Opinión
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Una carta sobre la justicia y el debate abierto

Texto íntegro de la carta publicada en la revista 'Harper's' y firmada por más de 150 intelectuales sobre la naturaleza del debate en EE UU

Protestas por la muerte de George Floyd en Nueva York, frente a la torre Trump, el pasado 5 de julio.
Protestas por la muerte de George Floyd en Nueva York, frente a la torre Trump, el pasado 5 de julio.JEENAH MOON / Reuters

Nuestras instituciones culturales se enfrentan a un momento de prueba. Las potentes protestas por la justicia racial y social están derivando a otras exigencias atrasadas de reforma del sistema policial, junto con llamamientos más amplios por una mayor igualdad e inclusión en nuestra sociedad, especialmente en lo que se refiere a la educación superior, el periodismo, la filantropía y las artes. Pero este necesario ajuste de cuentas también ha hecho que se intensifique un nuevo conjunto de actitudes morales y compromisos políticos que tienden a debilitar nuestras normas de debate abierto y de tolerancia de las diferencias en favor de una conformidad ideológica. Al mismo tiempo que aplaudimos el primer paso adelante, también alzamos nuestras voces contra el segundo. Las fuerzas del iliberalismo están ganando terreno en el mundo y tienen a un poderoso aliado en Donald Trump, quien representa una verdadera amenaza a la democracia. No se puede permitir que la resistencia imponga su propio estilo de dogma y coerción, algo que los demagogos de la derecha ya están explotando. La inclusión democrática que queremos solo se puede lograr si nos expresamos en contra del clima intolerante que se ha establecido por doquier.

El libre intercambio de información e ideas, la savia de una sociedad liberal, está volviéndose cada día más limitado. Era esperable de la derecha radical, pero la actitud censora está expandiéndose en nuestra cultura: hay una intolerancia a los puntos de vista contrarios, un gusto por avergonzar públicamente y condenar al ostracismo, y una tendencia a disolver cuestiones políticas complejas en una certeza moral cegadora. Defendemos el valor de la réplica contundente e incluso corrosiva desde todos los sectores. Ahora, sin embargo, resulta demasiado común escuchar los llamamientos a los castigos rápidos y severos en respuesta a lo que se percibe como transgresiones del habla y el pensamiento. Más preocupante aún, los responsables de instituciones, en una actitud de pánico y control de riesgos, están aplicando castigos raudos y desproporcionados en lugar de reformas pensadas. Hay editores despedidos por publicar piezas controvertidas; libros retirados por supuesta poca autenticidad; periodistas vetados para escribir sobre ciertos asuntos; profesores investigados por citar determinados trabajos de literatura; investigadores despedidos por difundir un estudio académico revisado por otros profesionales; jefes de organizaciones expulsados por lo que a veces son simples torpezas. Cualesquiera que sean los argumentos que rodean a cada incidente en particular, el resultado ha consistido en estrechar constantemente los límites de lo que se puede decir sin amenaza de represalias. Ya estamos pagando el precio con una mayor aversión al riesgo por parte de escritores, artistas y periodistas, que temen por sus medios de vida si se apartan del consenso, o incluso si no están de acuerdo con el suficiente celo.

Esta atmósfera agobiante afectará en última instancia a las causas más vitales de nuestro tiempo. La restricción del debate, la lleve a cabo un Gobierno represivo o una sociedad intolerante, perjudica a aquellos sin poder y merma la capacidad para la participación democrática de todos. La manera de derrotar las malas ideas es la exposición, el argumento y la persuasión, no tratar de silenciarlas o desear expulsarlas. Rechazamos la disyuntiva falaz entre justicia y libertad, que no pueden existir la una sin la otra. Como escritores necesitamos una cultura que nos deje espacio para la experimentación, la asunción de riesgos e incluso los errores. Debemos preservar la posibilidad de discrepar de buena fe sin consecuencias profesionales funestas. Si no defendemos aquello de lo que depende nuestro propio trabajo, no deberíamos esperar que el público o el estado lo defiendan por nosotros.

La carta publicada en inglés en ‘Harper’s Magazine', en su versión en inglés.

Elliot Ackerman

Saladin Ambar, Universidad de Rutgers

Martin Amis

Anne Applebaum

Marie Arana, autora

Margaret Atwood

John Banville

Mia Bay, historiador

Louis Begley, escritor

Roger Berkowitz, Bard College

Paul Berman, escritor

Sheri Berman, Barnard College

Reginald Dwayne Betts, poeta

Neil Blair, agente

David W. Blight, Universidad de Yale

Jennifer Finney Boylan, autora

David Bromwich

David Brooks, columnista

Ian Buruma, Bard College

Lea Carpenter

Noam Chomsky, MIT (profesor emérito)

Nicholas A. Christakis, Universidad de Yale

Roger Cohen, escritor

Embajador Frances D. Cook, jubilado.

Drucilla Cornell, Fundador Proyecto uBuntu

Kamel Daoud

Meghan Daum, escritor

Gerald Early, Universidad de Washington, St. Louis

Jeffrey Eugenides, escritor

Dexter Filkins

Federico Finchelstein, The New School

Caitlin Flanagan

Richard T. Ford, Faculta de Derecho de Stanford

Kmele Foster

David Frum, periodista

Francis Fukuyama, Universidad de Stanford

Atul Gawande, Universidad de Harvard

Todd Gitlin, Universidad de Columbia

Kim Ghattas

Malcolm Gladwell

Michelle Goldberg, columnista

Rebecca Goldstein, escritora

Anthony Grafton, Universidad de Princeton

David Greenberg, Universidad de Rutgers

Linda Greenhouse

Rinne B. Groff, dramaturgo

Sarah Haider, activista

Jonathan Haidt, NYU-Stern

Roya Hakakian, escritora

Shadi Hamid, Institución Brookings

Jeet Heer, The Nation

Katie Herzog, presentadora de ‘podcast’

Susannah Heschel, Universidad de Dartmouth

Adam Hochschild, autor

Arlie Russell Hochschild, autor

Eva Hoffman, escritora

Coleman Hughes, escritor / Instituto Manhattan

Hussein Ibish, Instituto de los Estados Árabes del Golfo

Michael Ignatieff

Zaid Jilani, periodista

Bill T. Jones, New York Live Arts

Wendy Kaminer, escritora

Matthew Karp, Universidad de Princeton

Garry Kasparov, Iniciativa para renovar la democracia

Daniel Kehlmann, escritor

Randall Kennedy

Khaled Khalifa, escritor

Parag Khanna, autor

Laura Kipnis, Universidad Northwestern

Frances Kissling, Centro para la Salud, la Ética y la Política Social

Enrique Krauze, historiador

Anthony Kronman, Universidad de Yale

Joy Ladin, Universidad Yeshiva

Nicholas Lemann, Universidad de Columbia

Mark Lilla, Universidad de Columbia

Susie Linfield, Universidad de Nueva York

Damon Linker, escritor

Dahlia Lithwick, Slate

Steven Lukes, Universidad de Nueva York

John R. MacArthur, editor, escritor

Susan Madrak, escritora

Phoebe Maltz Bovy, escritora

Greil Marcus

Wynton Marsalis, Jazz en Lincoln Center

Kati Marton, autora

Debra Maschek, investigadora

Deirdre McCloskey, Universidad de Illinois en Chicago

John McWhorter, Universidad de Columbia

Uday Mehta, Universidad de la Ciudad de Nueva York

Andrew Moravcsik, Universidad de Princeton

Yascha Mounk, Persuasion

Samuel Moyn, Universidad de Yale

Meera Nanda, escritora y profesora

Cary Nelson, Universidad de Illinois en Urbana-Champaign

Olivia Nuzzi, New York Magazine

Mark Oppenheimer, Universidad de Yale

Dael Orlandersmith, escritor/intérprete

George Packer

Nell Irvin Painter, Universidad de Princeton (emérito)

Greg Pardlo, Universidad de Rutgers – Camden

Orlando Patterson, Universidad de Harvard

Steven Pinker, Universidad de Harvard

Letty Cottin Pogrebin

Katha Pollitt, escritora

Claire Bond Potter, The New School

Taufiq Rahim, Fundación Nueva América

Zia Haider Rahman, escritora

Jennifer Ratner-Rosenhagen, Universidad de Wisconsin

Jonathan Rauch, Brookings Institution/The Atlantic

Neil Roberts, teórico político

Melvin Rogers, Universidad de Brown

Kat Rosenfield, escritora

Loretta J. Ross, Smith College

J.K. Rowling

Salman Rushdie, Universidad de New York

Karim Sadjadpour, Fondo Carnegie

Daryl Michael Scott, Universidad de Howard

Diana Senechal, profesora y escritora

Jennifer Senior, columnista

Judith Shulevitz, escritora

Jesse Singal, periodista

Anne-Marie Slaughter

Andrew Solomon, escritor

Deborah Solomon, crítica y biógrafa

Allison Stanger, Middlebury College

Paul Starr, American Prospect/Universidad de Princeton

Wendell Steavenson, escritora

Gloria Steinem, escritora y activista

Nadine Strossen, Facultad de derecho de Nueva York

Ronald S. Sullivan Jr., Facultad de derecho de Harvard

Kian Tajbakhsh, Universidad de Columbia

Zephyr Teachout, Universidad de Fordham

Cynthia Tucker, Universidad de South Alabama

Adaner Usmani, Universidad de Harvard

Chloe Valdary

Lucía Martínez Valdivia, Reed College

Helen Vendler, Universidad de Harvard

Judy B. Walzer

Michael Walzer

Eric K. Washington, historiador

Caroline Weber, historiadora

Randi Weingarten, Federación Americana de Profesores

Bari Weiss

Sean Wilentz, Universidad de Princeton

Garry Wills

Thomas Chatterton Williams, escritor

Robert F. Worth, periodista y autor

Molly Worthen, Universidad de North Carolina en Chapel Hill

Matthew Yglesias

Emily Yoffe, periodista

Cathy Young, periodista

Fareed Zakaria