LOS MEJORES DE 2013 | ACONTECIMIENTO

Trece rosas de oro en las Picornell

La selección femenina de waterpolo, tras la plata olímpica, se ha consagrado con el título mundial como un grupo de gran talento y ambición, y con el carácter ganador de Miki Oca

Pareja y Blas celebran el título mundial.
Pareja y Blas celebran el título mundial.alejandro garcía (efe)

La tarde del 3 de agosto, al caer el sol, la montaña de Montjuïc, en Barcelona, olía a verano, a mar y a waterpolo, mientras las componentes de la selección española, silenciosas, llegaban a la piscina anexa a la pileta olímpica de las piscinas Picornell, para calentar antes de la final del Mundial de Natación 2013, en un ritual silencioso, tenso, cargado de responsabilidad individual, de respeto al rival, de convencimiento en sus propias fuerzas y de compromiso con una idea de equipo.

Su lema siempre fue preguntarse quiénes son, qué son, y obrar en consecuencia: “¡Ganar, ganar y ganar!”, gritan las guerreras del agua antes de zambullirse en el agua. Y eso hicieron el pasado verano, con pasión y con estilo, en el Mundial de Natación de Barcelona 2013. Venían de colgarse la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres y, en casa, ganaron a Australia (8-6) para convertirse en las mejores del mundo. Hoy el deporte español les reconoce la gesta.

Acontecimiento del año

  1. Oro mundial en waterpolo femenino: 18 votos
  2. Mundial de Motociclismo de Márquez: 15 votos
  3. Octavo Roland Garros de Nadal: 11 votos

Sostiene Manel Estiarte, mito del waterpolo mundial, que no hay mejor lugar en el mundo para jugar un partido con una pelota en una piscina que allí, en las Picornell, bajo las estrellas, en verano, sobre la playa de la Barceloneta, donde se disputó el primer partido de waterpolo en España hace más de un siglo. Y allí, Ester, Herrera, Espar, Ortiz, Pareja, Peña, García, López, Blas, Tarragó, Bach, Messeguer y Miranda, y con ellas, Miki Oca y su incomparable equipo de colaboradores, jugaron de fábula y firmaron una victoria que habla de la reivindicación de un deporte golpeado como pocos por la crisis económica y que, al tiempo, remite a un ejercicio que honra la capacidad de la mujer española a través de una gesta deportiva inolvidable.

La historia de estas chicas se vincula con el waterpolo español masculino a través de la figura de Miki Oca (Madrid, 1970), presente en la final olímpica de 1992 como jugador y en la del pasado mes de agosto como entrenador de las chicas de oro del deporte español.

“El mérito es solo de ellas, de su esfuerzo y de su talento. Son muy buenas”, dice Oca, que reconoce “el espíritu de saber qué querían ser y quiénes eran”, pero que huye de cualquier protagonismo. Las chicas le señalan sin dudarlo. “Sin él no ganamos nada. Él nos enseñó a creer en nosotras”, dicen las jugadoras de la selección, representantes de las 507 jugadoras federadas pero anónimas que cada semana se tiran a las piscinas españolas para entrenarse y competir. “Todo lo que estas chicas han logrado se lo han ganado a pulso”, les reconoce Oca.

Pareja fue la mejor jugadora del torneo, Ester, la mejor portera y García, la mejor boya

Mito por derecho del waterpolo español, Oca se estrelló en un poste en una final olímpica con la misma valentía, elegancia y talento que se ganó la medalla de oro cuatro años después, en los Juegos de Atlanta, la misma con la que alguna noche se pasó de la raya y supo volver a tiempo siendo siempre el más pinturero entre los guapos, querido, respetado y admirado por buen tío allá por donde asomara.

Oca, que ahora reparte luz solo con la mirada, le da sentido y cuerda histórica al waterpolo español y al tiempo, y sin forzarlo, ha vinculado otra vez al waterpolo catalán —representado de manera absoluta en la selección— con la manera de entender el juego desde el desparpajo madrileño: donde estaban Rollán, García o él mismo en los años 90, comparecen ahora Peña, López y Herrera.

Nada es casual en la selección española de waterpolo femenino, cuya gesta ha sido reconocida por sus valores más allá de la piscina. Simpáticas, cercanas y sinceras, las 13 rosas de Oca se coronaron en Barcelona 2013 porque se empeñaron en ser las mejores. Pareja fue escogida la mejor jugadora del torneo, Ester señalada como la mejor portera y García, reconocida como la mejor boya del mundo, pero ellas saben que sin la agresividad de Ortiz, la espectacular irrupción de Blas, el talento de Espar, el paso al frente que dieron Bach, Meseguer y Tarragó, sin la alegría de Herrera o la reverencial personalidad de López y Peña y Miranda en el agua, no existiría esta historia, la de 13 rosas en bañador que lucharon, ganaron, lloraron y bailaron en las Picornell. Y con ellas un deporte y una ciudad que vio amanecer en su honor.

Las chicas de Miki Oca decidieron ser las mejores mucho antes de esa noche del 3 de agosto de 2013, en la que Barcelona olía a mar y a verano. Lo consiguieron. El deporte español les reconoce por ello su mérito como el acontecimiento del año.

Del Barça al waterpolo

Ganador de 2012: Eurocopa de fútbol ganada por España

Ganador de 2011: Eurobasket ganado por España

Ganador de 2010: Mundial de fútbol ganado por España

Ganador de 2009: El Barça de Guardiola, que celebró seis títulos

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