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Paolo Sorrentino triunfa en los Premios del Cine Europeo

La italiana ‘La juventud’ consigue tres galardones en la ceremonia de los galardones de la Academia de Cine Europeo

'La isla mínima', de Alberto Rodríguez, premio del público

Paolo Sorrentino, con el premio a mejor dirección de la Academia del Cine Europeo.
Paolo Sorrentino, con el premio a mejor dirección de la Academia del Cine Europeo. ap

El paso de los años, la vejez, el fin de la vida. Las reflexiones sobre el envejecimiento y el anhelo de aquello que no volverá centran La juventud, la película mosaico en la que Paolo Sorrentino vuelve al estilo collage con secuencias de extrema belleza junto a otras donde la ironía y el humor se imponen, fue la ganadora de la 28º edición de los Premios de Cine Europeo, celebrada en Berlín. Europa se ha rendido así a la belleza del cine del italiano Sorrentino. La juventud, que se estrena en España el próximo 22 de enero, consiguió los premios a mejor película, mejor director y mejor actor para Michael Caine. Al recoger sus premios, Sorrentino, realizador de La gran belleza o Las consecuencias del amor, ha defendido su película como una cinta pequeña sobre la libertad sexual y aprovechó entonces para hacer un canto a la libertad total, uno de los valores también más defendidos en esta gala. Una fiesta que comenzó con unas palabras y la imagen de Charles Chaplin en El gran dictador, y en la que hubo un recuerdo muy especial para las víctimas de los atentados terroristas de París del pasado mes de noviembre y el encarcelamiento del director ucraniano Oleg Sentsov, condenado a 20 años, y por el que la Academia está realizando desde hace meses una decidida campaña pidiendo su liberación. “No queremos ni podemos volver a los tiempos oscuros que ha vivido Europa”, advirtieron a dúo Win Wenders, presidente de la Academia de Cine Europea, como la cineasta Agnieszka Holland, directora de la institución. Ha sido una gala austera, sin números musicales y mucha reivindicación a favor de la unidad de Europa y a la libertad de los artistas.

Fue sin duda la noche de Michael Caine, el mítico actor británico. Recibió dos premios europeos en una sola jornada, después de cinco décadas de carrera. Subió al escenario para recoger el premio al mejor actor por La juventud y el honorífico que le ha concedido la Academia. A sus 82 años y con un porte envidiable, Michael Caine, Oscar de Hollywood en dos ocasiones por Las normas de la casa de la sidra y Hannah y sus hermanas, recibió el premio honorífico que otorga la Academia de Cine Europeo, presidida por Win Wenders, y que en sus casi 30 años de existencia solo lo ha concedido a dos cineastas más, Michel Piccoli y Manoel de Oliveira. El auditorio del Haus der Berliner Festspiele, puesto en pie, recibió al intérprete de La huella o El americano impasible con una emocionada ovación y gritos de admiración. Caine, que también era candidato a mejor actor por La juventud, miraba a un lado y al otro del escenario y repetía la palabra “gracias”. “Nunca he ganado un premio europeo, salvo este. Es la primera vez que estoy nominado en estos premios europeos, no sé si ganaré esta noche, pero, al menos, me iré con este honorífico”, dijo muy sonriente al recoger la primera estatuilla de la noche. Se equivocó. Volvió a subir al escenario y, en esta ocasión, dijo, más emocionado: “En cincuenta años no me he llevado ningún premio y esta noche me voy con dos”.

Palmarés

Película: La juventud, de Paolo Sorrentino.

Comedia: Una paloma se posó en una rama para reflexionar sobre la existencia, de Roy Andersson.

Director: Paolo Sorrentino ( La juventud).

Guion: Giorgos Lanthimos y Efthimis Filippou (Langosta).

Actriz: Charlotte Rampling (45 años).

Actor: Michael Caine (La juventud).

Fotografía: Martin Gschlacht ( Goodnight Mommy).

Montaje: Jacek Drosio (Body).

Música: Cat’eyes ( The duke of Burgundy).

Dirección artística: Sylvie Olivé (El nuevo nuevo testamento).

Vestuario: Sarah Blenkinsop (Langosta).

Sonido: Vasco Pimentel y Miguel Martins (Las mil y una noches).

Documental: Amy, de Asif Kapadia.

Filme de animación: La canción del mar, de Tomm Moore.

Revelación: Mustang de Deniz Gamze Erguiven.

Cortometraje: Picnic , de Jure Pavlovic.

Premio del público: La isla mínima, de Alberto Rodríguez.

Ha sido una gala de dobles premios. El segundo lo protagonizó la actriz británica Charlotte Rampling, que consiguió el galardón a mejor actriz por la película 45 años y el premio de la Academia por su trayectoria cinematográfica. Elegantísima de negro, a la intérprete, de 69 años, se la veía especialmente contenta. No era para menos. Llegó con un galardón seguro y se llevó dos. Se detuvo en la entrada del auditorio para firmar autógrafos y se dejó fotografiar con sus admiradores. Fue el director francés François Ozon, que dirigió a la actriz en Joven y bonita y Swiming pool, el encargado de entregar el premio de honor. “Eres la actriz más importante de mi vida”, dijo Ozon antes de abrazar emocionado a Rampling. “Esta noche se confirma un sueño en mi vida desde que era joven. Supe que trabajar en el continente europeo, al otro lado del canal, era algo que no me podía perder. Acepto este premio muy orgullosa y honrada porque es el premio a la Academia de Cine Europeo”, dijo la actriz. “Esto es increíble”, fueron las únicas palabras que fue capaz de decir la segunda vez que subió al escenario.

El guion fue a parar para el libreto del filme Langosta, coproducción europea dirigida y escrita por el griego Giorgos Lanthimos, una historia extraña y arriesgada de tintes kafkianos sobre los condicionamientos de una sociedad en la que los solteros tienen solo quince días para conseguir pareja o, en caso contrario, son convertidos en animales. Una sociedad en la que los felices tienen que ser felices por obligación y en la que la disidencia se castiga de manera cruel. Eso es lo que propone Langosta, el primer filme en inglés del realizador de Canino y Alps, ya estrenada en España.

La sorpresa para la participación española, tan escasa en esta edición, fue el premio concedido por el público para el thriller La isla mínima, de Alberto Rodríguez, que recogió la actriz Nerea Barrios. Muy emocionada, habló de los sueños cumplidos y del poder del trabajo. La poca suerte que ha tenido este año el cine español en estos galardones que concede la Academia de Cine Europeo -ninguna producción española se ha colado en las candidaturas de largometrajes en esta 28º edición- la salvó la actriz catalana Laia Costa, aunque fuera por su participación en la cinta alemana Victoria. Con 30 años y solo su segundo trabajo en el cine, Laia Costa se midió, aunque sin suerte, con algunas de las más grandes y consolidadas intérpretes. Tampoco el cortometraje español El corredor, de José Luis Montesinos, candidato en esta categoría, tuvo suerte. El premio fue a parar al corto croata Picnic, dirigido por Jure Pavlovic.

Una pareja divertida salió cantando al escenario. Fue la formada por Carlos Areces y Javier Cámara, encargados de entregar el premio a la mejor comedia. No dejaron de cantar. Incluso lo hicieron para anunciar el galardón para el filme sueco Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia, que dirige Roy Andersson. Es un surrealista aproximación a una pareja de vendedores de disfraces, que como un Quijote y Sancho modernos, caminan por el lado más absurdo de la vida.

El austriaco Christoph Waltz, el actor fetiche de Tarantino y último villano en la saga de James Bond, Oscar por Malditos bastardos y Django desencadenado (los dos filmes dirigidos por Quentin Tarantino) recogió el galardón por su contribución al cine en el mundo. “Es sexy y divertido”, dijo el presentador de la gala sobre Waltz, que sonreía divertido en la primera fila del auditorio. “Recientemente he pensado sobre mi carrera y me he dado de la suerte que he tenido. El cien por cien de mi carrera se lo debo a la suerte”, dijo ya en el escenario Christoph Waltz.

El premio revelación lo consiguió la francesa Mustang, dirigida por Deniz Gamze Ergüven, una denuncia en toda regla de la situación de las mujeres en Turquía, que obtuvo la Espiga de Plata en la última Seminci. La realizadora turca se refirió a la libertad que necesitan los artistas para trabajar. Mustang, que tiene previsto su estreno en España el 11 de marzo próximo, es el drama que ha presentado Francia al Oscar de Hollywood al mejor filme de habla no inglesa.