Dos supervivientes
Granollers y López mantienen viva a España en la eliminatoria ante Canadá tras remontar frente a Pospisil y Nestor, a los 40 años agotado por los cinco sets del encuentro


Frente al abismo de la eliminación, los maestros de maestros. España ataca el sábado con un 0-2 en contra frente a Canadá. Se juega caer en el cruce de su debut en la Copa Davis por primera vez desde 2006. Sobre la pista aparecen Marcel Granollers y Marc López, campeones de la Copa de Maestros en 2012, dos tenistas aún a prueba en la lucha por la Ensaladera: han perdido tres de los cuatro partidos que han disputado. La pareja española compite en duras circunstancias. A la remontada (4-6, 6-4, 6-7, 6-3 y 6-2; Canadá, 2; España, 1), que deja todo pendiente de los individuales de hoy (Tdp, 20.00, España nunca ha remontado un 0-2), llegan tras un duelo fiero y marcado por uno de los dos doblistas canadienses. Por supuesto, Pospisil tiene que ver en el guion del encuentro, pero quien decide la partitura del partido, quien escribe con su raqueta los borrones más oscuros y las notas más bellas es su compañero Daniel Nestor, el abuelo.

“Nestor, con 40 años, tiene una experiencia brutal”, resume antes del partido Galo Blanco, el entrenador de Raonic, que luego ve desde el banquillo cómo el canadiense, víctima de la edad, que le deja sin piernas, domina la primera manga hasta que sufre dos dobles faltas que le cuestan a su equipo la segunda manga, el mismo error que luego le costará la quinta. “Es difícil combatir contra él”, añade Blanco sobre el número cuatro de la especialidad, que ha ganado todos los torneos grandes (ocho en total), el oro olímpico (Sidney 2000), todos los masters 1000 (25 en total) y además ha sido número uno mundial gracias a los 80 trofeos que ha celebrado a lo largo de su extensa carrera. “En combinación con Pospisil, van justitos, pero con una superficie rápida y en pista cubierta son complicados”, prosigue sobre el equipo local, sufriente por el lado del novato de 22 años, que tembló casi a cada servicio y penó ante la presión de poder cerrar la eliminatoria. “Si Nestor lleva tantos años arriba es porque tiene nivel. Lo demuestra habiendo ganado todos los torneos que se pueden ganar: todos los masters, todos los grandes, medalla olímpica. Solo le falta la Davis. Eso demuestra ambición, amor por el deporte, trabajo. Es competitivo. Su carrera ahora irá yendo un poquito para abajo. Sus fuertes eran el saque y sus reflejos en la volea, como restaba, su agresividad. Sigue estando ahí. Aunque sea un poquito peor”.
España, que nunca ha superado un 0-2, debe ganar los dos partidos individuales de hoy
Frente a Nestor, sus saques y sus voleas, López y el paso del tiempo. El catalán construye los puntos con la derecha mientras Granollers, que debe rematarlos en la red, le busca la temperatura al partido. En su cabeza pesa sin duda la derrota de la víspera contra Dancevic. Tarda en activarse, pero cuando lo hace la pareja española pone en grandes apreturas a la canadiense: a Nestor le faltan las piernas que le llevaron a volear maravillosamente en sus buenos tiempos; a Pospisil le faltan tripas para digerir la presión, experiencia para asumir las pelotas de break en contra.
El paso de los minutos es una condena para el veterano. Cada segundo le roe el corazón, cada minuto le carcome las piernas, cada hora que pasa, y se descuentan casi cuatro, es un latigazo para su maltrecho hombro. Según se desdibuja Nestor, que acaba dolorido, agotado y sin moverse, palidece Pospisil. El joven no acude al rescate de su maestro. Granollers y López aprovechan su oportunidad. Tras todo el partido a contracorriente, firman una quinta manga a la altura de su fama. Maestros de maestros, los doblistas le dan vida a España. Hoy, en Vancouver, los partidos individuales deciden quién gana el pulso.
Hoy (20.00, Tdp). M. Raonic (Can.) M. Granollers. A continuación, si Granollers vence a Raonic. F. Dancevic (Can.)-A. Ramos
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