Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ópera es un cuento

EL PAÍS inicia una colección en quioscos con títulos como 'La Cenicienta', de Rossini, o 'La flauta mágica', de Mozart

Una de las páginas interiores de la primera entrega.
Una de las páginas interiores de la primera entrega.

¿Es El anillo del Nibelungo una amalgama de leyendas trufadas de filosofía para espíritus pacientes con capacidad de aguante o puede convertirse en una fascinante fábula de personajes tan atribulados como llenos de poder sugestivo? ¿En quién pensaba Mozart cuando compuso La flauta mágica? ¿En la corte y los más sofisticados espectadores de Viena o más bien en un espectáculo apto para todos los públicos? Cuando Rossini compuso La cenicienta o El barbero de Sevilla, aparte de torturar las gargantas de quienes se atrevieran a cantarlas, ¿pretendía crear nuevos adeptos al belcanto entre los más jóvenes a base de su concepción circense del más difícil todavía para la voz?

Existen óperas que bien explicadas pueden enganchar con la capacidad de un flautista de Hamelin a todo tipo de audiencias. EL PAÍS inicia el próximo domingo una colección en quioscos que así lo prueba con títulos que van desde La cenicienta rossiniana a las óperas de Mozart, un músico que compuso su primera pieza para el género a los 12 años, como fue el caso de Bastián y Bastiana. Se trata de 20 cuentos con discos en los que se incluyen fragmentos de las óperas.

Pero no será este último título el que se incluya en la selección. De Mozart se entrega La flauta mágica, todo un fascinante universo destinado a crear adeptos a discreción, a una obra maestra de las emociones como es Las bodas de Fígaro. Wagner se nos presenta con El oro del Rin, primera entrega de las cuatro parte que componen El anillo del Nibelungo, precedente descarado de la obra que Tolkien supo explotar tan a gusto décadas después, mientras que Gaetano Donizetti llega con El elixir de amor.

La primera entrega cuenta la historia de Cenicienta.
La primera entrega cuenta la historia de Cenicienta.

Cada entrega lleva un cuento ilustrado en el que se explica perfectamente el argumento de cada obra y un disco con una esmerada selección de arias y distintos pasajes. De los cuentos de Perrault, como es el caso de Cenicienta, a los hermanos Grimm con la adaptación de Hansel y Gretel que compuso Engelbert Humperdinck, la literatura fantástica e infantil ha supuesto un campo inagotable de inspiración para los compositores.

Pero no solo ese género literario funciona a la hora de acercar la ópera a los más pequeños, un relato conveniente de los dramas y las comedias verdianas o puccinianas, acompañado de su música también puede acrecentar sensibilidades y aficiones futuras a un género que admite un inmenso disfrute a todas las edades.

Ópera para niños. Domingo 15 primera entrega, La Cenicienta, por 1,95 euros y a partir de la segunda, por 7,95 euros.