FÚTBOL | CASO NEYMAR

Los asesores del Barça asumen lagunas en el fichaje de Neymar

“Nosotros hubiéramos pagado y luego reclamado la devolución”, dicen los nuevos abogados del club

El presidente del Barça, Josep Maria Bartomeu, obsequia al Papa Francisco con una camiseta del club.
El presidente del Barça, Josep Maria Bartomeu, obsequia al Papa Francisco con una camiseta del club.Gregorio Borgia / AP

El legado de Sandro Rosell en el despacho presidencial del Barcelona es todo un quebradero de cabeza, hasta el punto de que cada vez que Josep Maria Bartomeu, que fue su vicepresidente, abre una carpeta jurídica asume con resignación cómo se le acumulan al club siete pleitos por diversas causas, que atienden a contenciosos con la Audiencia Nacional y con la FIFA con la misma facilidad. La entidad azulgrana declaró abiertamente en la última asamblea de socios compromisarios la provisión de más de un millón de euros en concepto de fondos para devengar minutas a abogados que están trabajando para el club.

En ese panorama, el presidente visita al Papa y con la misma tranquilidad que un día anuncia la contratación de José Angel González Franco, abogado penal especializado en delitos económicos, contrata a Ricardo Riverola, socio del prestigioso bufete Cuatrecasas y Asociados, especialista en asesoramiento fiscal que aseguró en TV3 la noche del pasado miércoles que, tras conocer los pormenores del fichaje de Neymar por el Barcelona, hubiera recomendado en su momento el pago de impuestos complementarios para pedir después una devolución.

Lo acontecido dinamita la carrera electoral de Bartomeu, según fuentes de la entidad

“Primero pagar y luego reclamar con la tranquilidad de lo pagado”, afirmó el letrado. Una declaración de principios que concuerda con el criterio de algunos de los directivos consultados por este periódico, que asumen los errores cometidos por Sandro Rosell en la contratación del delantero brasileño, aunque se centran, siempre, en el ámbito administrativo, que no penal, como ahora se le imputa al expresidente Rosell y al actual mandamás azulgrana, Bartomeu.

Mientras el juez Pablo Ruz se sorprende al comprobar el proceder del Barcelona, según fuentes de la Audiencia Nacional, cita como imputado a Bartomeu el próximo viernes 13 de febrero por un presunto delito de fraude fiscal cometido en el ejercicio 2014, que Hacienda calcula en 2,8 millones de euros. Según fuentes del club, lo acontecido en las últimas horas ha dinamitado la carrera electoral de Bartomeu, que convocó elecciones el pasado 5 enero y lo hizo con la intención, según declaró, de “rebajar la tensión social en torno al equipo”. Según su criterio, lo ha conseguido. Y según su voluntad, piensa seguir adelante en su intención de presentarse a la carrera electoral.

El presidente del Barcelona está citado a declarar el 13 de febrero como imputado por fraude fiscal

El Barça, en cualquier caso, cayó en el error de no pensar en el último pago al padre de Neymar —cinco millones del total de 40 que se estipuló en su día— por el fichaje del jugador, que se realizó el 5 de enero. Es por eso que la Hacienda Pública reclama que, dado que el futbolista ya es residente en Barcelona, debe tributar al 52% y no al 24,75% de los no residentes. “Al igual que en la primera imputación a Rosell, sigue siendo un problema de interpretación, porque el club considera que ese dinero es por el traspaso y no en concepto de salario, como defiende Hacienda”, explican desde el Camp Nou. “Pero está claro que al devenir el contrato en 2014, se debería haber pagado todo a modo de precaución. Es un error”, asumen las mismas fuentes.

Pese a todo, el abogado del Barcelona asegura que la imputación se basa en un “parece ser”, en contra de la opinión de Hacienda, el fiscal y el propio juez, que han visto indicios de fraude fiscal en el proceder de su cliente. Riverola defiende que Bartomeu no debería haber sido imputado e insiste en que el club “ha pagado más dinero del que se le reclama” pese a reconocer que ahora trata de reconducir ante el juez las consecuencias de un documento, el que generó el fichaje de Neymar por el Barcelona, “atípico como pocos” e “inaceptable”, según fuentes de su propio despacho. En ese documento se advierte que la manera de proceder en el fichaje del brasileño genera excesivas lagunas fiscales como para que lo hubieran dado por bueno en el caso de haber participado estos abogados en su ejecución.

“Pagamos 57'1 millones por Neymar y punto”, dijo en su día Rosell, que se negó a darle explicaciones a un socio cuando se las pidió y prefirió comparecer ante el juez para “explicar la verdad”. Poco después de su histórica declaración dimitió como presidente. Y dejó al frente de la entidad y, también, de un contencioso judicial al que era su vicepresidente. “Bartomeu lo ha hecho bien”, asegura Riverola, su actual abogado, que negó ayer en Ràdio Barcelona la oferta de un pacto administrativo al club por parte del juez Ruz.

Una camiseta del Barcelona para el ‘Papa Francesc’

EL PAÍS /AGENCIAS, Barcelona

El presidente del Barcelona, Josep Maria Bartomeu, se alejó de los focos ayer y buscó escenarios más sosegados en el Vaticano, donde viajó para firmar un convenio con la entidad social Scholas Occurrentes, o lo que es lo mismo Escuelas para el encuentro, un organismo social vaticano que impulsó en su día el hoy Papa Francisco y que tiene como principal objetivo crear una red mundial de escuelas para compartir conocimientos y proyectos educativos. El club se comprometió así a una serie de iniciativas benéficas y, de paso, el presidente pudo saludar al Pontífice y obsequiarle con una camiseta del Barça con su nombre serigrafiado en la espalda. Papa Francesc, dice la nueva camiseta de Bergoglio, un apasionado futbolero. “Tiene otros equipos, sus amores son otros equipos, pero los colores son los mismos”, apostilló Bartomeu, sabedor de la afición del Papa por el club argentino San Lorenzo de Almagro, que también viste de azul y grana.

Entre regalos y fotos, Bartomeu no escapó a las preguntas sobre el polémico fichaje de Neymar que le ha costado, de momento, una imputación por un supuesto delito fiscal. Él, sin embargo, dijo sentirse muy tranquilo: “Las cosas en el Barça se hacen bien, de forma reflexiva. A veces nos podemos equivocar o podemos acertar, pero siempre lo hacemos para el bien del club”. Y reiteró, sobre el caso en cuestión: “Lo hemos hecho siempre con la disciplina o con la coherencia que toca al Barça. En este tema hemos sido coherentes durante todo este tiempo”.

Como gesto y recuerdo tras el acuerdo firmado en el aula Pablo VI de la ciudad del Vaticano, se plantará uno de los olivos bendecidos por el Papa en el Camp Nou el día del partido entre el Barcelona y el Málaga, el próximo 21 de febrero.

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