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LIGA DE CAMPEONES | SLAVIA DE PRAGA 0 - SEVILLA 3

A octavos por la puerta grande

El Sevilla golea al Slavia de Praga por 0-3 y accede a la siguiente ronda como primero de grupo

El Sevilla, que ya estaba clasificado de antemano para octavos de final de la Liga de Campeones, jugará dicha eliminatoria con la ventaja de ser líder de grupo, tras golear hoy (0-3) al Slavia de Praga en un partido que sólo fue capaz de desatascar un Luis Fabiano en estado de gracia, pese a empezar como suplente, y que abrió el camino hacia la victoria en cuanto salió al campo en la segunda parte. El técnico sevillista, Manolo Jiménez, puso en liza un once novedoso en el que destacaba la presencia del defensa canterano Lolo, que debutaba con el primer equipo.

El Slavia, por su parte, suplía con entrega sus evidentes carencias técnicas, que se reflejaban en constantes fallos en la entrega del balón aunque, eso sí, los checos se cerraban bien atrás, impidiendo las llegadas del Sevilla con un centro del campo reforzado, que no dejaba respirar a los atacantes andaluces. Ello no impidió que Capel le pusiera un buen centro desde la izquierda a Kanouté, que el malí envió rozando el palo a poco de arrancar el choque e incluso, en el minuto 16, se le anulaba un gol al Sevilla, tras disparo de Alves que rebotó en Mosquera, situado en fuera de juego. Sin embargo el Slavia, con Tavares como constante amenaza, empezaba a estirarse, aunque Dragutinovic, muy seguro atrás, estaba siempre ahí para que De Sanctis, hoy en el lugar del lesionado Palop, no pasara apuros.

Por momentos, al filo de la media hora, el Sevilla pareció descolocado mientras arriba Koné, demasiado estático, no aunaba sus fuerzas a un Kanouté muy bien marcado, que tampoco podía sacar partido de las contras, ante la poblada medular del Slavia. La clave, sin duda, iba a estar en la capacidad del Sevilla para jugar entre líneas, con la velocidad por las alas de Navas y Capel. Pero lo que pasó fue un susto y de los grandes, porque en el minuto 33 un doble error, primero de Martí y luego de Lolo, a punto estuvo de significar el 1-0 aunque el tiro de Ivana se topó con el palo. Con un remate de Renato, que se fue por encima del larguero, en la jugada mejor trenzada hasta entonces del Sevilla, se alcanzó el descanso.

Demoledor

Conocedor de que el Arsenal le ganaba ya 2-0 al Steaua, lo que hacía imposible retener el liderato del grupo, el Sevilla salió más entonado en la segunda mitad, encerrando en su campo al Slavia cuyo portero, Vaniak, salvó el 0-1 con una doble parada a disparo de Koné en el minuto 53. Mucho más increíble fue la siguiente jugada, cuando de nuevo Vaniak sacó un gol cantado en una jugada que incluyó dos remates de Kanouté y uno de Koné a bocajarro. El paisaje del partido era ya, decididamente, otro, porque los checos acusaban el desgaste físico de la primera mitad.

Consciente de ello, Jiménez quitó a Koné que, como Mosquera, está demostrando no estar a la altura de lo esperado, e introdujo a Luis Fabiano, como arma definitiva para alcanzar el triunfo. Y el brasileño no defraudó, porque un pase de otro recién entrado, Maresca, permitió al máximo goleador sevillista, escorado a la derecha, perforar, al fin (min. 66), las redes centroeuropeas. El gol hundió al Slavia, que a renglón seguido, tras un balón peleado por Capel, vio como Kanouté le hacía el segundo, finiquitando definitivamente el envite. El resto del encuentro no tuvo más historia que el remate de la ''faena'', obra de Alves en una contra contundente, con la que el bahiano confirmó que el Sevilla podrá encarar los octavos de final con la tranquilidad de evitar a los rivales más potentes y de jugar, además, la vuelta, en casa.

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