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Expulsado un jugador de la NFL por una agresión a su pareja

Un vídeo de la agresión pone en evidencia la reacción de la NFL, que sólo le suspendió inicialmente con dos partidos

El jugador de los Ravens, Ray Rice, junto a su mujer en la rueda de prensa conjunta que ofrecieron en mayo.
El jugador de los Ravens, Ray Rice, junto a su mujer en la rueda de prensa conjunta que ofrecieron en mayo. AP

Durante los dos últimos días, las televisiones de Estados Unidos han emitido, una y otra vez, las imágenes de la agresión de un jugador de la NFL a la que entonces era su prometida. En el ascensor de un casino, el deportista asesta un golpe a su pareja, que impacta violentamente contra el cristal. Inconsciente, la arrastra por el suelo hasta dejarla caer en el pasillo. Cuando ve que sus piernas todavía están dentro del ascensor, las empuja con el pie como quien esconde un trasto debajo de la cama.

Aquello ocurrió en febrero. Poco después salieron a la luz unas imágenes en las que sólo se veía a Ray Rice, jugador de los Baltimore Ravens, arrastraba a su mujer, inconsciente, por el suelo. En mayo los dos protagonizaron una rueda de prensa en la que ella, Janay Palmer, pidió disculpas “por su papel en la noche del incidente”. Se casarían poco después y este martes Palmer emitió un comunicado en defensa de su marido. La NFL le sancionó entonces con dos partidos. El show deportivo más importante de EE UU debía continuar, critican ahora los expertos. Solo el vídeo forzaría este lunes la expulsión indefinida del jugador.

El incidente ha valido la reacción hasta del vicepresidente de EE UU y de la Casa Blanca, desde donde defienden que “un hombre de verdad no agrede a una mujer”. En un país donde cada día mueren tres mujeres por violencia doméstica, decenas de organizaciones han levantado la voz para pedir a la liga profesional de fútbol un mensaje más claro. No llegó hasta la filtración de un nuevo vídeo con lo que ocurrió dentro del ascensor.

La NFL asegura que sus autoridades no habían visto el vídeo del interior del ascensor. En declaraciones a TMZ, sus portavoces aseguraron que habían pedido el contenido de la grabación a la policía, pero que nunca llegó a sus manos y que no vieron las imágenes hasta que salieron a la luz este lunes. Presentadores, expertos y ciudadanos se preguntan por qué una web tuvo acceso a la grabación del interior del ascensor antes que la policía o la NFL. Otros se preguntan ahora por qué el primero de los vídeos, en el que Rice arrastraba a su mujer inconsciente y la dejaba boca abajo en el suelo, no bastó para tomar medidas más allá de la suspensión inicial por dos partidos ni equiparó la gravedad del suceso con otras infracciones como el dopaje o el consumo de drogas.

Los Baltimore Ravens anunciaron el mismo día que salió a la luz el segundo vídeo que rescindirían el contrato de Rice, valorado en 40 millones de dólares. La NFL, que había mantenido el castigo de dos partidos hasta ese momento, confirmó entonces su expulsión indefinida. Pero sus medidas para la lucha contra la violencia doméstica, anunciadas tímidamente hace dos semanas, quedaron ridiculizadas por su falta de iniciativa en este suceso. En las últimas horas han surgido dudas sobre si los responsables de la organización conocían el vídeo, si pidieron información a las autoridades después de que se publicara la misma grabación o por qué publicaron mensajes en las redes sociales como que la mujer de Rice “lamentaba su implicación en la noche del incidente”.

La NFL asegura que había pedido el contenido de la grabación a la policía, pero que nunca llegó a sus manos

“Este episodio nos ha demostrado lo que es la NFL de principio a fin, cómo un coloso de 9.000 millones de dólares está más preocupado con preservar su imagen que con el comportamiento de sus empleados”, asegura el crítico de The Washington Post. “Cuando la liga tiene la oportunidad de castigar a los violentos, debería hacerlo de manera deliberada y clara, sabiendo que millones de personas, incluidos sus jugadores, están pendientes”, decía la editora de The New Yorker.

Roger Goodell, comisario de la NFL, anunció hace unos días que reforzarían las sanciones a jugadores que cometieran agresiones porque “no había acertado a la primera” con el caso de Rice. La primera agresión se sanciona ahora con seis partidos. La segunda puede acarrear la suspensión de por vida. Sin embargo, a pesar de una investigación policial, el caso de Rice, que accedió a entrar en un programa de ayuda, nunca llegó ante el juez.

La reacción al vídeo ha invadido los platós de televisión y las redes sociales en los últimos días. No ha faltado el comentarista que aseguró que tenía un consejo para las mujeres como Palmer: “Suban siempre por las escaleras”. Y tampoco la iniciativa espontánea que intenta dar una respuesta a la complejísima pregunta de por qué tantas mujeres como la esposa de Rice permanecen junto a su agresor. La explicación, y el debate, forman ya parte de la campaña en Twitter #WhyIStayed (“Por qué me quedé”).

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