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Sacristán: “El encuentro con un personaje ha sido mi razón de ser”

El actor recibe el Premio Corral de Comedias del Festival de Almagro por su "excepcional carrera"

José Sacristán, ayer durante la entrega del Premio Corral de Comedias en el Festival de Almagro.
José Sacristán, ayer durante la entrega del Premio Corral de Comedias en el Festival de Almagro.

"No voy a olvidar jamás este reconocimiento. A mis 80 años es un antes y un después tan gozoso, tan formidable, como el hecho de que voy a poder seguir jugando". Con estas palabras recibió ayer, jueves, el actor José Sacristán (Chinchón, 1937) el XVII Premio Corral de Comedias del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, que se celebra hasta el 30 de julio en la localidad manchega. El galardonado subrayó que la interpretación le ha permitido prolongar los juegos que inició en su infancia con un sombrero que encontró en su casa de Chinchón: "No hay apuesta más interesante que este salto al vacío del encuentro con un personaje, una peripecia en la que ha encontrado mi razón de ser".

La lluvia hizo que la entrega del galardón fuera en el Teatro Municipal de Almagro. El festival reconoce "la calidad humana y actoral de Sacristán, su dedicación y su vocación aún intactas, que han hecho que su carrera sea excepcional dentro y fuera de nuestras fronteras".

La directora del festival, Natalia Menéndez, justificó la concesión porque "en Sacristán se da la conjunción más bella del ayer y del hoy; es una brújula que conserva aún al niño de Chinchón lleno de un amor y ternura que me quiebra".

Entre los amigos de Sacristán que loaron la carrera de Sacristán, el dramaturgo José Ramón Fernández rememoró su experiencia con el actor durante la puesta en escena de su versión del Quijote: "Con él aprendí todo lo que debe saber un caballero andante de los de verdad: humildad, franqueza y empatía".

Actuación de Revólver

Juan Carlos Rubio tomó la palabra para recordar que "cuando uno llega a algún lugar, José Sacristán ya está allí; también literalmente". Después subió al escenario el músico de Revólver Carlos Goñi, que interpretó el tema que le dedica a Sacristán en su último disco. "Fue el primer hombre que vi en una pantalla de cine que podía darme pistas de cómo podíamos ser los demás", dijo Goñi. A continuación, el filósofo Javier Gomá agradeció la "maravillosa redundancia en su oficio que lleva a cabo desde la juventud que hoy conserva".

También estuvieron en el acto el alcalde de Almagro, Daniel Reina; el presidente de la Diputación, José Manuel Caballero; el Consejero de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Felpeto, y el secretario de Estado de Educación, Cultura y Deportes, Fernando Benzo, que antes de entregar el galardón resaltó que "España ha crecido como sociedad al mismo tiempo que Sacristán como actor".

La vocación de Sacristán se despertó temprano, primero en el teatro independiente hasta su debut como profesional en 1960, en la compañía del Teatro Popular Español. En 1964, el director y productor Pedro Masó lo dio su primer papel en la película La familia y uno más. Tras esta vendrían más de 50 comedias que no han impedido que Sacristán se revelara también como un excelente actor dramático en trabajos como Un hombre llamado Flor de Otoño, de Pedro Olea; La colmena, de Mario Camus; o El pájaro de la felicidad, de Pilar Miró. Como director, ha destacado en Soldados de plomo (1983) y Cara de acelga (1987).

Sacristán siempre ha estado vinculado al teatro, con montajes como El avaro (1971) y Doña Francisquita (1972), dirigidos por José Tamayo; Yo me bajo en la próxima, ¿y usted? (1980-1982), dirigido por Adolfo Marsillach; La gallarda (1992), de Miguel Narros; El hombre de La Mancha (1997-1999), de Gustavo Tambascio; La muerte de un viajante (2000-2001), dirigido por Juan Carlos Pérez de la Fuente; Danza macabra (2004), de Mercedes Lezcano; Yo soy Don Quijote de la Mancha (2012), de Luis Bermejo; Duelo de plumas: Góngora-Quevedo (2014), de José Luis Gómez; El loco de los balcones (2014), de Gustavo Tambascio y escrito por Mario Vargas Llosa; Muñeca de porcelana (2016), dirigido por Juan Carlos Rubio. En la década de los noventa retomó su faceta de cantante con El hombre de La Mancha y My Fair Lady.

Entre la multitud de premios que ha recibido a lo largo de su carrera destacan la Concha de Plata al mejor actor por El muerto y ser feliz, en 2012, y Por un hombre llamado Flor de otoño, en 1978; también el Premio Goya a la mejor interpretación por El muerto y ser feliz, en 2012; y el Premio Feroz a mejor actor de reparto y A toda una carrera.