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El atletismo español se busca en París

El Europeo en pista cubierta, oportunidad para cambiar la mirada hacia un deporte marcado por la Operación Galgo

París era una fiesta, se decía entonces, cuando Hemingway aún no se había pegado un tiro. Y también entonces, cuando aún lo más feo del deporte no había comenzado a ocultar, inevitablemente, lo más hermoso, se decía que el Europeo de atletismo en pista cubierta era la gran fiesta internacional del atletismo español, el certamen en que se establecía la autoestima de sus deportistas, en los que las medallas no eran una quimera, sino una realidad. Hemingway ha muerto. La Operación Galgo sigue en marcha. El Europeo de París no comienza hoy (Teledeporte y Eurosport), pues, en un ambiente festivo. Lo hace bajo la advocación de Teddy Tamgho, ese chaval parisino de 21 años que se ha ido a entrenarse a Alicante con Iván Pedroso, y que es el único europeo de nivel más que mundial, pues tiene al alcance de sus tres saltos la marca de los 18 metros. El escenario es el piramidalmente faraónico pabellón de Bercy, ese bloque que se disputa con la estilizada biblioteca de Perrault el reflejo en el Sena.

La luz, siempre hermosa, fría, de la capital francesa, tampoco puede, además, con la penuria de la crisis económica, que ha reducido la temporada de pista cubierta en Europa, en España más, a una caricatura de competición: faltos de oportunidades para competir, para ganarse la vida compitiendo bajo techo, pocos españoles han conseguido este invierno marcas entre las mejores del continente.

Un ejemplo que resume en una persona todos los óbices citados: Josephine Onyia, la española de más calidad entre los que pueden ganar hoy una medalla (no tantos), solo ha disputado dos veces una carrera de 60 metros vallas en dos años. Fue el 29 de enero, en Zaragoza, donde se lesionó. Corrió en 8,06s, más de dos décimas peor que su mejor tiempo, los 7,84s de 2008, cuando estuvo a punto de coronarse en el Mundial de Valencia, pocos meses antes de que una sanción de dos años por dopaje (clembuterol) interrumpiera su carrera. También comienzan a actuar hoy, uno tras otro, los atletas que hacen del equipo español, casi 40 deportistas, el más numeroso junto a los anfitriones, los potentes franceses, un caleidoscopio, una imagen de contrastes y reflejos.

Estarán los más jóvenes, el triplista Docavo, el saltador de longitud Cáceres, los ochocentistas Kevin López y Bustos, aquellos cuyo éxito es la esperanza para una nueva forma de mirar al mundo, con los ojos más limpios, brillantes de ilusión; estarán otros jóvenes no tan jóvenes, el lanzador Vivas, el ochocentista Marco, que ya están en la edad de la exigencia, en la edad de empezar a integrar el núcleo duro del equipo, del atletismo español. Y está Jesús España, el propiamente dicho núcleo duro, el veterano que dirimirá hoy, serie, y mañana, final, la batalla de los 3.000 metros contra sus rivales habituales, el británico Mo Farah -al que derrotó España en los 5.000 de Gotemburgo 2006, el que le derrotó en Barcelona hace unos meses, y en Turín hace dos años-, que acaba de batir el récord europeo de Alberto García de 5.000 metros en pista cubierta, y el azerbaiyano de origen etíope Hayle Ibrahimov, el bronce en Barcelona.

Alojadas en la misma habitación, aisladas del resto de los atletas, de los que firmaron un manifiesto por la limpieza, los que clavaron en la Blume las confesiones tristes de su entrenador entonces, Manuel Pascua, Nuria Fernández y Digna Luz Murillo aportan a la gama de colores del tapiz del equipo el del peso con el que cargan, el de la Operación Galgo. La velocista corre mañana. La mediofondista que ganó los 1.500 metros en Barcelona debuta hoy. Su nombre, el séptimo de la tercera serie de las series de 1.500 metros (17.46) es, casualmente, el último que figura en la veintena de folios que constituyen las listas de salida oficiales para la jornada.

Hoy (Teledeporte y Eurosport): Series, semifinales y finales (18.40, mujeres; 18.50, hombres) de 60 metros vallas: Onyia, Vivancos y Quiñónez. Calificación y final (17.30) de peso hombres (Vivas y Martínez). Calificación de longitud (Cáceres y Méliz) y triple hombres (Docavo). Series de 3.000 metros hombres (España, Alves, García), 800 metros hombres (Marco, López, Bustos) y 1.500 metros mujeres (Macías y Nuria Fernández).

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