Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Costa debe tener más paciencia”

Cesc, compañero del punta, advierte que España no es tan vertical como el Chelsea

Diego Costa trata de controlar el balón. Ampliar foto
Diego Costa trata de controlar el balón. EFE

La figura de Diego Costa sigue siendo objeto de debate fuera y dentro de la selección. El nueve sumó ante Francia otro partido sin marcar. El discurso del entrenador, Vicente del Bosque, sigue siendo el mismo que antes del Mundial de Brasil: “No hemos llegado al gol. Ha sido una vuelta con un equipo muy renovado. Todavía no se han producido vínculos, pero poco a poco vamos a ir conectando con Costa y nos va a dar un buen resultado. No tengo dudas de ello”.

 Cesc salió en defensa de su compañero en el Chelsea: “Lleva cuatro partidos, el estilo de la selección es distinto. No hay tan ansia por atacar rápido como en el Chelsea o el Atlético. Debe tener más paciencia”. “No tenemos un problema con el gol”, abundó el seleccionador, “Diego Costa se está adaptando a nosotros y en general los nuevos han demostrado que tienen el nivel. Tenemos que empezar a rodar a De Gea. Queríamos que jugara en un partido grande”.

En general los nuevos han demostrado que tienen el nivel"

Vicente del Bosque

El técnico advirtió de que hay que ir preparando a los sustitutos de Casillas, como David de Gea, y se mostró satisfecho con el juego y con el rendimiento individual exhibido. “Ha sido un buen inicio”, dijo, “hemos generado juego, no nos hemos visto agobiados y hemos llevado el ritmo del partido con la posesión. Curiosamente en la primera parte tuvimos más control y menos ocasiones y en la segunda mitad fue al contrario”.

Francia, 1- España, 0

Francia: Lloris; Debuchy, Varane, Sakho, Evra (Digne, m. 68); Pogba, Sissoko (Schneiderlin, m. 79), Matuidi (Cabaye, m. 68); Valbuena (Cabella, m. 75), Benzema, Griezmann (Rémy, m. 58). No utilizados: Ruffier, Mandanda; Mangala, Sagna, Mathieu, Mavuba y Lacazette.

España: De Gea; Carvajal, San José, Ramos, Azpilicueta; Koke, Busquets (Iturraspe, m. 46), Cesc Fàbregas (Pedro, m. 67); Raúl García (Silva, m. 57), Diego Costa (Alcácer, m. 67), Cazorla (Isco, m. 78). No utilizados: Casillas, Casilla; Juanfran, Bartra, Albiol y Alba.

Gol. 1-0. M. 73. Rémy.

Árbitro. <MC>Alain Bieri (Suiza).

Estadio de Francia en Saint-Denís. Unos 80.000 espectadores.

“Hemos competido, ni siquiera después del gol suyo nos desarmamos, hemos reaccionado bien y les hemos achuchado. Las sensaciones han sido buenas”, sentencia Azpilicueta.

El partido tenía el atractivo de ver jugar juntos a Koke y a Busquets. Dijo Del Bosque que La Roja supo gestionar bien el éxito de los tres títulos consecutivos de 2008, 2010 y 2012. Puestos a asimilar la derrota sin rebajar la ambición, el entrenador había reunido a la plantilla y le había puesto como ejemplo el recuerdo de dos hombres, Xavi y Alonso, “dos héroes, dos ejemplos llenos de los valores que debemos tener presentes, ahora y siempre”. Busi hace años que se mira en el espejo del futbolista de Terrassa, y Koke ha heredado su dorsal, el número 8, muestra inequívoca del respeto que le profesa.

A partir de ahí los discípulos obraron en consecuencia, se juntaron y a su alrededor se rearmó la selección para plantarle cara a Francia y levantar la cabeza con orgullo. Ninguno le giró la cara al partido, hasta el punto que a Busquets casi le arranca la cabeza un pelotazo de Griezmann al final de la primera parte. El catalán cayó redondo al césped. Sea por eso o porque el lunes contra Macedonia le necesita fresco, el seleccionador lo dejó en la caseta en el descanso y apareció en escena Iturraspe. El equipo lo notó. Pero durante un buen rato, quedó claro que si alguien hereda el espíritu de Xabi y Xabi son Koke y Busi, dos chavales de barrio.

Debutaron Carvajal, San José y Raúl García como titulares, y les siguió Alcácer 

A Jorge Resurrección siempre le llamaron Koke en Vallecas; Sergio Busquets es de Badía y normalmente le conocían por Busi. Uno madrileño y el otro catalán, más allá de que defendieran ayer los colores de la roja, más allá de que uno sea hijo de un currante de la fábrica de la Heineken y el otro de un futbolista de élite, tienen algo en común. Los dos son de barrio, los dos crecieron escaqueándose de los libros y pegándole patadas a una pelota en plazas de tierra con bancos por portería, jugando con los colegas, los mismos con los que ahora, cuando pueden, se siguen tomando unas cañas. En ellos confió ayer el seleccionador Vicente del Bosque para que reflotaran el barco de La Roja, que llegó de Brasil directo al dique seco y con pinta de ir al desguace. Pero no. El barco está a flote. Juntos en la medular, Koke, de 22 años, y Busquets, de 26, empezaron a rearmar un buque que surcó los mares invicto hasta hace muy poco, hasta que Holanda le abrió una vía que a punto estuvo de convertirle en pecio pero que ayer, volvió a navegar con nueva tripulación. Koke y Busi, dos chavales de barrio, tienen casta por arrobas y les da igual remar contra corriente. “Hemos tenido algún problema con Valbuena, pero entre los dos lo han resuelto bien”, les elogia Del Bosque, que también aprovecho el amistoso para darle la alternativa a cuatro jugadores.

Debutaron Carvajal, San José y Raúl García como titulares, y les siguió Alcácer. Con ellos suman 44 los futbolistas que han vestido por primera vez la camiseta del equipo nacional absoluto de la mano de Del Bosque, desde que el salmantino asumiera en 2008. “Estoy contento por los nuevos, pero también por los que ya estaban en el grupo”, concluye el técnico.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información