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Apuestas seguras y descubrimientos del Primavera Sound

Dos listas de los artistas más destacados y de los desafíos sonoros del certamen

Asistentes al concierto de Suede en el Primavera Sound.
Asistentes al concierto de Suede en el Primavera Sound. EL PAÍS

Primavera Sound ha roto con todos los registros, tras el anuncio de su cartel agotaron los abonos en tiempo récord, las entradas de día también han volado, y tras celebrar con éxito sus quince años de vida en 2015, para esta nueva edición han puesto sobre la mesa tres cabezas de cartel que por si solos mueven a las masas, Radiohead rompen con su silencio, PJ Harvey

ha tenido a todo el mundo atento y siguiendo cada uno de sus pasos con su nuevo disco, y tras confirmarse en otros grandes festivales foráneos, el inesperado y deseado retorno de LCD Soundsystem. Sin embargo, del festival que se celebra en el Parc del Fórum como principal punto de encuentro (también en otras ubicaciones de la ciudad como alternativa), cabe destacar la letra mediana y asimismo la pequeña, que permite que descubramos un sinfín de nuevas propuestas. En Primavera Sound tienen cabida el metal de Venom, la rumba Los Chichos o la visión particular de la música de John Carpenter una demostración de que no hay ningún grupo que no tenga cabida aquí y, todo esto, sin perder sus señas de identidad como evento. Como es habitual, en esta ruta destacamos a los grupos que se acercan más a la filosofía del blog, una lista con apuestas seguras y otras que nos permiten otros desafíos sonoros. Hay alrededor de 150 alternativas, aquí te ofrecemos un posible recorrido.

Algiers: En el hermano pequeño del festival que se celebra en otoño, en ese Primavera Club que da oportunidades a nuevos grupos, Algiers era uno de los caramelos más golosos. Con su debut homónimo consiguieron algo que a día de hoy es harto complicado: innovar y enseñar una paleta de sonidos que en apariencia son antagónicos y que aquí se funden con aparente naturalidad, coros gospel y ruido post-punk en perfecta armonía.

Animal Collective: Siempre están al filo del alambre, entusiasman a sus fieles y desesperan a quienes no entienden dónde está la magia, cual es el truco para seguir provocando aplausos continuos, y tanta veneración sobre todo entre la crítica, aunque a veces se divida ese entusiasmo. Painting with no ha sido una excepción, hay opiniones para todos los gustos. En 2015 también publicaron Live at 9:30, de ambos lanzamientos saldrá el repertorio que toquen en Primavera Sound.

Beach House: A falta de uno, fueron dos los discos que publicó el dúo de Baltimore. Cuando podía parecer que su mecha se estaba apagando, Beach House lo han revertido y contra viento y marea, todavía tienen un gran poder de convocatoria, sus canciones son recibidas con alagarabía. No se han movido ni un milímetro de lo que hacían, en Depression cherry la voz caleidoscópica de Victoria Legrand y esa ambientación tan propia de David Lynch te sumergen en un universo del que es muy difícil escapar.

Brian Wilson: Hace ya un tiempo se puso de moda aquello de tocar un disco entero para justificar un retorno o la presencia en un festival, a veces es acertado y otras no tanto. Si Patti Smith puso patas arriba el recinto con su ejecución de Horses, este año el turno es para Brian Wilson que juega con un caballo ganador, uno de los discos que cambió la historia de la música popular, Pet Sounds, en cuanto suenen las primeras notas de Wouldn´t it be nice alcanzaremos el éxtasis.

Deerhunter: Inconformistas por sistema, Deerhunter se han ganado a pulso estar en la división de honor del rock en la actualidad, persistentes y corrosivos, en cada disco dejan unas gotas de su electricidad bien entendida. Mantienen el pulso en base a la solidez de obras sin tacha, soberbias lecciones de rock musculoso e inteligente que te pellizca el estómago. En Fading frontier son más eclécticos (y pop) si cabe, no hay muros en su música.

Destroyer: Kaputt marcó un antes y un después en la carrera de Dan Bejar, de golpe y porrazo dejó de ser ese excéntrico desconocido que descubrieron quienes disfrutaban de The New Pornographers a marcar tendencia con un pop-rock de altos vuelos con miras al futuro, respetando al pasado y teniendo claro lo que se cuece en el siglo XXI. Poison Season confirma que aquello no fue una iluminación, este músico no para de crecer, y ni él mismo es consciente de hasta donde puede llegar gracias a su talento natural.

Julia Holter: En 2015 ella fue la gran triunfadora del curso, si con cada uno de sus discos anteriores cada vez estaba mejor posicionada, en Have you in my wilderness ha roto con el molde. Extremadamente cálida, lo equilibra con ese sentido innato de lo sintético. Quizás esta esa su obra más accesible, con canciones como Feel you o She calls me home y ese saxo maravilloso, una muestra sonora en la que se cruzan el misterio y la ensoñación.

Kamasi Washington: Él es uno de los protagonistas de To pimp a butterfly de Kendrick Lamar, el disco que arrasó en las listas en casi todos los medios el año pasado, Kamasi es el saxofonista en esa obra de referencia. Inquieto y revolucionario como pocos músicos en la actualidad, él no tenía suficiente con el papel que le correspondía en esa magma obra. Se sacó de la manga The epic, un triple álbum con lo mejor de la música negra, con el jazz como argumento principal, le mete la cuchara al rap, al funk, al soul y a la música africana.

Parquet Courts: Desde hace unos años, el barrio de Brooklyn es el más concurrido por los artistas en Nueva York, ya sean pintores, cineastas o músicos, y uno de los grupos con más personalidad de los que han salido de esa zona en el último lustro son Parquet Courts, junto a Cymbal Eat Guitars, otro de los combos punteros. Cada disco suyo es una sorpresa, el término alternativo les va como un guante, nada se les resiste.

PJ Harvey: No sabemos todavía como saldrá a escena PJ Harvey, si vestida completamente de blanco, con tacones de aguja y ataviada por el cuero o bien, con una copa de vino entre las manos, eso todavía es una incógnita. Con disco nuevo y habiendo alentado a sus seguidores con una estrategia y campaña de promoción perfecta, PJ Harvey volverá a dejar patente que en los últimos veinte años, ella es la mujer que ha reinado en el panorama del rock. Y lo seguirá haciendo.

Radiohead: Ha quedado demostrado que no había un cabeza de cartel más atractivo que Radiohead, en parte ellos son los culpables de la locura que se ha generado con la venta de abonos, pocas veces un grupo ha generado tal impacto con un anuncio, ya sea en Primavera Sound o en otro festival. A más de uno se le va a erizar el vello y soltará más de una lágrima cuando suenen las canciones del grupo liderado por Thom Yorke. Con sabor a clásico, a noche imperdible.

Royal Headache: La hora y el sitio están marcados en rojo en el calendario, quizás este sea uno de los grupos, una vez haya finalizado el festival, de los que diremos que afortunadamente fuimos testigos de una actuación por encima de la media por su atrevimiento y energía. En la onda de The Black Lips (de nuevo en Primavera Sound) o Reigning Sound, los temas de High justifican por si solos que hayan sido teloneros de The Black Keys. Hay cosas que caen por su propio peso.

Savages: Si en la edición del año pasado Sleater Kinney arrollaron con uno de los mejores conciertos que se pudieron ver en el Parc del Fórum con su rock reivindicativo parido en la escena riot grrrl, si alguien tiene que coger el relevo ahora son Savages. Adore life ha confirmado las buenas expectativas de su estreno, e incluso las ha superado, más seguras y convincentes, cuando pisan el acelerador son demoledoras, alzan el puño al cielo y nos noquean con canciones con un discurso firme.

Suede: A Suede les tendremos en dos tandas, ambas ineludibles si alguna vez te picaron con su aguijón seductor. Una de las citas será repasando su imbatible listado de hits, en la otra un repaso somerísimo a Night thoughts, el disco con el que una vez más, han rejuvenecido y puesto sobre la mesa el eterno debate sobre si la edad de su carismático líder es cierta o bien ha quedado para siempre como un veinteañero por el que no pasa el tiempo.

Tame Impala: A Kevin Parker la etiqueta de la psicodelia ya se le quedaba corta, si con Innerspeaker y Lonerism se sirvió de la misma para ubicarse y generar una tormenta sensorial con ese estilo de nuevo en la vanguardia, a Currents llega por otras vías. Él lo aglutina todo, amo y señor del proyecto, pone una pica en Flandes con un álbum majestuoso, atrevido y por encima de todo, ambicioso a más no poder. La suya es música de otra galaxia.

The James Hunter Six: Cuando el soul se puso tan de moda, James Hunter fue uno de los nombres que sobresalió con más fuerza, desde entonces han sido miles las propuestas que han salido a la palestra, y muchos han desaparecido, se han diluido como un azucarillo en un café hirviendo, en cambio James Hunter sigue en la brecha, no baja el pistón en sus discos, y en directo es una garantía, nunca defrauda.

Ty Segall: De Ty Segall siempre se ha destacado por encima de cualquier otra cosa y consideración la fiereza y visceralidad de su directo, desde que publicó Manipulator y apodemos poner sus discos en esa misma categoría. Con Ty Segall el único problema en un festival de estas características es que puedes dejar gran parte de tan necesitada energía durante la semana en su concierto, con lo cuál más vale calibrar los esfuerzos. Aunque él no nos da opción, o lo tomas o lo dejas. E ignorarlo sería un error, tocará dejarse la piel.

Vince Staples: Un disparo con una pistola en Summertime ´06 anuncia que Vince Staples está aquí con una intención, y con su lengua mordaz nos dibuja el panorama de la calle que ha mamado, la violencia y el crimen se cuelan en una receta en la que el hip-hop toma como bandera la crudeza, el simbolismo de una vida dura y que huye de las serpentinas de otros compañeros de generación abocados al glamour del dinero y a la fama. Vince Staples va por la acera contraria, así les puede vigilar a todos ellos.