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Pizzi: “No hemos tenido respeto”

El extécnico del Valencia carga contra la decisión de su destitución y disculpa a Salvo y Rufete, que considera que tendrán poco poder de ejecución si Lim compra el club

Pizzi, saliendo de la ciudad deportiva del Valencia. Ampliar foto
Pizzi, saliendo de la ciudad deportiva del Valencia. AS

Apenas pasadas unas horas después de que el Valencia iniciara la pretemporada con el nuevo entrenador, Nuno Espírito Santo, Juan Antonio Pizzi, su predecesor en el banquillo de Mestalla, compareció ante los medios de comunicación para dar su versión y razones por las cuales fue despedido de la entidad ché, con el que le quedaba un año de contrato y por la que cobrará 1,5 millones de euros por ceder el cargo al técnico portugués, el recomendado de Peter Lim, el magnate singapurense que sigue estudiando la compra del Valencia a través de su empresa Meriton.

La comparecencia de Pizzi se retrasó media hora. Primero se pasó por las oficinas del club y cerró el finiquito. Ya ante los medios, no escondió su enfado por su marcha inesperada. "Estamos dolidos por la situación, por la forma que hemos tenido de soportar el último mes. No hemos tenido respeto", entiende Pizzi que estuvo acompañado con su cuerpo técnico de confianza. Semanas atrás, su preparador físico, Richino, estaba supervisando las instalaciones donde el Valencia efectuaría la pretemporada, cuando Salvo le comunicó que posiblemente dejaría de ser el entrenador. "Me dijeron que el nuevo dueño no me quería, entonces pretendí que se me comunicara cuanto antes la decisión". Reprochó Pizzi que incluso perdió dinero cuando aceptó dirigir al Valencia. "En su momento apostamos por el Valencia pese a los sacrificios personales como económicos".

Recalcó Pizzi su sorpresa y tristeza por lo acontecido. "Estoy dolido, pero no con Salvo y Rufete, la situación fue imprevista para todos", extendió su queja el técnico argentino disculpando tanto al presidente como al director deportivo de la entidad de Mestalla. "Entiendo que hayan tenido que privilegiar la decisión del nuevo dueño antes de lo que ellos querían". Según Pizzi pues, tanto Amadeo como Rufete tiene poco poder de ejecución y serán los portavoces y mandados del millonario que está por llegar.

"En su momento apostamos por el Valencia pese a los sacrificios personales como económicos", reprochó Pizzi

Amadeo Salvo argumenta todos los titulares que da. El pasado viernes, vino a decir el presidente del Valencia que despedir e indemnizar a Pizzi, a pesar de la maltrecha tesorería del club, era un acto de responsabilidad. Que la llegada de Lim, al que se le espera, supondría automáticamente la destitución del entrenador argentino que era del agrado de la grada y que devolvió la ilusión a Mestalla en la Liga Europa alcanzando el Valencia las semifinales, eliminado en el último segundo por el Sevilla, a la postre campeón. "Dotamos al equipo de una personalidad, de un estilo y acercamos al equipo a la afición. El respaldo de la gente no lo esperábamos", se vanaglorió Pizzi que no se cierra la puerta a regresar en el futuro. "Bajo ningún punto de vista descarto volver a dirigir aquí".

Salvo se ha encontrado en una encrucijada. Resultaba conveniente no contradecir a su futuro jefe y no posponer la decisión de la destitución de Pizzi hasta que Lim formalizara su compromiso con la entidad valencianista. Consensuada la medida con el director deportivo, Rufete, que no sabe cuáles serán sus funciones en caso de que Lim compre el club (los refuerzos de la plantilla saldrán del séquito del propio Lim y Jorge Mendes), Nuno era el entrenador que convenía al Valencia, con Lim o sin él, con la llegada de nuevos jugadores o sin ellos. "Rufete está condicionado por decisiones superiores a su puesto, que vienen de arriba", considera Pizzi, víctima del incierto momento que atraviesa el Valencia.

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