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“Molesta que ganemos”

Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos dicen que el Madrid “genera envidia” y cargan duramente contra Undiano Mallenco: “Por el bien del fútbol, que no nos pite más”

Sergio Ramos en la acción del penalti sobre Neymar Ampliar foto
Sergio Ramos en la acción del penalti sobre Neymar EL PAÍS

Durante más de un siglo el Real Madrid llevó a gala el tratar los asuntos arbitrales con discreción. Fue coincidiendo con la presencia de José Mourinho en la caseta cuando con más fuerza y contundencia se rompió esta tradición. Desde 2010 la vieja costumbre fue reemplazada por la protesta sistematizada ante lo que se consideraba como una suerte de conspiración dirigida por diversos organismos, desde las televisiones que financian los torneos a las instituciones reguladoras, vagamente identificadas con las federaciones, la UEFA, o incluso la FIFA. La derrota en el clásico de ayer reactivó esta política de forma abrupta. Mourinho ya no está en el club pero su legado de confrontación permanece vivo en Chamartín. No fue el entrenador, Carlo Ancelotti, comedido como siempre, el que llevó adelante la denuncia por prevaricación contra el arbitraje de Undiano Mallenco. Fueron los jugadores, representados por Cristiano y Sergio Ramos, quienes pusieron el rostro.

Cristiano se mostró indignado. “Llevo mucho tiempo aquí y ya lo he visto antes”, dijo el delantero portugués. “El trato no es igual si juegas en el Madrid. Veo al equipo bien pero falta mucho para ganar la Liga. Es obvio que molesta que gane el Madrid. Genera envidia. No se quiere que gane el Madrid, que es el mejor equipo del mundo. No interesa y los árbitros lo saben. Interesa que el Barça pelee por la Liga hasta el final y aquí lo tienen. ¿Queréis emoción? ¡Pues aquí la tenéis! El árbitro estaba blanco desde el principio. No se puede pitar con miedo. Ojalá este árbitro no pite la final de Copa. Este árbitro no estaba preparado para este partido”.

Resultó extraña la vehemencia de Cristiano pues él mismo se benefició de los errores de Undiano Mallenco: el penalti que le concedió (origen del 3-2) fue irregular, al darse la falta de Alves fuera del área. Cristiano lamentó el penalti pitado a Ramos por una supuesta falta sobre Neymar, que las imágenes de televisión no esclarecen. En todo caso, fue una acción discutible. Tan cuestionable como el reclamo de penalti en la falta que lanza Cristiano y golpea en la mano de Cesc: el jugador del Barça estaba protegiendo su cara y muchas veces los árbitros no penalizan estos gestos.

Si Cristiano se manifestó con un punto de exaltación, Ramos le siguió con un discurso más profundo que, curiosamente, repitió vocablos e ideas. Destacaron los focos sobre la “envidia”, sobre el deseo de poderes ocultos de destruir al Madrid, que es “el mejor club del mundo”, y sobre el rechazo a la presencia de Undiano Mallenco en la final de Copa. Ambos líderes del vestuario hablaron como si hubieran ensayado una declaración antes de salir a escena.

“No es penalti ni expulsión”, sentenció Ramos, sobre la acción que le vale la roja cuando Neymar enfilaba la portería de Diego López. “Me voy a casa indignado e impotente. Mi jugada es clara. No me he cansado de verla dentro del vestuario, igual que otras que han sido dudosas. Primero hay fuera de juego de Neymar, después me freno para que no haya contacto y él busca el contacto conmigo. ¡Para nada! ¡No lo toco! Como digo eso, también pienso que el penalti de Cristiano no fue, y que hubo una mano de Piqué [fue Cesc] que sí fue penalti en la falta que lanzó Cristiano. No hablaré de cada jugada, pero espero que por el bien del fútbol y por el bien del Madrid, Undiano no nos pite en lo que queda de temporada”.

“En el Nou Camp pasó lo que pasó”, prosiguió el segundo capitán, en referencia al partido de la primera vuelta, que el Madrid perdió por 2-1, “y aquí nos sigue pasando lo mismo con el mismo árbitro. Parece ser que hay muchos a los que no les gusta que estemos ahí arriba. Está claro que cuando eres el mejor equipo del mundo, como es el Madrid, la envidia sí que es cierto que se puede apreciar en algunos sitios. Nosotros lo sufrimos y es uno de los inconvenientes del Madrid. Pero nosotros tenemos que luchar contra todo eso, estar por encima del bien y del mal, y centrarnos en ganar partidos. Hay cosas contra las que no se puede luchar. No quiero pensar en que Undiano sea malo pero cuando somos reincidentes es un descaro. Hoy el Madrid se pudo llevar la victoria y no habría pasado nada. Cuando te quedas con uno menos ante un grandísimo equipo como el Barcelona evidentemente sufres. Creo que ya está bien de callarnos para no manchar la imagen. Cuando se pasa una línea todos tenemos derecho a expresar lo que sentimos. Yo no me callaré ni una más. Lo que decimos yo y Cristiano es lo que piensa el 90% del vestuario”.

Interrogado por el arbitraje en reiteradas ocasiones durante su comparecencia ante los medios, Carlo Ancelotti contrastó por su comedimiento. “Para mí es difícil comentar las decisiones del árbitro porque ha tomado muchas decisiones”, dijo el entrenador. “El penalti de Ramos a Neymar fue la jugada clave del partido porque estábamos con un 3-2 controlando el partido y después con uno menos es difícil controlar”.

A Cristiano le hicieron una sola pregunta puramente futbolística y fue para poner en cuestión la lucidez del propio Ancelotti en el cambio de Benzema, tras el 3-3. El delantero portugués defendió al entrenador: “Sacar a Karim fue una buena decisión para aguantar el resultado. Sabemos que en un partido de esta dimensión jugar contra diez es complicadísimo. Entiendo perfectamente la decisión del míster y fue una buena decisión tal y como estaba el partido”. Cristiano, como Ramos, reflejó la monumental ira del Madrid con el arbitraje.

Di María y Ramos, bajas el miércoles en el Pizjuán

“Para reponernos de este golpe, hay que ganar al Sevilla”. Emilio Butragueño, director de relaciones institucionales del Madrid, se refirió así al encuentro que deben afrontar los blancos el próximo miércoles (22.00) en el Sánchez Pizjuán, en el que el conjunto de Ancelotti pretende recuperar el paso perdido ayer ante el Barça. Para esa cita en Sevilla el técnico italiano no podrá contar ni con Sergio Ramos, por la roja directa que vio tras su penalti a Neymar, ni con Di María, por acumulación de amonestaciones.

Fueron las consecuencias para el Madrid de un duelo disputado bajo una gran tensión, y en el que se vieron imágenes como un pisotón con los tacos de Busquets a Pepe, cuando el central portugués estaba tendido sobre el césped y el juego estaba detenido. Nada quedó reflejado en el acta. Es significativo que la única falta que le señalaron a Sergio Ramos durante el encuentro le costó la tarjeta roja directa y supuso el primero de los dos penaltis para el Barcelona. Con la de anoche en el Bernabéu, el capitán madridista aumenta su récord de expulsiones con el conjunto blanco: 19, tres de ellas ante el Barcelona, dos en Liga y una en Copa. Sergio Ramos, junto a Fernando Hierro, es el jugador que más veces han sido expulsados en los partidos entre Madrid y Barcelona (tres ocasiones), seguidos de Roberto Carlos, Koeman y Stoichkov.

Además, el clásico del Bernabéu dejó otras cifras. Con el triunfo azulgrana de anoche ya son seis las victorias en feudo madridista en sus últimas nueve visitas. Si la contabilidad se circunscribe a la Liga, el Madrid solo ha logrado la victoria en dos de sus últimos 12 duelos ante el Barcelona.

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