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Morata rescata a Mourinho

Un gol de cabeza del canterano le da la victoria al final al Madrid ante un tenaz Levante y en un campo anegado (1-2) por la lluvia

El técnico rectifica para dar entrada a Kaká y retrasar a Albiol al lateral derecho

Cristiano Ronaldo, víctima de un codazo de David Navarro

Morata celebra el gol de la victoria. AFP

Morata rescató a Mourinho. Es decir, el canterano ignorado por el entrenador ante las lesiones de los dos delanteros titulares (Benzema e Higuaín) salió al final para atrapar la victoria. Marcó en la segunda pelota que tocó, de cabeza, cuando ya el Levante se relamía ante un empate que creía muy merecido. En un partido al límite, embellecido y dificultado por la lluvia y las condiciones adversas del campo, el Madrid sobrevivió a los aciertos y errores de su entrenador. Ante un Levante siempre al borde de la épica, despedido con todos los honores por su entregado público. En una estampa de fútbol antiguo.

Cristiano Ronaldo quiso decir que también sabe jugar en el barro, no solo en las pasarelas

Ciñéndose a las trampas del terreno de juego, anegado por el diluvio, Mourinho optó por subir a Callejón en una delantera inédita con Cristiano Ronaldo. Dos arriba para buscar la segunda jugada, receptores de pases largos y bombeados desde la defensa, sin paso por el intransitable centro del campo. Sin preámbulos. La apuesta surtió efecto en la primera acción de estrategia. El centro de falta de Xabi Alonso desarmó la zaga granota. El despeje forzado de cabeza de David Navarro cayó en los pies de Cristiano, que liquidó a Munúa sin contemplaciones. A escasos metros de la portería, CR7 la descerrajó un tiro violento hacia la escuadra izquierda del meta uruguayo.

LEVANTE, 1 - R. MADRID, 2

Levante: Munúa; Pedro López, Ballesteros, Navarro, Juanfran; El Zhar (Ángel, m. 55), Diop (Rubén, m. 85), Iborra, Juanlu; Barkero (Míchel, m. 85); y Martins. No utilizados: Navas, Rodas, Pedro Ríos, Chris.

Real Madrid: Casillas; Arbeloa (Kaká, m. 69), Pepe, Ramos, Coentrão; Essien, Xabi Alonso; Özil (Morata, m. 80), Di María; Callejón y Ronaldo (Albiol, m 46). No utilizados: Adán, Varane, Modric, Nacho.

Goles: 0-1. M. 21. Cristiano Ronaldo. 1-1. M. 64. Ángel. 1-2. M. 83. Morata, tras un cabezazo.

Árbitro: Múñiz Fernández. Amonestó a Ballesteros, Cristiano Ronaldo, Iborra, El Zhar, Juanlu y Navarro.

20.805 espectadores en el estadio Ciutat de València.

Ronaldo quiso decir que también sabe jugar en el barro. No es un futbolista mayúsculo solo en las pasarelas. También en las circunstancias más adversas. El Madrid supo adaptarse a ellas. E incluso llegó a disfrutar de las mismas en algunos casos. Para un ágil fajador como Callejón aquella era una bonita pelea con dos fieras como Ballesteros y David Navarro. Y otro tanto podría decirse de Xabi Alonso. Desde los campos infantiles de La Concha de San Sebastián, el mediocentro vasco conserva el instinto de moverse circundado por el agua, desplazando la indómita pelota con rapidez y precisión dentro de las posibilidades de la física.

El Levante dio la cara, como se esperaba. Martins exigió a los centrales madridistas, Pepe y Sergio Ramos, que evitaron pestañear para no verse desbordados. El orgullo se ha instalado en los corazones de los aficionados granota. Ni siquiera el diluvio pudo frenarlos, pertrechados de paraguas y chubasqueros en las gradas descubiertas del estadio. La mejor entrada de la temporada.

El cuadro de JIM comenzó la segunda parte con vigor. Dos disparos desde la frontal, de Juanlu y Barkero, se encontraron con sendas palomitas de Casillas. La sorpresa había sido generalizada tras el descanso. No solo por la retirada de Cristiano Ronaldo, víctima de un codazo de David Navarro -con un extenso historial de agresiones-, sino porque hubiera sido sustituido por Albiol, más extraño todavía en posición de medio de contención, como en sus inicios en el filial del Valencia. En sentido contrario, JIM incrementó el ataque con otro delantero, Ángel, en lugar del interior El Zhar.

El mensaje caló en el conjunto granota. Y Barkero, reubicado de interior diestro, envió a pie cambiado un centro amortiguado suavemente por Martins. En realidad era un pase magistral a la entrada de Ángel, que cruzó a gol ante Casillas. Había parado de llover y el Madrid le entró mucha prisa por volver a ganar. Mal entendida por Pepe cuando golpeó con el puño a Martins sin ser amonestado por el árbitro.

Mou quiso rectificar y volver al origen del partido: retiró a Arbeloa por Kaká, retrasando a Albiol al lateral derecho. El primer balón del brasileño fue un pase raso a Callejón a la espalda de la zaga levantinista. La entrada por detrás de Ballesteros fue interpretada como penalti por el árbitro ante la indignación de la grada, que entendía que su capitán se había llevado la pelota.

No hay equipo más cómodo en el heroísmo que el Levante y Munúa lo acompañó con una estirada a su derecha para rechazar el disparo a media altura del mediocentro donostiarra. A continuación Juanlu le robó la cartera a Albiol, perdido en el lateral derecho, aunque el extremo zurdo cruzó demasiado ante la salida de Casillas. El partido estaba para cara o cruz cuando Mou recurrió a su última bala: Morata. El canterano subió a rematar el centro de falta de Xabi Alonso. Se encontró inesperadamente solo en el centro del área. Cabeceó picado con mucha contundencia. Y lo celebró en una carrera enloquecida hacia el calor de su banquillo. Máxima efectividad ante las mínimas oportunidades.

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