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30 años que cambiaron la historia del mundo

‘Conquistadores Adventum’ recrea las tres décadas entre el primer viaje de Colón y la circunnavegación de Elcano

"Aquellas carabelas no iban cargadas ni de perros ni de caballos. En ellas no viajaban ni reyes ni frailes ni soldados. Aquellas tres carabelas iban cargadas de desgraciados". La serie Conquistadores Adventum, que el canal #0 de Movistar + estrena esta noche (22.00), es la historia de esos "desgraciados" y de los 30 años que cambiaron los mapas del mundo.

Era agosto de 1492 cuando la Niña, la Pinta y la Santa María, cargadas con unos 70 u 80 "perros de la guerra", como los describen en la serie, partían rumbo a lo que ellos pensaban que era una nueva ruta hacia las Indias a las órdenes de Cristóbal Colón. En 1522, Juan Sebastián Elcano concluía la primera vuelta al mundo, completando en Cádiz la expedición de Magallanes que había partido tres años antes y demostraba, de forma práctica, que la Tierra es redonda. Entre un hecho histórico y el otro transcurren las tres décadas que recorren los ocho capítulos de esta ambiciosa serie documental producida por Movistar + en colaboración con Global Set. Rodada íntegramente en alta definición 4K, apoyada en abundante documentación y en el asesoramiento de historiadores y con una cuidada realización, Conquistadores Adventum mantiene el rigor en cada aspecto, desde el vestuario hasta la caracterización. "Los barcos que navegan en la serie, navegan. Las bodegas son reales. Todo es de verdad", decía el director y guionista Israel del Santo en la presentación del programa en el FesTVal de Vitoria.

30 años que cambiaron la historia del mundo

La serie nace del deseo de la cadena por "equiparar las producciones nacionales a las internacionales", según Fernando Jerez, director de #0. A través de una cuidada reconstrucción llevada a cabo con actores como Aitana Sánchez-Gijón en el papel de Isabel la Católica o Miguel Lago como Cristóbal Colón, Conquistadores Adventum sigue en paralelo las andanzas de hombres como Pizarro, Hernán Cortés, Magallanes, Núñez de Balboa, Ponce de León o Alonso de Ojeda. "En esos 30 años se conocieron entre ellos", dice Del Santo, que describe a estos navegantes como "tipos muy bestias y duros que hicieron todo esto casi por error".

Para la tarea de recrear en la pantalla los acontecimientos de aquellos años, la serie se grabó casi en su totalidad en localizaciones naturales en espacios como la Patagonia, aldeas indígenas de Brasil y en puntos de Burgos, Huelva, Cádiz, Cantabria o Almería. El equipo de la serie estuvo tres meses en un campamento en la selva en Brasil. "Los indígenas que aparecen son de verdad, con su lengua, el río de la serie es el Amazonas, la selva es su selva, el barco es real...", resalta Israel del Santo.

30 años que cambiaron la historia del mundo

Grabar en estas condiciones fue toda una experiencia para los actores. "La tontería se nos pasó rápido", bromea ahora Miguel Lago, Colón en Conquistadores Adventum. "Dormíamos en hamacas y vivíamos en los personajes 24 horas al día. Fue como si viviéramos la ficción en nuestra vida personal. Es una experiencia que fortalece el espíritu". "Estábamos muy lejos de nuestra zona de confort, y así era muy fácil entrar en el personaje", destaca Mario García de la Rosa, el cartógrafo Juan de la Cosa en la serie.

Para lograr el mayor realismo posible, el equipo grabó en una sola toma el encuentro entre los navegantes españoles y los indígenas que se presencia en el primer capítulo, al llegar Colón y sus hombres a tierra firme, sin repeticiones y sin que se hubieran visto entre sí antes.  Algunos actores incluso participaron en rituales autóctonos para conocer mejor la cultura local. "El trabajo con los indígenas fue muy parecido a lo que imagino que pudo ser entonces. Compartieron su cultura con nosotros", remata Miguel Lago.

Cara y cruz

La historia de los conquistadores de América se puede contar desde dos puntos de vista: el de los españoles que la emprendieron y el de los indígenas americanos, que sufrieron en ocasiones el sometimiento a los recién llegados e incluso el esclavismo. “Esta serie está narrada desde el punto de vista de la Corona de Castilla; la cámara está de parte de los españoles”, reconoce Israel del Santo. La narración no oculta este hecho, pero trata de mostrar los claroscuros de la historia, por lo que no todo lo que se muestra es favorable a los españoles. Los responsables de la serie, por ejemplo, asumen que las cartas de los navegantes a los reyes resaltaban los aspectos positivos y ocultaban los negativos. “Hemos aplicado mucho la lógica en este sentido”, añade Del Santo.

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