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Una selección polémica

Del cabezazo de Zidane a la bronca de Anelka en el Mundial de 2010, 'Les Bleus' no han pasado por su mejor momento en los últimos años

Anelka y Raymond Domenech, durante un entrenamiento de Francia en el Mundial 2010. Ampliar foto
Anelka y Raymond Domenech, durante un entrenamiento de Francia en el Mundial 2010. AFP

Hablar de la selección francesa de fútbol, es hablar de un equipo campeón. Con un Mundial –el que ganó en su propia casa en 1998-, dos Eurocopas (1984 y 2000) y dos Copas Confederaciones (2001 y 2003), los franceses siempre han sido un rival a temer en cada competición importante. O al menos así ha sido, ya que desde el famoso cabezazo que le propinó Zinedine Zidane al defensa de la selección italiana Marco Materazzi en la final del Mundial de Alemania 2006 (donde los galos quedaron subcampeones tras caer en la tanda de penaltis ante Italia), los azules no han vuelto a levantar cabeza y han protagonizado más de una polémica destacable en los torneos posteriores.

Tras la era post Zidane el juego de los franceses comenzó a dejar mucho que desear. Un claro ejemplo de ello fueron sus malos resultados durante la Eurocopa de Austria y Suiza en 2008 (en la que España se alzó campeona). Los galos fueron eliminados en la fase inicial de la competición tras quedar últimos de su grupo después de empatar a cero ante Rumanía y caer 1-4 y 0-2 ante Países Bajos e Italia respectivamente. No obstante, tras aquel estrepitoso fracaso el seleccionador nacional Raymond Domenech fue renovado en el puesto hasta 2010, año del Mundial de Sudáfrica (en el que La Roja se coronó como campeona).

Los galos comenzaron con su polémica, por el momento únicamente deportiva, durante la fase de clasificación para el campeonato. Francia logró el pase final en la repesca ante Irlanda (2-1) con un polémico gol protagonizado con un pase con la mano del Thierry Henry.

Les Bleus lograron llegar al Mundial. Y fue ahí donde empezó la decadencia de la selección. Los franceses comenzaron con un empate ante Uruguay en el primer partido del torneo. Pero fue en el encuentro ante México donde los de Domenech dejaron su huella en el Mundial y no precisamente por su buen fútbol. Tras el encuentro, en el que Francia cayó por 0-2, el actual jugador del Juventus Nicolas Anelka (por entonces en el Chelsea) insultó gravemente al seleccionador francés en los vestuarios al calificarlo como “sucio hijo de puta”. La Federación de Fútbol de Francia (FFF) expulsó al jugador galo de la competición. Nicolas Sarkozy, presidente francés, tachó el comportamiento de Anelka de “inaceptable”. “La gran presión que pesa sobre Les Bleus no es excusa para equivocaciones. Los jugadores deben recordar que portan los colores de Francia y que son considerados modelos por muchos jóvenes. Eso les obliga a la contención y a la dignidad”, subrayó. Pero el conflicto no terminó ahí. La marcha del jugador francés propició que sus compañeros, como protesta, se negasen a entrenarse en una sesión prevista de cara a su último partido de la fase de grupos ante Sudáfrica. “La Federación nunca ha intentado proteger al grupo. Ha tomado una decisión unilateral basada en hechos relatados por la prensa. Como consecuencia, y para mostrar nuestra oposición a esta medida, todos los jugadores hemos decidido no participar en la sesión de entrenamiento de hoy”, señalaron en una carta leída por su seleccionador.

La situación empeoró con la pelea que protagonizaron el capitán de la absoluta, Patrice Evra, y el preparador físico Robert Duverne, ante algunos aficionados. El director del equipo, Jean-Louis Valentin, decidió abandonar su cargo en pleno campeonato. “Los jugadores no quieren entrenarse. Es una vergüenza. En estas condiciones he decidido volver a París y dimitir”, afirmó. El equipo cayó eliminado en su partido contra los anfitriones del Mundial (1-2). Ante esta situación, Frank Ribéry no pudo contener la rabia ni las lágrimas durante una entrevista que concedió a una televisión francesa, al declarar: “Todo el mundo se ríe de nosotros. Esto ha explotado. Francia está sufriendo. Lo digo con el corazón. Estoy sufriendo”.

Ben Arfa llegó a pedir a Laurent Blanc volverse a Francia durante la Eurocopa de 2012

Como consecuencia de todo lo que ocurrió, la FFF decidió suspender con 18 partidos en la selección a Anelka, con cinco a Evra, con tres a Ribéry y con uno a Toulalan. Tras la sanción, Anelka fue muy claro sobre su futuro con Les Bleus: “Estoy seguro al 100% de que no voy a regresar. Me he retirado de forma oficial”, afirmó en una declaración a France Soir. Pero no solo los jugadores fueron castigados. El seleccionador, Domenech, recibió el 4 de septiembre de aquel 2010 su carta de despido y fue sustituido por Laurent Blanc, a quien se le encargó la tarea de clasificar a Francia para la Eurocopa 2012 de Francia en Polonia y Ucrania (en la que nuevamente España se alzó con la victoria).

En el último partido de la fase de grupos de esa competición, ante Suecia (que ya estaba eliminada de la competición), los de Blanc cayeron 2-0. Esta derrota trajo consigo nuevamente la polémica. Horas después del encuentro, Giroud desveló que se había producido una discusión muy fuerte en los vestuarios en la que el incluso el centrocampista Ben Arfa llegó a pedir a Blanc volverse a Francia. “Nos lanzamos misiles, despertamos algunos demonios”, relató Malouda. Pese esa tensión, Francia se clasificó como segunda de su grupo (por detrás de Inglaterra) para disputar los cuartos ante La Roja. Dos goles de Xabi Alonso, en el minuto 19 y en el 91, permitieron a los españoles seguir luchando por la Copa y acabaron con el sueño de los galos de poder llegar a ser la selección campeona que fueron en su día.

Este nuevo fracaso de Les Bleus provocó el 8 de julio del año pasado la salida de Blanc como seleccionador galo. El puesto lo ocupó Didier Deschamps con la promesa de clasificar a los suyos para el Mundial de Brasil 2014: de los cuatro partidos que han jugado durante la fase de clasificación los galos han ganado tres, empatado uno y perdido el último, ante España. En este duelo, la grada de Saint Denis brindó una sonora pitada a Benzema cuando fue sustituido. El madridista admitió públicamente unos días atrás que no canta el himno nacional francés. Fue el último episodio polémico en una selección envuelta en los últimos tiempos por la zozobra.

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