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El Ajax revoluciona la cantera

El club rota cada seis semanas a los técnicos-mentores entre los equipos para seguir la evolución individual de los chicos

Andersen, uno de los jugadores de la cantera del Ajax. Ampliar foto
Andersen, uno de los jugadores de la cantera del Ajax. EFE

Johan Cruyff le explicó a Wim Jonk cómo se tenían que poner los jugadores en un córner rival y cómo debía colocarlos el portero. Jonk, director de la cantera del Ajax, lo escribió en un papel y se lo entregó al guardameta del Juvenil A media hora antes del partido del pasado fin de semana. “Después hablamos de esto”, le dijo. Y al final del duelo, con 2 a 1 a favor, todos defendieron el córner en su área y no dejaron salir al meta y sí rematar al rival, que no marcó. “Con tres delanteros arriba, como ponía en el papel, habrían dejado cuatro defensas y habrías tenido espacio para salir”, le explicó Jonk. “Los jugadores no deben aprender de forma automática, sino creer en ello porque así se convierten en propietarios de la idea”, amplía en una cafetería del pueblo pesquero de Volendam. “Esa es nuestra diferencia con las demás, el acercamiento individual que hacemos al futbolista”, apunta en la misma charla el director de desarrollo de la cantera del Ajax, Ruben Jongkind. Una política por la que se interesó hace una semana el Barça, rival esta noche en la Champions.

Bienvenido a De Toekomst. Las palabras de Cruyff y su idea del tercer hombre resuenan en De Toekomst. “El tercer hombre implica tener a uno que da el pase, a otro que recibe y uno más que rompe en profundidad”, define Jongkind. Abunda Jonk: “Johan siempre está dos pasos por delante. Su idea es tener la posesión y cuando tienes el balón, debes buscar al tercer hombre. Con este principio tienes más posibilidades de dar profundidad y crear ocasiones”. Exigencias del librillo del Ajax.

Pero no la única. En ocasiones, se ve a niños cortando el césped o limpiando vestuarios de la ciudad deportiva. Y no hace mucho, echaron a tres de la academia por pegar a un compañero. Son castigos que recoge el protocolo del club, un documento que entregan a los nuevos al tiempo que les dan un mensaje directo: “Aquí el ritmo de juego es muchísimo más alto, así que si eres bueno es un desafío jugar con niños del mismo nivel”. Lo aclara Jonk: “Es decir, que aún no están al nivel que queremos”. Bienvenido a De Toekomst [el futuro], al recinto recién remodelado por cinco millones de euros con 12 campos de entrenamiento (uno cubierto), dos piscinas, varias aulas y My coach, un laboratorio donde se hacen tipo de pruebas científicas como estudiar los chutes del balón, analizar la forma de carrera, realizar pruebas de salto…

El individuo antes que el equipo. La primera decisión de Jonk -exjugador del Ajax, Inter y PSV entre otros- al llegar al club fue mirar al individuo antes que al equipo. “Puede ser que un chico fuerte juega de defensa porque es más fácil que para uno pequeño, pero quizá debería haber probado su técnica en la medular para coger ritmo. El entrenador quiere ganar y no mira al chico, sino que antepone al equipo. Eso ya ha cambiado”, explica Jonk.

El entrenador quiere ganar y no mira al chico, sino que antepone al equipo. Eso ya ha cambiado”

Wim Jonk

Para tener controlados los detalles y analizar sólo al individuo, el Ajax ha decidido que además de los entrenadores fijos, ahora hay entrenadores-mentores que se encargan de unos 10-12 niños de distintas edades durante toda su estancia en la cantera. “Tenemos tres grupos de edades: de 6 a 12; de 13 a 16; y de 17 a 19”, especifica Jongkind; “y cada seis semanas, cambian de equipo para poder seguir las evoluciones de sus jugadores”. Desde el Barça toman la palabra: “Nos comentaron que a veces daban bajas porque un entrenador no congeniaba con un niño o que sólo se basaban en una opinión”. Y Jonk reflexiona: “Es un cambio tremendo, pero cuantos más ojos, más se ve. Así obligas a la comunicación entre entrenadores sobre jugadores. Antes un técnico decidía todo; ahora se borran las predilecciones de los entrenadores con alguno”. Para la elección de los jugadores a tutelar se tienen en cuenta la compatibilidad de caracteres y de la demarcación. Así, el exinternacional Bryan Roy, por ejemplo, sólo tiene a delanteros a su cargo.

Experiencias olímpicas. El plan renove de Jonk también cuenta con entrenamientos diferentes. Por eso, no es extraño que en la ciudad deportiva aparezca Bram Som, campeón europeo de 800 metros en 2006, para explicar los métodos de carrera; Guillaume Elmont, campeón mundial de yudo en 2005, para subrayar la agilidad y la fuerza; y Christian Tamminga, sexto en el Mundial de 2001 en salto de pértiga, para mejorar la capacidad de salto y estabilidad. “En un par de años hemos pasado de un 8% a un 28% de canteranos en el primer equipo. Y hemos rebajado las lesiones en un 45%”, cuenta Jongkind. “Esa mezcla llega a todos los aspectos que necesitan los canteranos”, apostilla Jonk. Y les hacen más caros. “Ellos pueden medir en ocasiones el éxito de la cantera con el número de ventas; nosotros, con los que llegan a la primera plantilla”, exponen del Barça.

Las diferencias con el Barça. El club azulgrana tiene un presupuesto de 25 millones para La Masia. “¿En qué gastan ese dinero?”, se extraña con humor Jonk. “Quizá comprar jugadores y la residencia…”, se dice, sabedor de que ellos no tienen hotel para chicos y que sólo hay seis que viven en las guess families, además de poner pisos a los mayores de edad en los exclusivos barrios de Diemen y Amstelveld. “Nosotros no llegamos a 10 millones”, interviene Jongkind. “Y eso que hemos subido el presupuesto porque hay más entrenadores para menos jugadores en el fútbol base”. Aunque de nuevo se recurre a Cruyff. “Nunca he visto una bolsa de dinero marcando un gol”, señala Jongkind.

Ocurre que al Ajax no le falta dinero. “Es por la política de no comprar y confiar en la cantera”, señala Jonk. Pero la FIFA, apuntan, les ha hecho una jugarreta al cambiar las penalizaciones por derechos de formación, de 90.000 euros por año a 10.000 o 20.000, dependiendo del jugador. “Competir así es muy difícil”, se quejan; “es fácil que equipos como el Madrid o el Manchester nos quiten jugadores”. Y también lo es por los salarios que dan, pues a un jugador de la cantera –empieza a cobrar con 16 años- le pagan unos 2.000 euros por su primer contrato y unos 4.000 como máximo. “Con 16 años no tienes que hablar de dinero. Es mejor ser amigo del balón que de un gran coche”, asegura Jonk.

Aunque sí que ahorran con los ojeadores, pues tienen en plantilla a unos profesionales que a su vez dirigen a otros colaboradores voluntarios por las distintas regiones del país. “No cobran nada”, confirma Jongkind; “les pagamos los gastos de desplazamiento y unos cursos de formación”.

Lo mejor está por subir. “Gino es un extremo de la cantera que tiene el mejor pie para centrar. Es como Beckham. Pfiuu”, se emociona Jonk; “pero no quiero decir en público quién creemos que llegará porque en ese momento el resto piensa que es peor y su rendimiento baja”. Aunque no se sabe quién jugará contra el Barça, es posible que lo hagan de partida los medios Riedewald (18), Klaassen (21) y Andersen (20), además del extremo El Gazhi (19), del mismo modo que seguramente aguardarán banquillo el atacante Kishna (19) y el zaguero Denswill (21).

 

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