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La última parada de Víctor

El portero, que pasará por el quirófano, se despide del Camp Nou tras 12 años, y Martino afirma que está descartado fichar un sustituto

Valdés, justo antes de lesionarse. Ampliar foto
Valdés, justo antes de lesionarse.

La primera vez que Víctor Valdés paró un penalti fue el 8 de mayo del 2004, contra el Celta; la última vez que el mejor portero de la historia del Barcelona paró un balón en el Camp Nou fue con motivo de la visita del equipo celtiña. Valdés decidió que este iba a ser su último curso en el club donde ha vivido desde los 12 años, pero no imaginó un final tan cruel. Sabía que dejaría el Camp Nou entre lágrimas llegada la despedida, hubiera firmado que su última acción fuera una parada, aunque fuera sencilla como la de ayer, pero no se le pasaba por la cabeza irse en camilla para no volver. Una sencilla jugada, tras una falta sacada por Orellana y una parada en dos tiempos, pone el fin a una maravillosa historia. Valdés se fue roto, en un injusto final a una majestuosa trayectoria bajo los palos del Camp Nou. Tanto esfuerzo, tanto orgullo, tanto amor a un club merecían otro final. “Tiene el apoyo y la estima del club. Debemos seguir luchando”, dijo, vía redes sociales, el presidente, Josep Maria Bartomeu.

A los 32 años, el guardameta catalán encara entre seis y ocho meses de baja

Valdés dejó el Camp Nou con las botas puestas tras una parada. Siempre le quedará ese honor. “La vida del portero es muy injusta y está llena de buenos y malos momentos”, reconoció en su última rueda de prensa, el pasado viernes. Un guiño demasiado terrible, excesivamente injusto para un futbolista que le ha dado tanto al Barcelona. Le contemplan miles de paradas y 607 partidos con la zamarra del Barcelona; cinco trofeos Ricardo Zamora, tres Copas de Europa y seis títulos de Liga, registros de los que no puede presumir ningún portero en la historia de un club que no reconoce otro arquero campeón del mundo. Debió irse a hombros y se fue en camilla a un hospital mientras se disputaba la segunda parte del partido. Las pruebas realizadas confirmaron los peores temores del doctor Medina: “Rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha”. Valdés, que el 30 de junio dejará el Barcelona y que se sepa, no tiene contrato firmado con club alguno para la próxima temporada, deberá pasar por el quirófano. No estará en Brasil, en el Mundial con España. Se lo había ganado a pulso, volando de palo a palo. Ayer se quedó con la pelota, pero se rompió la rodilla. Lo normal serán entre seis y ocho meses de baja. Saldrá adelante, pero el tren del fútbol no le esperará.

Valdés se duele sobre el césped del Camp Nou.
Valdés se duele sobre el césped del Camp Nou. REUTERS

Sus compañeros querían pensar que no sería tan grave como se temían. Incluso Yoel, el portero del Celta: “Me apetecía cambiarle la camiseta a Víctor, ahora esperemos que no sea nada”, dijo. “Estoy triste por mi compañero y amigo. Espero de todo corazón que no sea tan grave”, dijo Pinto, su sustituto ahora, que acaba contrato a final de esta temporada. Como Zubizarreta, más portero que nunca, en su condición de director deportivo: “Una noticia demasiado mala. Vamos a esperar a ver qué dicen los médicos y nos tendremos que adaptar a las circunstancias y juntarnos más que nunca. Debemos hacernos fuertes en la desgracia. Me resulta muy difícil hacer un análisis del juego cuando pienso en lo que le ha pasado a Víctor. Me voy con una sensación muy dura en el estómago. Una victoria que nos ha costado mucho”.

No estará en Brasil, en el Mundial con España. Se lo había ganado a pulso

“Nunca soy de poner excusas pero el escenario del primer tiempo no fue el mejor para afrontar el segundo”, reconoció Martino a la hora de evaluar el partido. “No soy de pensar en la mala suerte, pero pensé que todo lo que tenía que suceder había sucedido y que nos pase dos veces con Víctor evidentemente es un golpe fuerte, pero como este equipo vive de golpe en golpe, seguiremos intentándolo. Siempre pensé que instituciones como el Barcelona no necesitan excusas. Y seguiré sin ponerlas. Debemos ser valientes como siempre fuimos”, advirtió el Tata, asustado en la segunda parte cuando vio a Pinto golpearse contra un poste. “Pensé que solo nos faltaba eso, pero no sucedió nada”, dijo.

Martino descartó fichar a nadie con carácter de urgencia para incorporarlo a la plantilla después de la lesión de Valdés. “A menos que nos suceda otra desgracia seguiremos con lo que tengamos”.

Víctor Valdés, la doble v, dijo adiós al Camp Nou de la peor manera: lesionado. Siempre le quedará el consuelo de irse tras una parada; de la portería, al quirófano. Hasta en eso fue especial. Valdés le dijo adiós al feudo azulgrana, su casa durante las últimas 12 temporadas, de la manera más triste.

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