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El mal ejemplo de Phelps

El múltiple campeón olímpico, que ha pedido perdón, inhaló marihuana en una fiesta

Sucedió en noviembre pasado. En una fiesta en la Universidad de Carolina del Sur. El nadador estadounidense Michael Phelps, rey de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 con sus ocho medallas de oro colgadas del cuello, cedió a la tentación de inhalar marihuana con una pipa de agua, de las conocidas como water bong. Para su desgracia, el periódico británico News of the World ha publicado ahora la fotografía que ha puesto en entredicho su imagen de deportista limpio.

"Una conducta lamentable, lo reconozco. Pido perdón por algo tan poco afortunado". Ésas fueron ayer las palabras de Phelps, de 23 años. Abochornado, se marchó de inmediato de Tampa (Florida), ciudad a la que había acudido para presentar una campaña publicitaria con ocasión de la disputa, esta madrugada pasada, de la Super Bowl, la final del fútbol americano, entre los Cardinals de Arizona y los Steelers de Pittsburgh.

Se da el agravante de que en 2004, justamente tras los Juegos de Atenas, Phelps ya protagonizó otro incidente penoso: fue detenido por conducir su coche en estado de embriaguez.

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