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VUELTA 2001

Erik Zabel se adjudica al 'sprint' la etapa con final en Valladolid

El corredor alemán derrota a Oscar Freire en su primer pulso en la línea de meta

El corredor alemán Erik Zabel (Telekom) se ha adjudicado al sprint la primera etapa de la Vuelta a España, disputada hoy entre Salamanca y Valladolid de 147 kilómetros de recorrido prácticamente llanos.

El escocés David Millar (Cofidis) se mantiene al frente de la clasificación general, tras ganar ayer la contrarreloj de la capital salmantina.

Eric Zabel, seis veces consecutivas triunfador en la tabla de la regularidad del Tour de Francia, vigente campeón de la Copa del Mundo, clasicómano y velocista, ha estrenado hoy su palmarés en la única grande que le restaba con la victoria en la segunda etapa de la Vuelta y el primer pulso ganado a Oscar Freire, segundo.

El teutón, líder del grupo del controvertido Rudy Pevenage ante la ausencia de Jan Ullrich, sacó tajada del ritmo que imprimieron sus coequipiers en la cuesta pucelana de Parquesol que partió el grupo en los últimos metros. Su lista de triunfos es abrumadora: 189, los mismos que ciclistas integraban -hasta la baja de Marcos Serrano- el pelotón de la Vuelta, en el global, y 20 en 2001.

Apenas el cántabro Freire pudo aguantar el furibundo acelerón de los compañeros de Zabel y se situó a su estela a la espera de mejor ocasión. El ex jersey arcoiris admitió que su rival estuvo a mayor altura, aunque con la fijación de batirle en su feudo, Torrelavega, donde quiso ganar en 2000 antes de que, una vez más, su espalda reprodujera su crónico dolor y le llevara a la retirada. Al menos,

hoy los pinchazos no aparecieron.

Escaparate para los corredores modestos

Ubicado mucho más atrás en la caravana, el ciclismo modesto tuvo hoy su porción de gloria. José Manuel Vázquez Palomo renovó antes de la Vuelta por dos años pese a sus grises actuaciones en Castilla-León y Subida a Urkiola. Incluso, su alistamiento para la salida en Salamanca fue una incógnita hasta el momento del cierre de inscripción. "Si está aquí es porque se lo merece", apuntó su director José María Pérez la víspera de que Millar se enfundara el oro en la crono charra.

La partida de Vázquez Palomo a casi un centenar de kilómetros para alcanzar la meta de Pucela reivindicó el "otro ciclismo" del gran grupo. Sin el sueño del oro, que ostentó de forma virtual (su ventaja máxima fue de 3:20), pero con el propósito de cubrir la cuota publicitaria de la firma Relax en pantalla, el abulense cabalgó hasta que se vistió con el jersey de las metas volantes. "Cuando más nos enchufe la tele, mejor", justificaba desde el coche Mino Pérez.

El viento de costado apenas sopló. El abanico hizo mutis y la calma propició que el guión siguiera su curso. Telekom y Mapei irrumpieron en la escena y Zabel emergió antes que nadie por el repecho postrero. Allí el sprinter nacional más talentoso no pudo con la historia alemana. "Le dejé unos metros que no pude remontar. "Estuvo superior", confesó un Freire disgustado.

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