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ANÁLISIS

‘Juego de tronos’, ‘spoilers’ de verano

En la era del 'spoiler', y tras la muerte de Jon Snow, los adictos al argumento siguen obviando que todos leemos 'Romeo y Julieta' sabiendo ya que ambos se suicidan

‘Juego de tronos’, ‘spoilers’ de verano

Y por fin pasó: una serie ha adaptado tan rápido una novela que ha salido antes que ella.

Esta semana, en efecto, la sexta temporada de Juego de tronos se estrena sin que Vientos de invierno, la novela de George R. R. Martin que en principio la inspira, tenga siquiera fecha de publicación. Algunos lectores han protestado, el autor ha pedido disculpas, se ha hecho oficial la promesa de que habrá tramas que difieran, porque hay incluso muertos de la serie que siguen vivos en el, llamémosle así, original… Pero en la era del spoiler, y tras la muerte de Jon Snow, los adictos al argumento siguen obviando que todos leemos Romeo y Julieta sabiendo ya que ambos se suicidan. ¿Importa tanto, en fin, que alguien vea la serie meses antes de leerse el libro? ¿No ocurre eso continuamente, y viceversa? El propio Martin argumenta sin salir del género que él leyó El marciano de Andy Weir antes de ver la película de Ridley Scott, pero que no disfrutó de la (espléndida) novela de Susanna Clarke hasta haber devorado la (espléndida) adaptación de Jonathan Strange y el señor Norrell para la BBC. Y el editor de Martin en España, Alejo Cuervo, no deja de repetir que él ni siquiera tiene claro que la serie vaya a adelantarse en lo argumental: con el material que la HBO ha descartado de los últimos libros podría hacerse sin problemas una temporada. Así las cosas, el fundador de Gigamesh resta importancia al desfase, y sostiene que su única preocupación es si, tras haber hecho de extra en un rodaje, se le podrá ver por cámara interpretando a un vendedor de cerámica.

Con el auge del transmedia, en cualquier caso, el solapamiento de lenguajes de producción será un fenómeno en alza. Y en él, no sólo por motivos económicos, cine, series y videojuegos ganarán la partida de la velocidad. Al fin y al cabo, los actores envejecen más rápido, y peor, que los personajes de ficción. Cuando a todos se nos pase el estrés, eso sí, la literatura volverá convencida al largo aliento. Tal vez Martin, convencido de que bien es mejor que pronto, sólo esté siendo otra vez un pionero. Y mientras, conviene recordarlo ante el Día del Libro, los buenos lectores tienen a su disposición un puñado de grandes obras que el autor escribió sin plazos de entrega: Muerte de la luz, Sueño del Fevre, Los viajes de Tuf… En ellas, como en Vientos de invierno, alguien del talento de Martin siempre puede sorprendernos con algún efecto mariposa. Y entonces, más que un huracán, por el otro lado del mundo podría aparecer un dragón.

Ricard Ruiz Garzón es escritor y crítico literario especializado en género fantástico.

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