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“Queremos un fútbol limpio”

La policía investiga presuntos amaños en cuatro partidos de Primera y cinco de Segunda, incluida la denuncia del Girona al Racing, confirmada por una supuesta grabación

Los presedentes del CSD Miguel Cardenal, centro, y LFP, Javier Tebas. / VÍDEO: ATLAS / FOTO: EFE

El 2 de julio pasado, después de que el Comité Español de Disciplina Deportiva confirmara que no iba a condenar al Girona por alineación indebida, tres representantes del Racing de Santander —el hombre fuerte y expresidente, Francisco Pernía; el agente de jugadores Eugenio Botas, y el presidente, Ángel Lavín— se presentaron en la ciudad catalana para reunirse con el máximo dirigente del Girona, Quim Boadas, y su entonces directora general, Kat Gorska. La disculpa ofrecida era el traspaso del jugador Dorca, que interesaba al Girona. Sin embargo, según avanzaba la reunión, los dirigentes catalanes comprobaron que la razón de la visita era otra. “Y como lo que escuchábamos nos sonaba surrealista, puse en marcha mi móvil y empecé a grabar lo que me contaban”, afirmó ayer Boadas a EL PAÍS.

¿Quién debe pagar?

C. A. / J. L.

La denuncia del presidente del Girona, Joaquim Boadas, sobre el intento de amaño por parte del Racing y el Xerez ha vuelto a poner de relieve el debate sobre quién debe pagar las consecuencias del posible amaño, las personas supuestamente implicadas o el club.

“Me sabe muy mal por los aficionados del Racing y del Xerez, no se merecen lo que está pasando”, aseguró ayer Boadas. Un guante que recogió el representante de las peñas y pequeños accionistas del Racing, Bernardo Colsa: “Si lo que dice el presidente del Girona es cierto, hay nombres y apellidos de quién lo ha hecho”, señaló, en referencia al presidente del Racing, Ángel Lavín, al expresidente Francisco Pernía y el representante Eugenio Botas, que instaron a Boadas a que firmase un documento en el que se autoinculpaban de alineación indebida y propiciaban la salvación del equipo cántabro.

El caso del Racing es significativo. El caos institucional en el que lleva inmerso el conjunto cántabro, sobre todo en los dos últimos años, ha provocado un divorcio absoluto entre el club y la afición. Anoche, un millar de seguidores y exjugadores se concentraron en El Sardinero para pedir “dignidad, justicia y regeneración”. “No tiene nada que ver quién dirige al Racing de lo que es el racinguismo. Se están valiendo de tácticas oscuras, trampas jurídicas y de enmarañar todo para ampararse en el club y hacer y deshacer a su antojo”, enfatizó Colsa. A la lucha de los peñistas y accionistas minoritarios se ha sumado con fuerza últimamente un grupo de exjugadores, liderados por Quique Setién, que se han ofrecido a gestionar el club cántabro a cambio de la salida del actual Consejo de Administración.

Lo que quedó registrado en el móvil (“varios megas: no está toda la reunión, pero sí el núcleo fundamental”, dijo Boadas) puede convertirse, cuando el presidente del Girona lo entregue a la policía, en la prueba de un delito. Según sostiene Boadas, el Racing le pidió que firmara ese día de julio una carta datada a 10 de abril en la que se autoinculpara de la alineación indebida de dos jugadores en el Racing-Girona (0-1) disputado el 13 de abril. Con ese documento, el Racing recuperaría aquellos tres puntos y salvaría la categoría tras el descenso del Guadalajara por causas financieras. Por firmarlo, el Girona recibiría de regalo al jugador Dorca y una cantidad de dinero.

No solo no lo firmó Boadas, sino que acudió a la Liga de Fútbol Profesional (LFP) y al Consejo Superior de Deportes (CSD), donde le animaron a denunciarlo como intento de soborno. Así lo hizo —el caso se encuentra en manos de la Fiscalía Anticorrupción, de la Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF) de la Policía, del Comité de Competición de la federación española de Fútbol y del Comité de Disciplina Social de la LFP— y así lo relató ayer en Madrid. “Aquí está la carta que me quisieron hacer firmar”, dijo Boadas, mientras mostraba el documento. “Y tenemos más pruebas que vamos a aportar”.

Al lado del presidente del Girona, en la sala del CSD en que se celebró la conferencia de prensa, se sentaron, como muestra pública de apoyo y protección máxima, Miguel Cardenal y Javier Tebas, presidentes respectivamente del CSD y de la LFP. Ambos aprovecharon para animar al mundo del fútbol a denunciar cualquier proposición deshonesta.

“Tenemos que tener un fútbol limpio”, enfatizó Cardenal, quien ligó la completa inestabilidad financiera del fútbol español, especialmente de Segunda, con varios clubes en concurso de acreedores, otros tantos con problemas para convertirse en Sociedades Anónimas y algunos más trampeando para salir del paso, a su percepción externa como jungla corrupta. “Para atraer grandes inversores debemos ofrecer un producto limpio y atractivo”.

Levante-Depor, Levante-Celta y Getafe-Zaragoza son partidos sospechosos

La denuncia del Girona es uno de los nueve presuntos amaños que investiga la UDEF en partidos de la Liga BBVA (Primera) y la Liga Adelante (Segunda), según anunció Tebas, quien actúa de enlace en las denuncias. Según fuentes policiales, son cuatro de Primera. Uno de la temporada 2010-11 (Levante-Zaragoza, 1-2), otro de la 2011-12 (Getafe-Zaragoza, 0-2) y dos de la recién terminada 2012-13: Levante-Depor (0-4) y Levante-Celta (0-1). Los cinco de Segunda son: Hércules-Murcia, Racing-Hércules, Xerez-Hércules, Girona-Xerez y el citado Racing-Girona.

Al presidente de la LFP le comunican sus sospechas, dudas o evidencias jugadores, entrenadores o dirigentes, o los chivatos de las casas de apuestas, que saltan cuando cantidades desmesuradas se juegan a resultados curiosos en partidos secundarios (así ocurrió con el Racing-Hércules, un 3-0 que pitó en el detector de amaños de una casa de apuestas austriaca), y Tebas se las transmite a la policía y a la fiscalía, al tiempo que a la federación española y a su propio comité disciplinario.

Mientras el comité federativo deja en suspenso sus actuaciones hasta que no se resuelva la investigación penal (y así se lo comunicaron ayer al Racing), el órgano disciplinario de la LFP no se paraliza, y seguramente será su resolución, esperada en unas semanas, la primera que se produzca.

La policía investiga si algunos jugadores del Girona se vendieron ante el Xerez

De otro presunto amaño habló también el presidente del Girona, del partido de la jornada 38º que su equipo perdió en casa con el descendido Xerez, una derrota espectacular (2-4) que le costó el ascenso directo al equipo catalán. “Antes del partido, el entonces capitán del equipo, Dani Mallo me dijo que algunos jugadores del Xerez le habían ofrecido 120.000 euros por dejarse ganar, pues ellos tenían una oferta de 20.000 euros por jugador por ganar el partido, lo que les parecía imposible”, relató Boadas. “Nosotros les dijimos que ni locos, que nada, pero ellos, que ya estaban descendidos, que llevaban meses sin ganar ni un partido, nos metieron cuatro, y cómo celebraban los goles, con bailes y grandes festejos...” Boadas sospecha que algún club que peleaba también por el ascenso (los más cercanos en la tabla eran el Almería y el Villarreal, y ambos ascendieron) había ofrecido la descomunal prima al Xerez. Pero la policía cree que finalmente parte de ese dinero acabó en manos de algunos jugadores del Girona. Según fuentes de los investigadores de la UDEF, resulta sospechoso que precisamente el denunciante del intento de amaño, el guardameta gallego Mallo, titular toda la temporada, y uno de los baluartes del equipo, se quedara en el banquillo en los dos partidos de promoción ante el Almería que condenaron definitivamente al Girona a seguir en Segunda. Mallo ha fichado ya por el Lugo.

En una muestra de la complicadísima tarea que supone asear el fútbol español, la posible resolución de la denuncia al Racing podría deparar el descenso del club cántabro a Tercera y la inhabilitación de los dirigentes que intentaron sobornar al presidente del Girona, entre ellos Pernía, vocal de la junta directiva de la federación de Ángel María Villar. Pero también el caso podría acabar rocambolescamente con el Racing de nuevo en Segunda, lo que ocurriría si el CSD no aprueba la auditoría de la conversión del Alcorcón en SAD, presuntamente hija de un préstamo ficticio.

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