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La medalla invisible

El conjunto español lucha este sábado por subirse al podio en el Campeonato Mundial de gimnasia rítmica, con el recuerdo del amargo cuarto puesto de los Juegos de Londres.

El equipo español de gimnasia rítmica.
El equipo español de gimnasia rítmica.

La medalla que nunca fue puede colgar con más fuerza que ninguna otra. Hace dos años, el equipo español cerró los Juegos de Londres con un sabor agridulce. Alcanzaron un cuarto puesto que solo parecía posible en sus mejores sueños, pero la indignación se encendió al ver a las italianas subirse al tercer cajón del podio, después de que una de sus gimnastas dejara caer una cinta fuera del tapiz en el Wembley Arena, y la nota, a juicio de las españolas, no reflejara el error. "Es una pena que no la tengamos en la mano. Para mí ganamos esa medalla", recuerda Anna Baranova, la seleccionadora, mientras con un gesto se cuelga una medalla invisible en el cuello.

La rusa dirige junto a Sara Bayón a un grupo con opciones de metal en el Campeonato Mundial que se celebra esta semana en Esmirna (Turquía), y que puede consolidar a Alejandra Quereda, Sandra Aguilar, Elena López, Artemi Gaveozuo y Lourdes Mohedano en la cima de este deporte. El objetivo principal es subirse al podio en la general, que se resuelve con la suma del ejercicio de cinco pares de mazas y el de tres pelotas y dos cintas, que realizarán este sábado (entre las 14.00 y las 19.00). El domingo lucharán por sumar otro metal más en alguna de las dos finales por aparatos. En mazas son las vigentes campeonas del mundo.

En este Mundial partimos de cero. Está claro que nosotras no podemos cometer ningún fallo", explica Alejandra Quereda

"En este Mundial partimos de cero. Está claro que nosotras no podemos cometer ningún fallo y esperamos que a estas alturas ya no pase algo parecido a lo de los Juegos, cuando éramos un equipo menos consolidado, menos conocido", explica Alejandra Quereda (Alicante, 22 años), capitana del equipo, en un pequeño descanso del último entrenamiento en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid antes de volar a Turquía. "Con las temporadas que llevamos, un par de años o tres entre los equipos más fuertes, es lo que esperamos. Si lo hacemos bien, que se nos puntúe como tiene que ser y que no haya intereses de por medio", resuelve la atleta, para zanjar el tema de Italia y centrarse en el inminente reto en Esmirna. "Ahora mismo podemos decir que estamos arriba. Como hemos conseguido tantos éxitos en teoría debemos estar ahí, pero no nos van a regalar nada", añade Lourdes Mohedano (Córdoba, 19 años).

El equipo cree que con los últimos resultados se ha ganado el respeto. Y lo han hecho con unos ejercicios que esconden la intención de aportar algo más que los elementos técnicos puntuables, un valor añadido de carácter y originalidad. "Todos los equipos parten de la nota máxima, un 10, pero hay varias formas de conseguirlo. Nosotras buscamos que sea espectacular para el público, que se vea esa complejidad añadida que nosotras ponemos, porque eso es lo que gusta y lo que puede dar más puntos además de esos 10", analiza Sara Bayón.

Este espíritu es el que impregna el ejercicio mixto (tres pelotas más dos cintas). Sobre todo en el instante clave, nada más empezar, cuando el público podrá intuir la silueta de una pelota enrollada en seis metros de cinta, como describe Elena López (Valencia, 19 años): "Entonces yo tengo que lanzarla: la cinta tiene que caer en mitad del tapiz y la pelota atrás. Y cuando son seis metros enrollados en la pelota..." "Pues a veces no se desenrolla y ahí viene el problema", le corta Sandra Aguilar (Madrid, 22 años), entre risas. "El mixto es uno de los ejercicios más difíciles del mundo. Nos lo valoran mucho, pero, claro, tiene que salir para conseguir una medalla. Y ahora están preparadas para poder hacerlo", asegura Bayón.

Este equipo cuando sale parece que no le tiene miedo a nada"

Anna Baranova

Entre los rivales, la todopoderosa Rusia se encuentra prácticamente instalada en el oro. "Sabemos que con ellas casi ni se compite. Tienen unos ejercicios muy complicados", apunta Elena. Donde sí se espera un pulso reñido es en la lucha por el segundo y el tercer puesto con Bielorrusia, Bulgaria, Italia y también Israel, que últimamente ha crecido mucho. "Lo que hacen puntúan, aunque no nos llame tanto la atención", observan en el equipo.

El esfuerzo de las atletas, con entrenamientos de siete horas al día, seis días de la semana, las ha llevado a conseguir un oro, una plata, un bronce y un cuarto puesto en las generales de las series mundiales que se han celebrado este año, y ahora esperan rubricar el curso con el podio en el Mundial. Un campeonato que, en España, no se podrá ver por televisión "Es lo que más nos duele", critica Quereda. Aún así y pese a las lesiones que arrastran las atletas -Elena López y Lourdes Mohedano, han viajado infiltradas y con dolores- , el grupo espera dar un golpe sobre la mesa para ganarse el respeto de cara a los primeros Juegos Olímpicos Europeos, -que se celebrarán en Bakú (Azerbaiyán) el próximo verano- y la gran cita olímpica de Río en 2016

"Este equipo cuando sale parece que no le tiene miedo a nada", resume Baranova, con la medalla invisible en el cuello.

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