Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

México también lucha en Cannes contra la corrupción

El concurso mexicano de cortometrajes Haz corto con la corrupción llega al festival cinematográfico

Proyección de 'Desde cabina'.
Proyección de 'Desde cabina'. Líderes Ciudadanos

La corrupción ha hecho que México ocupe los primeros lugares en listas de las naciones menos transparentes del mundo. Lo ha puesto bajo los reflectores con casos como el del exgobernador de Veracruz Javier Duarte. E incluso podría ser la causante de una crisis ambiental. Pero esta vez la corrupción -o el combate a esta- ha llevado al país hasta Cannes. El concurso mexicano de cortometrajes Haz corto con la corrupción ha proyectado en el festival francés las obras Ay mamá los de la luz… y yo colgado y Desde cabina. Dos breves historias con un mensaje anticorrupción que fueron exhibidas este jueves en la Short Film Corner.

Un hombre que roba electricidad, pero se queja de que el Gobierno del país es corrupto y un locutor de radio que se encuentra amenazado para no decir la verdad a su público son los protagonistas de los cortos presentados en la 70 edición del Festival de Cannes. “El fin era mostrar a todo el mundo el mensaje de legalidad y anticorrupción que actualmente llevamos a México y a América Latina”, dice al otro lado del teléfono Carlos Lugo, director general de Líderes Ciudadanos. Esta asociación, que organiza el concurso, fue creada en el norteño Estado de Nuevo León en 2009 por un grupo de académicos, empresarios y sociedad civil en plena crisis de “criminalidad y violencia” con el fin de “atacar el tema desde el punto de vista de la cultura de la legalidad”.

Haz corto con la corrupción surgió en 2012 para promover valores cívicos y el combate a este cáncer mexicano. Fue su apuesta para involucrar a los jóvenes a través de las artes. En su primera edición recibieron 20 cortometrajes, todos de Nuevo León. Y han crecido al punto de que en 2016 se inscribieron 528 cortos. Participaron las 32 entidades federativas de México y 16 países de América Latina. De esa quinta edición salieron Ay mamá los de la luz… y yo colgado dirigido por Tony Macías y Desde cabina realizado por Sinhué F. Benavides, que lograron la empatía del público de Cannes. “Hubo una reacción positiva al mensaje de los cortos. Porque no solo México sufre esto, todos los países lo padecen en mayor o menor medida”, dice Elsa Garza, directora del concurso. “Los asistentes a las proyecciones decían: ‘¡Oh, corrupción! ¡Claro! Aquí también tenemos ese problema”, cuenta desde la ciudad francesa.

Esta empatía hacia el tópico también podría deberse a que es un “tema social y que busca un cambio”, señala Garza. “Estoy segura que esto puede hacer que más personas reflexionen sobre las consecuencias de la corrupción”.

El ‘Netflix’ de los cortos anticorrupción

Haz corto con la corrupción no se queda solamente en una convocatoria para incentivar la producción de cortometrajes o para crear conciencia del problema entre los ciudadanos. El impacto de todo el proceso en las personas que participan, tanto realizadores como espectadores, se mide a través de una rúbrica con la que se les evalúa al inicio y al final del programa. Pero el solo hecho de realizar un corto sobre este tema ayuda a abrir los ojos: “Al encontrar las historias y las líneas narrativas que pudieran ser llevadas a la pantalla nos hemos hecho más conscientes de las repercusiones negativas de la corrupción, sus alcances, y lo peor, la penetración de este terrible mal en toda nuestra sociedad”, afirma Tony Macías, director de Ay mamá los de la luz... y yo colgado.

Y además del concurso, Líderes Ciudadanos ha creado dos programas relacionados con este para reforzar sus objetivos. Con el primero, dirigido a jóvenes entre 6 y 18 años, realizan proyecciones en escuelas primarias, secundarias y preparatorias para reflexionar en torno a los valores que se pueden ver en los cortos y analizar cómo se pueden aplicar en la vida cotidiana. El segundo es algo así como un Netflix de cortos anticorrupción. Es kambes.com, una plataforma de cortometrajes que ofrece más de 900 obras para que sean utilizadas como una herramienta de educación.

Proyectar estos dos cortometrajes en Cannes fue tan solo un objetivo más cumplido para los organizadores de Haz corto. Un escaparate más grande para seguir promoviendo la lucha anticorrupción. “Siempre nos estamos poniendo una meta un poquito más alta, cada vez les ponemos un requisito de mayor calidad a los cortos”, asegura Lugo.

Más información