. Un segundo impacto en menos de 21 días NO”, escribía en su Twitter Alonso, que estos días ha permanecido en Oviedo, donde se ha sometido a varios chequeos y donde lleva a cabo una vida completamente normal. El domingo, por ejemplo, cenó con su pareja en De Labra, uno de sus restaurantes favoritos. Según fuentes de la Federación Internacional (FIA), el español ni siquiera tuvo que pasar las pruebas obligatorias después de un percance de tal magnitud, y solo se someterá a ellas en el momento en el que anuncie que está listo para competir de nuevo.

Pasan los días y, lejos de reducirse, la desorientación va en aumento. Viendo las fotografías y el estado en que quedó el bólido después de estrellarse contra la pared, resulta bastante difícil creer que todo sea consecuencia de un choque lateral a 105 kilómetros por hora. Llama la atención que un golpetazo en un fórmula 1a tan baja velocidad pueda producir una conmoción tan severa y prolongada, con pérdida de memoria incluida, y que obligue al paciente a estar tres días ingresado en una Unidad de Cuidados Intensivos, en este caso, la del Hospital General de Catalunya.

El accidente

22 de febrero: Alonso se sale en la tercera curva de Montmeló y se estrella lateralmente con un muro a 105 kilómetros por hora. El asturiano, que quedó inconsciente es evacuado en helicóptero al hospital, donde se le practica un TAC y otras pruebas de contraste que descartan daños cerebrales. Vettel, que iba detrás en su bólido, asegura que todo fue "un poco extraño".

Días 23 y 24: Dos noches más de estancia en la UCI. Se repiten las pruebas, con igual resultado. El 23, su agente publica en Twitter una foto tranquilizadora. El 24, Flavio Briatore asegura que Alonso sufre pérdidas de memoria. McLaren niega que el choque se debiese a fallos mecánicos o a que el pìloto perdiese antes el conocimiento.

Día 25: Alonso recibe el alta y se traslada a Oviedo para descansar.

Día 27: El piloto publica un vídeo agradeciendo los apoyos recibidos.

3 de marzo: McLaren anuncia que Alonso no correrá en Australia por consejo médico.

También sorprende que no se haya querido poner freno al vendaval de rumores que se han disparado tras publicarse el parte médico. Según fuentes hospitalarias, Alonso permaneció en la UCI por cuestiones de privacidad, y fueron los propios médicos los que le aconsejaron publicar una foto en Twitter para tratar de limitar las especulaciones acerca de su estado de salud.

Otro de los aspectos chocantes es el ímpetu de Ron Dennis, patrón de McLaren, en subrayar que todos los exámenes que se realizaron al coche nada más recuperarlo del sector comprendido entre la tercera curva y la cuarta de Montmeló descartaron cualquier fallo técnico. Mientras, la FIA filtró que el topetazo contra la barrera provocó que el prototipo tuviera que soportar una desaceleración de 31g, la fuerza de reacción que un objeto experimenta como resultado de una aceleración o desaceleración.

Arnoux: “Lo del viento es una excusa”

En ocasiones, la inmensidad de datos que los equipos de fórmula 1 barajan puede desorientar a cualquiera que no sea un experto en la materia, pero lo que parece evidente es que McLaren no ha tenido ningún interés en tratar de resolver la gran cantidad de incógnitas generadas a partir del accidente que Fernando Alonso sufrió hace apenas un par de semanas.

El sábado pasado desde Montmeló, los gerifaltes de la escudería británica aseguraban con rotundidad que contaban con su primer piloto de cara al debut en Melbourne. No obstante, al mismo tiempo, ponían en marcha un plan alternativo que consistía en comenzar a preparar todo el material de Kevin Magnussen, para que el danés estuviera en condiciones de ponerse al volante del monoplaza del español en caso de que este no estuviera del todo recuperado.

Desde McLaren en todo momento se ha optado por defender que la causa que llevó al asturiano a perder el control y que terminó con el monoplaza estampado en el muro interior fue el viento, una tesis difícil de creer porque Sebastian Vettel circulaba justo detrás de él y mucho más deprisa y pasó por allí sin inmutarse.

De hecho, el alemán es el primero en cuestionar esa versión cuando afirma que pudo ver cómo Alonso circulaba “muy lento” y que se fue cerrando hasta golpear la pared, una maniobra que calificó como “muy extraña”.

Ayer fue René Arnoux quien, desde el Salón del Automóvil de Ginebra, mostró su incredulidad ante esta hipótesis. "No me sorprende para nada que los médicos no hayan dejado correr a Alonso. Estoy convencido de que tuvo algún problema físico antes del accidente", convino el francés en declaraciones a Speedweek. "Yo he sido piloto de F-1, sé de lo que estoy hablando. El impacto fue lateral, un golpe casi de refilón que no justifica la lesión. Tengo el convencimiento de que Fernando debió sentirse mal y que el viento es solo una excusa", expresó el expiloto, abonado como muchos otros a la tesis de que el ovetense pudo tener algún tipo de desmayo mientras circulaba, circunstancia que explicaría la secuencia de los hechos tal como ocurrieron después: al sentirse indispuesto se fue apartando, reduciendo marchas y frenando hasta terminar chocando contra el muro.

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