Así hemos contado la entrega del Premio Cervantes a Ida Vitale

La poeta uruguaya ha recogido el galardón en Alcalá de Henares. A sus 95 años ha hecho gala de su plenitud intelectual y su gran sentido del humor

La poeta uruguaya Ida Vitale tras recibir el Cervantes.
La poeta uruguaya Ida Vitale tras recibir el Cervantes.Ballesteros (EFE)
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Ida Vitale, premio Cervantes 2018

"Mi devoción cervantina carece de todo misterio. Mis lecturas del Quijote fueron libres y tardías", ha contado la poeta uruguaya Ida Vitale al recibir este martes el Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes 2018 en la tradicional ceremonia que se ha celebrado en el Paraninfo de la Universidad Alcalá de Henares y que han presidido los Reyes. En un emotivo y poético discurso, cargado de referencias y de humor, Vitale ha repasado su relación con Cervantes y con la literatura.  "Muchas veces lo que llamamos locura del Quijote, podría ser visto como irrupción de un frenesí poético, no subrayado como tal por Cervantes, un novelista que tuvo a la poesía por su principal respeto", ha asegurado sobre el principal personaje del Cervantes.

Vitale, la quinta mujer premiada con el Cervantes -un galardón dotado con 125.000 euros (141.200 dólares)-, es, además, crítica, ensayista y traductora. Ha sido ya galardonada con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2015) y con el Premio Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) de Literatura en Lenguas Romances 2018 por haber "enriquecido la lengua española". Sigue en vivo y en directo la ceremonia de entrega. 

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"Quería hacerme perdonar la audacia de venir aquí y a este lugar meterme a hablar del Cervantes". Con esas palabras ha terminado Ida Vitale su discurso y recordándolas despedimos también este directo. Muchas gracias y un saludo.  (Foto: EFE, Ballesteros)
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(Foto: Europa Press, Pool)

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Ida Vitale sale de la Universidad de Alcalá de Henares sonriente, charlando con los Reyes y agarrada del brazo de don Felipe.
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El Rey recuerda a Octavio Paz y Álvaro Mutis, que precedieron a Ida Vitale en el Cervantes y que fueron en su momento figuras esenciales de su exilio mexicano, antes de repasar su vida en Austin, Texas. 

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Juana Inés de la Cruz, Gabriela Mistral, Teresa de Jesús o María Zambrano y "sus lectores pretéritos, presentes y sobre todo futuros" han recorrido el discurso del Rey, que ha relacionado la obra de la galardonada con la obra de Juan Ramón Jiménez o Bergamín, de quien Vitale es para don Felipe una continuadora.
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El Rey empieza su discurso recordando a las víctimas de los ataques en Sri Lanka.  (Foto: EFE, FERNANDO VILLAR)

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Un final a la altura de Ida Vitale. "No hay poeta que no sea arrogante y piense de sí que es el mayor poeta del mundo", asegura, para terminar con otra nota de brillante humor, citando las palabras de don Quijote. "No es mi caso, puedo asegurarlo", añade con risa maliciosa antes de "pedir perdón por la audacia de venir aquí y ponerme a hablar de Cervantes".  (Foto: EFE, Ballesteros)
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"Las aventuras por las que ando tan a gusto cuando me reintegro en el maravilloso mundo cervantino", cuenta la poeta tras una brillante disquisición sobre la realidad y los milagros en la obra de Cervantes. "Yo soy pecador y peleo a lo humano", asegura citando al propio don Quijote.
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"Crecí a la luz de mi abuelo italiano, al que no llegué a conocer", vuelve Vitale a sus orígenes. 

 

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"Muchas veces, lo que llamamos locura del Quijote podría ser visto como disrupción, no subrayada por Cervantes, un novelista que tuvo la poesía como primer respeto", asegura antes de leer en francés un poema de Baudelaire.
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"Argel, Sevilla, desengaño, pobre, enfermo, sin la protección que la dedicatoria a altos hombres podría haberle guardado", así resume Vitale las circunstancias en las que Cervantes creo el Quijote.  (Foto: EFE, Ballesteros)

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"Mi devoción  cervantina carece de todo misterio. Mis lecturas del Quijote fueron libres y tardías", cuenta Vitale antes de relatar su contacto primero con la obra de Cervantes a través de un mural que estaba al lado de la fuente del patio de su colegio. Ya de adolescente le regalaron su edición preferida, según relata, aquella que prefiere a la adulta en ocho volúmenes. 

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Vitale recuerda cómo "ha ojeado y reojeado" tantas veces su biblioteca cervantina y ha relacionado de manera poética estas influencias con su pasado garibaldino y el relato de sus "primeros embelesos en los libros adultos". Luego, la influencia de la literatura italiana, los caballeros, las sirenas, "un mirto que habla y que es en realidad Astolfo, paladín de Francia", "un mundo de transformaciones que me encanta". 

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"Aquí estoy, agradecida y emocionada",  ha asegurado Ida Vitale en su discurso. "Prefiero ser consciente y agradecer en español, que quizás suene raro, pero es una guiñada a un escritor querido chileno que se quejó de haber tenido que agradecer en alemán", ha bromeado. 

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"En realidad no me nace leer algo, me nacería abrazar y decir cosas que serían absurdas pero que me saldrían del alma", ha asegurado la poeta con el humor que le caracteriza antes de iniciar su discurso de aceptación del Cervantes. 

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