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NATACIÓN | CAMPEONATOS DE ESPAÑA

Rafa vuela con los más grandes

Muñoz consigue la segunda mejor marca de todos los tiempos en 100 mariposa

"Yo no voy a por Cavic", dijo el chaval, exhibiendo la voluminosa masa muscular que ha desarrollado en el tren superior; "voy a por Crocker". Acababa de salir de la piscina del Centro Acuático de Málaga, convertida ayer, por tercer día consecutivo, en un hervidero de récords de España. Se llama Rafael Muñoz Pérez. A sus 21 años acababa de lograr el segundo mejor tiempo de la historia en 100 mariposa: 50,58 segundos. Al bajar de los 51 segundos se había metido de lleno en un terreno que hasta ahora sólo han frecuentado tres nadadores en la historia. Los tres que subieron al podio en Pekín: Milorad Cavic, Michael Phelps, y el plusmarquista, Ian Crocker. Tres nadadores, entrenados en Estados Unidos, con métodos americanos, en el modelo más propicio para la producción de grandes marcas. A partir de ahora, Rafa Muñoz, un chico de Córdoba, se aventura en un territorio extraño. Unos tiempos inauditos en Europa, en donde el especialista más rápido, el ruso Andry Serdinov, llegó hasta 51,10. Él no parecía especialmente emocionado, al borde del agua, rodeado de malagueñas que le confesaban su admiración, en el centro de la escena del Campeonato de España.

"Mi objetivo es conseguir el récord del mundo", decía Rafa, con las piernas cubiertas por el nuevo y controvertido bañador Jacket, similar a la piel de un delfín. "Lo intentaré de nuevo en el Campeonato de Francia, en Montpelier, dentro de dos semanas".

Su meta son los 50,40 segundos que consiguió Ian Crocker en los Mundiales de Montreal. Está a 18 centésimas. Un buen trecho, en términos natatorios. Pero no para alguien con la proyección que está exhibiendo el nadador español, que ha rebajado su propia marca en dos segundos en un año, desde que nadó la prueba en 52,09 segundos en los Europeos de Eindhoven. Entonces quedó tercero. Si en Eindhoven hubiera nadado como ayer habría conseguido el oro por un cuerpo de ventaja. En Pekín, con la misma marca, se habría colgado el oro junto a Phelps. El salto ha sido grande. Sobre todo, teniendo en cuenta que la mariposa masculina es una de las modalidades menos favorecidas por los nuevos trajes de baño, que aumentan la flotabilidad.

La buena noticia fue doble para la natación española. Rafa Muñoz no estuvo solo a lo largo de los 100 metros. Tuvo competencia. Alex Villaecija, hermano de la fondista, hizo una carrera fantástica. A sus 19 años, este barcelonés ha conseguido mejores tiempos que Rafa Muñoz a su edad. En la prueba de ayer salió tarde, más confundido que su contrincante por un pitido de salida que despistó a todos. Villaecija perdió medio metro en el arranque. El cordobés aumentó la diferencia por debajo del agua. Como dijo después, con total calma: "Dicen que tengo el mejor nado subacuático del mundo. Y es posible. Siempre hago los 15 metros reglamentarios". Cuando Villaecija tocó la pared, lo hizo en segundo lugar, pero con una marca que le permitió clasificarse para los Mundiales de Roma: 51,78 segundos. El tiempo le sitúa en el 14º puesto del ránking histórico mundial de especialistas.

Rafa Muñoz atribuyó su éxito a la decisión que en el verano le llevó a dejar el CAR de San Cugat por el Club de Natación Marsella, feudo de algunos de los mejores velocistas franceses y referencia de primer nivel mundial. "Ha sido lo mejor que he hecho en mi vida", dijo; "estaba estancado psicológicamente y allí estoy en un ambiente de gente que entiende. Allí he mejorado mi brazada".

Otro de los puntos extraordinarios del campeonato fue la carrera de 1.500. A la clasificación para los Mundiales de Roma de Erika Villaecija (16m 2s) y Eider Santamaría (16m 12s), se añadió la inesperada aparición de Claudia Dasca, una niña de 14 años que nada para el Club Natación Sabadell. La pequeña se unió a la expedición romana nadando en 16m94s.