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Raduljica busca trabajo

El serbio, despedido de los Clippers tras un reajuste de cuentas, ve en el Mundial el mejor escaparate para lucirse

El pívot de la selección de baloncesto de Serbia Miroslav Raduljica. Ampliar foto
El pívot de la selección de baloncesto de Serbia Miroslav Raduljica.

Luce peinado de mohicano, barba de apóstol, tatuajes y unos vendajes en las muñecas que a cualquier mortal le cortarían la circulación. Se llama Miroslav Raduljica y se ha propuesto encontrar un trabajo después del Mundial. Es la sensación de la selección de Serbia y ha convertido cada partido en una entrega de currículos con proyección internacional. El choque de cuartos ante Brasil será la prueba definitiva de sus aptitudes, con Splitter, Varejao, Hilario y compañía como examinadores y parejas de baile en un duelo inédito en busca de las semifinales.

El que fuera pívot de los Bucks la pasada temporada fue contratado por los Clippers este verano, pero a la semana de anunciar su fichaje y tras recalcular el balance de cuentas la franquicia angelina le comunicó su despido junto al de Delfino, que vivió una circunstancia similar. La noticia, argumentada por el equipo en la necesidad de aumentar su margen salarial en cuatro millones para afrontar adquisiciones de más enjundia, le llegó unos días antes de comenzar el Mundial en Granada y desde que comenzó el torneo se ha propuesto lucir en el escaparate a golpe de exhibiciones. En su estreno ante Egipto consiguió 13 puntos y 6 rebotes en tan sólo 12 minutos de juego; un día después, ante Francia, mejoró sus prestaciones con 21 puntos y 7 rebotes. Cada día dio un paso más hasta convertirse en el máximo anotador (14,5 puntos de media) y reboteador (5 capturas por partido) de Serbia en el campeonato.

Imprescindible para Djordjevic, Raduljica regresó a la selección para dar relevo a Krstic

Imprescindible ahora para Djordjevic, la torre, de 26 años y 2,13, que formó parte del equipo subcampeón de Europa ante España en 2009, regresó a la selección tras cinco años de ausencia con la misión de dar relevo a Krstic. Acabó comiéndose a uno de los veteranos del grupo. “Está destacando por su fuerza y su compromiso. Nos permite ser potentes en el rebote y cada día es mejor técnicamente”, explica el seleccionador serbio, que durante la concentración señaló a Raduljica por sus “lagunas de concentración”. “Tiene que ser uno de los lideres de futuro. Representa el honor que queremos recuperar en la selección”, dice Dejan Bodiroga, vicepresidente de la federación. En cuartos le espera Brasil. Ambas selecciones se reencuentran una semana después de su ciclotímico partido de la primera fase, en el que Serbia llegó a remontar una diferencia de 18 puntos pero después sucumbió a los triples de Marquinhos Vieira (73-81). Brasil, cuya media de edad asciende a 31 años, tiene en el horizonte la que sería su primera semifinal mundialista en tres décadas. Enfrente, un muro de apellido Raduljica.

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